Introducción:
Las instrucciones que David dio a sus
capitanes acerca de cómo tratar al jefe del ejército opuesto, fueron
unas muy extrañas. Él no se comporto benignamente con Goliat. Dice 1
Sam. 17:50-51; “Así venció David al filisteo con honda y piedra; e
hirió al filisteo y lo mato, sin tener David espada en su mano. Entonces
corrió David y se puso sobre el filisteo; y tomando la espada de el y
sacándola de su vaina, lo acabo de matar, y le corto con ella la cabeza.
Y cuando los filisteo vieron a su paladín muerto, huyeron”.
Tampoco cuando peleo contra los Gerusuritas, Gestitas y Amalecitas;
(1 Sam. 27:8-9). Ni con los Filisteos, Moabitas, Amonitas y
Sirios; (2 Sam. 8:1-5; 10:18-19). Con toda razón muchos
encontramos cierta dificultad en explicar las palabras de David en
Salmos 109:10-13. Allí David se expresa duramente de sus enemigos;
"Anden sus hijos vagabundos, y mendiguen; Y procuren su pan lejos de
sus desolados hogares. Que el acreedor se apodere de todo lo que tiene,
Y extraños saqueen su trabajo. No tenga quien le haga misericordia, Ni
haya quien tenga compasión de sus huérfanos. Su posteridad sea destruida;
En la segunda generación sea borrado su nombre."
1. Entonces, ¿por qué David pidió que
tratara con benignidad a su enemigo?
A. La repuesta la encontramos en la identidad de
aquel enemigo, era Absalón, su hijo.
a. Cuando le llego el aviso de que
Absalón había sido muerto, hay unas palabras que describen tal vez, el
momento más terrible de su vida. Fue conmovido grandemente y dijo
turbado y llorando en 2 Sam. 18:33; “Entonces el se turbo, y lloro;
y yendo decía así: ¡Hijo mío Absalón, hijo mío, hijo mío Absalón! ¡Quien
me diera que muriera yo en lugar de ti, Absalón, hijo mío, hijo mío!”
19:1; “Dieron aviso a Joab: He aquí el rey llora, y hace
duelo por Absalón”.” 19:4; “Mas el rey, cubierto el rostro,
clamaba en alta voz: ¡Hijo mío Absalón, Absalón, hijo mío, hijo mío!”.
b. Que diferencia puede llegar a
existir cuando ese joven es mi hijo, yo trato de comprender a David al
pedir benignidad para su hijo. Porque al igual que David, yo también
tengo un hijo varón. Los hijos son una herencia de Dios; (Sal.
127:3-5). Qué grandes bendiciones son para nosotros, pero
también pueden traernos muchos problemas. Meditemos en lo que dijo
Salomón en: (Proverbios 10:1; 17:6; 20:11; 28:7).
c. Quiero hacer notar el peligro que existe
de que nosotros nos olvidemos de nuestras prioridades, por nuestros
hijos. Como padres, estamos expuestos a cometer los mismos errores que
David y después tendremos que pagar las consecuencias, pasando por días
terribles así como él. Nuestros hijos son una bendición de Dios y
nuestro gozo, pero también pueden ser nuestra debilidad, y la razón para
cambien nuestras disposiones. David tenia cierta razón para pedir
benignidad para Absalón, porque él era su hijo.
2. Notemos en los errores que resultaron,
analicemos la actitud de David.
A. Cambió sus prioridades, ¿cómo lo hizo?
a. No estuvo dispuesto a disciplinar a su
hijo Absalón por la muerte de su hermano Ammon. Absalón lo mato para
vengar la deshonra de su hermana Tamar. Dijo en: 2 Sam. 13:28-32;
“Os ruego que miréis cuando el corazón de Ammon este alegre por el vino;
y al decir yo: Herid a Ammon, entonces matadle, y no temáis, pues yo os
lo he mandado. Esforzaos, pues, y sed valientes. Y los criados de
Absalón hicieron con Ammon como Absalón les había mandado. Entonces se
levantaron todos los hijos del rey, y montaron cada uno en su mula, y
huyeron. Estando ellos aun en el camino, llego a David rumor que decía:
Absalón ha dado muerte a todos los hijos del rey, y ninguno de ellos ha
quedado. Entonces levantándose David, rasgo sus vestidos, y se hecho en
tierra, y todos sus criados que estaban junto a el también rasgaron su
vestidos. Pero Jonadab, hijo de Simea hermano de David, hablo y dijo: No
diga mi señor que han dado muerte a todos los jóvenes hijos del rey,
pues solo Ammos ha sido muerto; porque por mandato de Absalón esto había
sido determinado desde el día en que Ammon forzó a Tamar..... ”.
b. David no quiso disciplinar a su hijo,
Absalón, había violado la ley de Dios, se había convertido en un
homicida y tuvo que huir de Jerusalén para evitar el castigo. David
sabia que Absalón no podía ir a él, era tanto su amor por Absalón que
David desea ir a él: 2 Sam. 13:39; “Y el rey deseaba ver a Absalón;
pues ya estaba consolado acerca de Ammon, que había muerto”. 2
Sam. 14:1; “El corazón de David se inclinaba por Absalón”.
