REFUTACIÓN DEL ESCRITO DEL HNO. ROLANDO ROVIRA TITULADO:
“REFLEXIONES EN CUANTO A LAS ‘INFERENCIAS NECESARIAS’"
Por Bill H. Reeves
Se me ha enviado un artículo escrito por el hno.
Rolando Rovira, titulado “REFLEXIONES EN CUANTO A LAS
‘INFERENCIAS NECESARIAS’." A continuación citaré por párrafos el
escrito, sin dejar palabra alguna, y con letra negrita
responderé a lo que él escribe. (En algunos casos de párrafos
largos, los dividiré en otros para considerar ciertos puntos que
considero claves).
- - -
“No estoy autorizado para hablar de parte de algún
segmento de la hermandad. No para abordar el asunto del "antiismo".
La doctrina que está poniéndose de moda en Panamá. Sin embargo,
algunos "cargos" se han presentado en mi contra y en contra de
algunos hermanos, titulándonos de "sectarios" por no aceptar las
imposiciones de hombres de mente retorcida y moral ausente. Y
debido a que estas personas han escrito y publicado sus
acusaciones y señalamientos, dejarlos sin responder podría
brindarles gratuitamente algún mérito. De modo que me propongo,
mediante este artículo, responder brevemente algunas cosas que
necesitan cuidadosa atención. (Rolando Rovira)”
El hermano representa mal a los que tilda de “antiismo.”
Nadie está llamando “sectario” a nadie porque no acepte “las
imposiciones de hombres de mente retorcida y moral ausente.”
Esta es una representación mala y fea, desprovista de amor y
consideración de parte del hno. Rovira. Llamamos “sectario”
solamente al hermano que, como los sectarios, promueva alguna
práctica para la iglesia que Cristo, la Cabeza de ella, no ha
autorizado. No dejaremos al sectario, ni al hermano en la fe,
engañar a la gente, llamando “imposición de hombres” nuestra
oposición a lo no bíblico. ¿Acaso es “imposición de hombres” que
el hno. Rovira se oponga al bautismo de infantes?
“UN ‘EVANGELIO SOCIAL’
Ellos nos acusan de haber secularizado el mensaje del
evangelio al punto de llevar a la iglesia a ser un centro
social. Esto lo dicen porque cuando hablamos de benevolencia,
pensamos en todas las personas necesitadas de nuestra comunidad
y más allá, sean cristianas o no. La posición anti rechaza la
posibilidad de ayudar a los necesitados no cristianos con el
tesoro de la iglesia, sin violar con ello la enseñanza bíblica.
Dicen que la ofrenda es sólo para hacer benevolencia a los
santos, los cristianos.”
Todo lo que dice el hermano en este párrafo es
correcto, menos la expresión “la posición anti.” No, es la
posición bíblica porque ella especifica que la benevolencia de
la iglesia local sea para santos.
“¿Esto es lo que enseña la Escritura? ¿Nota usted cómo
resuena el eco del arrogante judaísmo? ¿No eran ellos, los
judíos, los fanáticos, los que pensaban que ninguna otra persona
sino ellos podía ser tomada en cuenta por Dios? ¡Ellos
menospreciaban y humillaban a los gentiles como a perros! Su
posición privilegiada les llevó a creer que si en el fin del
mundo sólo una persona en el mundo se salvara, esa sería un
judío. Claro, ellos eran del linaje escogido, habían sido
circuncidados y guardaban todo el ritual. Sin embargo, Dios los
sorprendió y a quienes ellos llamaron "común", Dios los aceptó
como "limpios". El apóstol Pedro tuvo que aprender eso, y muchos
hoy día necesitan repasar esa lección.”
Es increíble y vergonzoso que uno llamándose hermano en
Cristo escriba tales palabras en defensa de sus prácticas. Tal
lenguaje revela la completa falta de respeto y amor hacia los
hermanos en Cristo que él considera errados, y el deseo de
perjudicar las mentes de sus lectores. Es fácil hablar mal del
oponente e impugnar sus motivos; así hablaba la gente en contra
de Jesús y Juan el bautista (Luc. 7:33,34). Solamente el falso
maestro se ocupa en tales tácticas carnales.
Lo que escribe en ese párrafo no tiene absolutamente nada
que ver con el tema bajo consideración. Cualquier sectario
podría escribir las mismas palabras en contra de la posición
correcta del hno. Rovira de que hay una sola iglesia, la de
Cristo, y que todas las denominaciones son humanas. Hermano,
¿cómo respondería usted a esas mismas palabras de su párrafo si
un sectario se las dirigiera a usted al afirmar usted que hay
una sola iglesia verdadera? Bueno, ¡así respondo yo a usted!
“LA DOCTRINA ‘SANTOS SOLAMENTE’
Esta doctrina se llama así, no porque la Biblia
explícitamente diga "santos solamente" sino, supuestamente,
porque la Biblia de manera explícita sólo dice "santos".
Intentan probar este punto citando varias Escrituras (Hch. 2:45;
4:34-35; 6:1-6; 11:27-30; 24:17; Rom. 15:25-31; 1 Cor. 16:1-4; 2
Cor. 8:6-9; 1 Tim. 5:3-16). De estos versículos ellos concluyen
que todos los que recibieron esta benevolencia de las iglesias
eran santos, entonces sólo los santos pueden recibir
benevolencia de la iglesia hoy.”
Si la Biblia dice explícitamente “santos,” no tiene que
decir “solamente santos.” Hermano, la Biblia dice explícitamente
“arca;” ¿Dios tuvo que decirle a Noé, “Hazte un arca solamente?”
Dice explícitamente “cantar;” ¿Tiene que decir “solamente
cantar?” Dice explícitamente “pan y fruto de la vid;” ¿Tiene que
decir “solamente pan y fruto de la vid?” ¿Por qué imita usted a
los sectarios que van más allá de lo que está escrito (1 Cor.
4:6; 2 Jn. 9-11)? ¿Por qué no quiere contentarse con lo que la
Biblia dice explícitamente? Dice “santos,” no “santos y no
santos.”
Los pasajes que cita el hermano admitida y claramente
revelan al justo, sincero y amante de las Escrituras que los
recipientes de la benevolencia tratada eran santos. El hermano
lo niega y más tarde tratará de probar su posición equivocada.
Lo notaré.
“De inicio, con una atenta lectura de estos pasajes uno
puede percatarse que habría que suponer (porque no lo dice) que
estos fondos fueron distribuidos entre los santos solamente.”
No, mi hermano, no es cuestión de “suponer,” como usted
no “supone” que Hech. 2:38 dice que el bautismo del creyente
penitente es para perdón de los pecados. Usted lo afirma, pero
el sectario le va a acusar falsamente (como usted lo hace a los
odiados “antis”) de que usted solamente lo “supone.” Hermano,
¿supone usted que Noé había de hacer solamente un arca y nada
más, o es lo que enseña Gén. 6:14? ¿Usted lo cree, o lo supone?
“Y si es el caso que uno de estos pasajes da cabida a que
fueran distribuidos en un círculo más amplio, entonces cualquier
insistencia dogmática sobre la doctrina de "solamente los
santos" sería pecaminosa (esto porque estarían haciendo leyes
donde Dios no las ha dado).”
Pero el caso no es así, y por eso su conclusión es
totalmente falsa. Los pasajes referidos no hablan de
distribución “en un círculo más amplio;” usted lo asevera, pero
no lo puede probar.
“Hch. 2:45 dice que los cristianos "vendían sus
propiedades y sus bienes y lo repartían a todos según la
necesidad de cada uno". Para afirmar dogmáticamente la doctrina
"solamente los santos" en este versículo, uno debe probar que
"todos" está limitado a "todos los cristianos" y que "cada uno"
está limitado a cada cristiano que estaba necesitado.”
Sí, es cierto: se “debe probar que ‘todos’ está limitado a
‘todos los cristianos’ y que ‘cada uno’ está limitado a cada
cristiano que estaba necesitado.” Como dice el hermano, “con una
atenta lectura de estos pasajes,” siempre tomando en cuenta
el contexto, es más que obvio que las dos frases, “todos” y
“cada uno,” se refieren a cristianos. El ver. 44 trata de “todos
los que habían creído.” Hermano, ¿está usted muy atenta al
contexto? Se trata de creyentes; no de creyentes y no creyentes,
¿verdad? Ahora, las cosas tenidas en común eran de los
creyentes, ¿verdad? Los creyentes tenían sus posesiones “en
común.” Todas las cosas del contexto se circulaban entre
creyentes, ¿verdad? Tenían todas las cosas en común por medio de
vender y repartir a todos los creyentes (con quienes las tenían
en común) según las necesidades que tuviera cada creyente sin
posesiones que vender.
Seguramente el hno. Rovira sabe lo que es contexto, y que
enseña a sus alumnos acerca de la necesidad de siempre quedarnos
dentro del contexto para usar bien las Escrituras, y que también
informa al sectario de cómo el ignora el contexto al tratar de
innovar. El contexto rige.