Finalmente él regreso a Jerusalén y después de dos años, el rey le
recibió con un beso: 2 Sam. 14:33; “Absalón vino al rey, e inclino
su rostro a tierra delante del rey; y el rey beso a Absalón”.
c. También por amor de su hijo avergonzó a
los que lucharon y expusieron su vida por él. Después de derrotar al
ejército de Absalón y matarlo a el, Israel regreso victorioso, pero su
victoria se convirtió en luto. 2 Sam. 19:1-5). “Dieron aviso a
Joab: He aquí el rey llora, y hace duelo por Absalón. Y se volvió aquel
día la victoria en luto para todo el pueblo; porque oyó decir el pueblo
aquel día que el rey tenia dolor por su hijo. Y entro el pueblo aquel
día en la ciudad escondidamente, como suele entrar a escondidas el
pueblo avergonzado que ha huido de la batalla. Mas el rey, cubierto el
rostro, clamaba en alta voz: ¡Hijo mío Absalón, Absalón, hijo mío, hijo
mío! Entonces Joab vino al rey en la casa, y dijo: Hoy has avergonzado
el rostro de tus siervos, que hoy han librado tu vida, la de tus hijos
e hijas, y la vida de tus mujeres, y la vida de tus concubinas”.
d.
Por amor a su hijo el rey David
menosprecio a los que en verdad le amaban, amo a los que le aborrecían y
dio lugar que el pueblo hablara mal de el: 2 Sam. 19:5-9;
“Entonces Joab vino al rey en la casa, y dijo: Hoy has avergonzado el
rostro de todos tus siervos, que hoy han librado tu vida, y la vida de
tus hijos y de tus hijas, y la vida de tus mujeres, y la vida de tus
concubinas, amando a los que te aborrecen, y aborreciendo a los que te
aman; porque hoy has declarado que nada te importan tus Príncipes y
siervos; pues hoy me has hecho ver claramente que si Absalón viviera,
aunque todos nosotros estuviéramos muertos, entonces estarías contento.
Levántate pues, ahora, y ve afuera y habla bondadosamente a tus siervos;
porque juro por Jehová que si no sales, no quedara ni un hombre contigo
esta noche; y esto te será peor que todos los males que te han
sobrevenido desde tu juventud hasta ahora. Entonces se levanto el rey y
se sentó a la puerta, y fue dado aviso a todo el pueblo, diciendo: He
aquí el rey esta sentado a la puerta. Y vino todo el pueblo delante del
rey; pero Israel había huido, cada uno a su tienda. Y todo el pueblo
disputaba en todas las tribus de Israel, diciendo: El rey nos ha librado
de mano de nuestros enemigos, y…ahora ha huido del país por miedo de
Absalón”. Estas son las cosas que
David hizo, olvidándose así de sus disposiciones y prioridades.
B. Qué fue lo
que hizo Absalón?
a. En cuanto tuvo la oportunidad, Absalón se
hizo de un ejército y vino a Jerusalén a proclamarse rey. David no
estuvo dispuesto a enfrentarse con el, su ejercito sí estaba, pero el no
y decidió mejor huir de Jerusalén para que no lo matara.
b. 2 Sam. 15:1; “Aconteció
después de esto, que Absalón se hizo de carros y caballos, y cincuenta
hombres que corriesen delante de el”. 15:4-6; “Y decía
Absalón: ¡Quien me pusiera por juez en la tierra, para que viniesen a mi
todos los que tienen pleito o negocio, que yo les haría justicia!....
Así robaba el corazón de Israel”.
c. 2 Sam. 13-17: “Y un
mensajero vino a David, diciendo: El corazón de todo Israel se va tras
Absalón. Entonces David dijo a todos sus siervos que estaban con el en
Jerusalén: Levantaos y huyamos, porque no podremos escapar delante de
Absalón; daos prisa a partir, no sea que apresurándose el nos alcance, y
arroje el mal sobre nosotros, y hiere la ciudad a filo de espada. Y los
siervos del rey dijeron al rey: He aquí, tus siervos están listos a todo
lo que nuestro Señor el rey decida. El rey entonces salio, con toda su
familia es pos de el. Y dejo el rey diez mujeres concubinas, para que
guardasen la casa. Salio, pues, el rey con todo el pueblo que le seguía,
y se detuvieron en un lugar distante”
d. 2 Sam. 15:30; “Y David subió la
cuesta de los Olivos; y la subió llorando, llevando la cabeza cubierta
y los pies descalzos. También todo el pueblo que tenia consigo cubrió
cada uno su cabeza, e iban llorando mientras subían”. 2 Sam.
16:11; “He aquí, mi hijo que ha salido de mis entrañas, acecha mi
vida; ¿Cuánto mas ahora un hijo de Benjamín? Dejadle que maldiga, pues
Jehová se lo ha dicho”.
3. Pero, qué de nosotros, ¿pediremos benignidad
para nuestros hijos?