Hno. Rovira, 1 Cor. 6:12 dice “todas las cosas me son
lícitas.” ¿Verdad? Por eso ¿usted cree que matar, mentir y
fornicar son cosas lícitas? ¿Da cabida este pasaje a “un círculo
más amplio,” para que se incluyan el matar, mentir y fornicar?
El hermano ve “todos” en Hech. 2:45 y sale del contexto
para ver no santos, pero en el caso de 1 Cor. 6:12, viendo
“todas,” se ve obligado a quedarse dentro del contexto para no
hacerse ridículo. Cuando lo quiere, el hermano hace
indispensable el contexto, pero lo ignora cuando le conviene. Y
¡él es quien habla de fariseos e hipócritas!
“Suponga que una pareja de cristianos tuviera hijos que
necesitaban de esa distribución. Si hubo un solo caso como ese
entonces la doctrina de "solamente los santos" colapsaría. El
silencio de la Escritura ni prueba ni desaprueba si dicha
situación existió, pero "todos" y "cada uno" permitiría
incluirla. El punto es que mostrar que "todos" y "cada uno" se
refieren a los santos solamente es imposible. El mismo caso se
da con otros versículos (comp. Hch. 4:35; 2 Cor. 9:13).”
Ahora en su desesperación de hallar apoyo bíblico para
su práctica no autorizada, el hno. Rovira tiene a los creyentes
de Hech. 2:44,45 repartiendo bienes físicos ¡a niños, hijos de
padres cristianos! Según el hermano, las frases “todos” y “cada
uno” incluyen a niños, y éstos no son santos.
Hermano, déjeme educarle un poco. Una pareja cristiana,
que por pobreza no puede cuidar de sus “hijos necesitados,” son
santos necesitados que pueden recibir de la iglesia ayuda
benévola para poder atender a sus necesidades de proveer por sus
hijos.
Pregunta: ¿Usted aboga en la benevolencia por la
distribución de dinero de la iglesia local a niños? ¿De veras?
¿Lo practica? ¿Puede citarnos un caso verdadero en que esto
pasara?
Otra pregunta: Ha pensado hallar a no santos en los hijos
de algunos creyentes en Jerusalén; ahora, ¿qué de algunos
adultos? ¿Acaso no hubo ningún adulto incrédulo “necesitado” en
toda la ciudad de Jerusalén en ese tiempo?
Si la persona honesta se queda con el contexto no es
nada imposible que "todos" y "cada uno" se refieran solamente a
creyentes (santos), como no es imposible que “todas las cosas”
en 1 Cor. 6:12 se refiera a las cosas del contexto (véase el
versículo siguiente, el comer o no viandas).
El contexto de Hech. 4:35 (“cada uno”) muestra claramente
que se trató de “la multitud de los que habían creído,”
versículo 32. El versículo 34 dice que “no había entre ellos
(los creyentes, los santos -- bhr) ningún necesitado.” ¿Por qué?
Porque “se repartía a cada uno” de los creyentes necesitados,
ver. 35. El hno. Rovira ignora por completo el contexto para
justificar una práctica carente de autoridad bíblica.
2 Cor. 9:13 dice “para ellos y para todos.” Otra vez
examinamos el contexto y vemos que trata de una ministración o
servicio “para los santos,” versículos 1,9. En 8:4 también se
nos recuerda que el caso trata de ayuda para santos. Los “ellos”
eran los recipientes cristianos en Jerusalén y los “todos” eran
otros santos en otras ocasiones semejantes. Las iglesias no
malversaron los fondos para los santos, entregándolos a los no
santos. Fueron honestas en su ministración. Los liberales son
culpables de la maversación de los fondos de la iglesia local.
“Junto con estos pasajes está la insistencia en que la
distribución de los fondos de la iglesia cae en la categoría de
"lo-único-que-la-Biblia-dice acerca de". El siguiente
razonamiento (?) se da como ejemplo: (1) Tal como Dios no dijo
"usen pan sin levadura y jugo de uvas solamente" en la Cena del
Señor, pero Él "sólo dijo" pan sin levadura y jugo de uvas (Mat.
26:26-27); y (2) tal como Dios no dijo "canten solamente" en la
adoración, pero Él "sólo dijo" canten (Col. 3:16); así también
(3) Dios no dice "solamente para los santos" deben recibir la
benevolencia de la iglesia, pero Él "sólo dijo" santos (1 Cor.
16:1-2), entonces solamente ellos han de recibirla. Un examen
detallado de cada punto no es necesario, porque ninguno de
ellos, individualmente o colectivamente, prueba que hay un
"patrón exclusivo" para la distribución de los fondos de la
iglesia.”