A. Vamos a suponer que mi hijo se
convierte al Señor, que se entusiasma en las cosas de Dios y comienza a
predicar. Vamos a suponer que yo le oigo predicar y me doy cuenta que
esta enseñando el error. ¿Qué pedirían ustedes de mí? ¿Ustedes creen que
yo le diría a otros hermanos de ese error antes de decirle a el? ¿Ustedes
creen que yo, por haberlo oído predicar el error, inmediatamente lo
juzgaría y acusaría de ser uno de ellos y no uno de nosotros? ¿Ustedes
creen que yo lo retaría a un debate publico y comenzaría a advertir a la
hermandad de el y mal representarlo? ¿Pondrían en duda mi amor por el?
a. Yo no duraría de ese amor, por
amor a mi hijo yo pondría en práctica el plan que tenemos en la Biblia,
diseñado por Dios para la corrección de sus hijos. ¿Cuál plan? El que
dijo Pablo a Timoteo, de estudiar con el, determinar sí el cree tal
error; 2 Tim. 2:24-26; “Porque el siervo del Señor no debe ser
contencioso, sino amable para con todos, apto para enseñar, sufrido; que
con mansedumbre corrija a los que se oponen, por si quizás Dios les
conceda que se arrepientan para conocer la verdad, y escapen del lazo
del diablo en que…”.
b. No olvidarme como David de mis
prioridades: 1 Tim. 5:20-21; “A los que persisten en pecar,
repréndelos delante de todos, para que los demás…Te encarezco delante de
Dios y del Señor Jesucristo que guardes estas cosas sin prejuicios, no
haciendo nada con parcialidad”.
B. Acercarme a el con la actitud apropiada,
eso es lo que la Biblia dice: Gálatas 6:1; "Hermanos, si alguno
fuere sorprendido en alguna falta, vosotros que sois espirituales,
restauradle con espíritu de mansedumbre, considerándote a ti .......".
a. Cuantos errores se han cometido
por predicadores viejos, hermanos de experiencia con los predicadores
jóvenes. Al exhortarlos y llamarles la atención, no se les a tratado con
benignidad, se les a avergonzado al llamarles atención públicamente sin
haber hablado con ellos. Se les ha menospreciado y tratado sin respeto,
ese no fue el ejemplo de Priscila y Aquila y de su actitud con Apolos;
Hechos 18:26; “Y comenzó a hablar con denuedo en la sinagoga; pero
cuando le oyeron Priscila y Aquila, le tomaron aparte y le expusieron
mas exactamente el camino de Dios”. No hagamos como David que
recibió a Absalón con un beso, ignorando los errores de nuestros hijos.
b. Finalmente no olvidemos que
tenemos un ministerio que cumplir, un evangelio que predicar a tiempo y
fuera de tiempo; (2 Tim. 4:1-2, 5). Sin olvidar que antes
de ser padres, somos cristianos; (Luc. 12:51-53; Tito 2:6-8).
David perdió su integridad: 2 Sam. 19:1; "Dieron aviso a Joab: He
aquí el rey llora, y hace duelo por Absalón". Vino su capitán y
le dijo: Ver. 7; "Levántate pues, ahora, y ve afuera y habla
bondadosamente a tus siervos; porque juro por Jehová que si no sales, no
quedará ni un hombre contigo esta noche; y esto te será peor que todos
los males que te han sobrevenido desde tu juventud hasta ahora."
Ver. 9; "Y todo el pueblo disputaba en todas las tribus de Israel,
diciendo: El rey nos ha librado de mano de nuestros enemigos, y nos ha
salvado de mano de los filisteos; y ahora ha huido del país por miedo de
Absalón."
Conclusión:
1. Hermanos, yo creo que la perdida de un
hijo es una experiencia muy dolorosa, y es mucho más por la manera en
que a veces se pierde a ese hijo. David sufrió varias pérdidas, el niño
que tuvo con Betsabé, a Amnon y Absalón, que fue la más dolorosa. ¿Fue
esto el resultado de ser David un mal padre? David tuvo parte de culpa
sí, pero lo que le paso a Absalón incluyendo la manera en que murió, fue
el resultado de sus propias decisiones; “El alma que pecare esa
morirá”. “Lo que uno siembra, eso recogerá”.
2. Quiero hacer notar que esta historia
llena de dolor y lágrimas, yo creo que nuestro Dios busco que David se
acercara mas a él. Hacerlo un “varón conforme a su corazón”.
Tal vez otra razón podría ser que Dios quería enseñarle a David a ser un
mejor padre. ¿Seria que Absalón fue el producto de la falta de
disciplina? En cualquier hogar donde falte la discíplina, habrá hijos
así como Absalón; (Ecle. 8:11; Prov. 19:18; 29:17).
3. Finalmente, yo quiero hacer dos
peticiones a todos ustedes, mis hijos (Juan Antonio, Ana y Rosie) por su
juventud están expuestos a cometer errores. Mi primera petición es qué,
cuando ustedes los sorprendan en alguna falta, hagan lo que hicieron
Priscila y Aquila con Apolos. Apártenlos y expóngales más exactamente el
camino de Dios. Y la otra petición es igual a la de David; “Tratad
benignamente por amor de mi a estos jóvenes” porque son mis
hijos.
Juan A. Salazar