¡Qué pobre defensa hace el hermano de su práctica no
autorizada. En lugar de afirmar con pasaje bíblico que queda
autorizada la benevolencia general de parte de la iglesia local,
se contenta con pintar mal a su oponente, acusándole de insistir
“en que la distribución de los fondos de la iglesia cae en la
categoría de ‘lo-único-que-la-Biblia-dice acerca de’". ¿De dónde
sacó eso?
Juega con palabras. Pero hay diferencia entre “sólo dijo
Dios” y “Dios dijo sólo”.” Dios dijo solamente pan y fruto de la
vid; no dijo galletas y Coca Cola. Dijo solamente cantar; no
dijo tocar. Dijo solamente santos; no dijo incrédulos o no
santos. Podemos estar de acuerdo sobre lo que Dios dijo, pero
algunos, como el hno. Rovira, y los del sectarismo, quieren
añadir algo que Dios no dijo.
¿Era Noé uno “arca solamente?” ¿Habría sido el hermano uno
“arca más otra cosa?” Los mormones agregan a la Cena del Señor
el pan con levadura y el agua, la Iglesia Cristiana agrega al
cantar el tocar piano, y el hermano agrega su “no santos
también.”
Hech. 14:23 dice que Pablo y Bernabé “constituyeron
ancianos en cada iglesia.” Es lo que Dios dice por Lucas el
historiador inspirado. No dice que constituyeron solamente
ancianos; ¿por eso concluye el hno. Rovira que se puede
constituir en la iglesia local también a arzobispos?
1 Cor. 11:28 dice “pruébese cada uno (hombre, Gr.,
anthropos) a sí
mismo, y coma así del pan, y beba de la copa.” ¿No son los no
santos también hombres? El texto no dice solamente a santos.
¿Por eso el hno. Rovira ofrece la Cena del Señor a los no
santos? ¿Por qué no?
Cito de mi obra, NOTAS SOBRE 1 CORINTIOS, 16:l --
Como la Cena del Señor es “comunión” (1 Cor. 10:16, en el
texto griego, KOINONIA), también es “comunión” la colecta usada
en benevolencia (2 Cor. 9:13, nuestra versión dice
“contribución”, pero el texto griego dice, KOINONIA. Lacueva
dice, “comunión”). Como la Cena del Señor es para los santos,
también la ofrenda o colecta, usada en benevolencia, es para los
santos. Como no se ofrece la Cena al no santo, tampoco debe
ofrecerse la colecta al no santo. ¿Por qué? Porque las dos
cosas son “comunión”, y ¡no hay comunión entre el santo y el no
santo!
“El estudiante de la Biblia que es honesto estará de
acuerdo con que la colecta de 1 Corintios 16:1-4 tenía el
propósito primario de ayudar a los santos necesitados en Judea
(comp. Hch. 24:17; Rom. 15:25-31; 2 Cor. 8-9). Pero, ¿esta es la
única razón por la cual se puede recoger una ofrenda en el
primer día de la semana? ¿Por qué aquellos que dicen ver un
"patrón exclusivo" para la distribución de los fondos de la
iglesia, rehúsan ver un "patrón exclusivo" para la colecta de
los fondos de la iglesia también? No hay una declaración
explícita o ejemplo aprobado donde los cristianos hayan recogido
una ofrenda que no haya sido directamente para ayudar a los
necesitados. Entonces, ¿con qué autoridad los hermanos "para los
santos solamente" tienen una cuenta bancaria con la ofrenda de
la iglesia? ¿Con qué autoridad usan ese dinero para cualquier
otro motivo que no sea ayudar a los santos necesitados en Judea?
Afirmar que la Biblia autoriza solamente mediante lo que ella
"dice" (o ejemplifica) explícitamente y luego hacer algo
diferente de "lo único que la Biblia dice" ¡es hipócrita!”
La pregunta sobre la “cuenta bancaria” no entra en la
discusión. Pero ahora contesto la siguiente pregunta del
hermano: “¿Con qué autoridad usan ese dinero para cualquier otro
motivo que no sea ayudar a los santos necesitados en Judea?” 1
Cor. 16:1-4 trata de cómo reunir dinero para un caso a la mano:
“la ofrenda para los santos.” Ahora la iglesia local tiene otras
obras. ¿Cómo ha de reunirse dinero para ellas? Este pasaje nos
enseña el patrón divino para ello; a saber, ofrendar cada
domingo en la asamblea. Otra vez cito de mi obra, NOTAS SOBRE 1
CORINTIOS 16:1,
“Este pasaje, 1 Cor. 16:1,2, no es usado para probar otros
usos correctos de la tesorería de la iglesia local. Ella tiene
otras obras aparte de la benevolencia que requieren fondos. Pero
este pasaje es usado para mostrar ¡el plan que Dios ha dado a
las iglesias locales para recoger fondos para sus obras! Estas
instrucciones no eran solamente para la iglesia en Corinto
(4:17; 11:16; 14:33; 2 Tim. 1:13, el patrón, modelo, o
dechado).”
El hermano dice: “No hay una declaración
explícita o ejemplo aprobado donde los cristianos hayan recogido
una ofrenda que no haya sido directamente para ayudar a los
necesitados.” Hermano, no hay declaración explícita, ni ejemplo
apostólico, ¡pero sí hay implicación divina e inferencia
necesaria!
Hermano, con qué autoridad justifica usted que la iglesia
reúna dinero para sus obras aparte de la benevolencia? El
sectario le va a decir que a usted le falta “declaración
explícita o ejemplo aprobado donde los cristianos hayan recogido
una ofrenda” para sus obras aparte de la benevolencia. Por eso
el sectario se contenta con reunir dinero por medio de ventas de
ropa, de cobrar “donativos” por comida y entretenimiento,
etcétera. ¿Cómo le responde, hermano?
“La verdad del asunto es que tales cosas como la tesorería
y la distribución de la tesorería son asuntos de juicio
conveniente. En cada acción autorizada por Dios hay asuntos
obligatorios (es decir, asuntos que no pueden ser cambiados u
omitidos) y asuntos de conveniencia (es decir, asuntos de juicio
personal o colectivo que permiten realizar la acción
autorizada).”
Que un sectario diga “La verdad del asunto es que tales
cosas como la tesorería y la distribución de la tesorería son
asuntos de juicio conveniente” es una cosa, pero que un hermano
en la fe exprese tales palabras es increíble. Con esta admisión
el hno. Rovira tiene las manos amarradas y la boca callada
frente al sectario que usa de su “juicio conveniente” para
establecer sus prácticas en el asunto de la tesorería de la
iglesia y los gastos hechos por ella.
Hermano, cítenos su “acción autorizada por Dios” respecto
a haber obra de benevolencia general para la iglesia local.
Usted no comienza con “acción autorizada por Dios” sino por
“juicio personal.” Esto también lo hace el sectario.
“Por ejemplo, la Biblia nos autoriza enseñar (Mt. 28:18-19; Ef.
4:15; 2 Tim. 2:2, etc.). La enseñanza involucra algunas
"obligaciones" (a saber, debe enseñar "la doctrina de los
apóstoles", Hch. 2:42; debe enseñar la verdad "en amor", Ef.
4:15, etc.).”
Hermano, ¿quiénes son los “nos” al decir, “la Biblia
nos autoriza?” ¿Son la iglesia local, o individuos? La cuestión
discutida tiene que ver con acción colectiva, no individual. No
son aplicables todos sus pasajes referidos (considérese 2 Tim.
2:2).
“Sin embargo, la enseñanza también involucra algunas cosas
"convenientes" (a saber, el uso de literatura, clases
simultáneas, uso de páginas en Internet, etc.). Una tesorería en
la iglesia y el uso de esos fondos caen en la categoría de la
conveniencia. Cualquier distribución lícita de estos fondos para
ayudar al progreso de una acción autorizada por Dios, es bíblica
(Comp. Col. 3:17). Esto puede incluir el ayudar a quienes no son
cristianos, pagar al predicador o tener y dar mantenimiento a un
edificio.”
Sí, el uso literatura, etc., es un medio de enseñanza
de parte de la iglesia local, obra autorizada por Dios. Ahora,
el gastar dinero de la iglesia en no santos no es medio de la
obra de participar en las necesidades de santos. Es malversar
los fondos de la iglesia, disponiendo ilícitamente de ellos.
Hay “acción autorizada por Dios” para pagar al predicador
(2 Cor. 11:8) y para mantener el local, cosa implicada en el
mandamiento de reunirse la iglesia (Heb. 10:25), pero el hermano
no nos puede citar pasaje que presente la “acción autorizada por
Dios” para benevolencia general de parte de la iglesia
colectivamente. Esto lo supone; no lo prueba.
“LA ‘COMUNIÓN’ CON LOS INCONVERSOS
Este argumento decepcionante dice que toda distribución de
los fondos de la iglesia para la benevolencia necesariamente
involucra una comunión espiritual con aquellos quienes reciban
esos fondos. Ellos apelan a 2 Cor. 9:13 el cual habla de los
santos gentiles y su "generosa contribución" a los santos
necesitados de Judea. Entonces se concluye que debido a que la
palabra frecuentemente traducida "comunión" (Gr. Koinonía) se
usa para describir este don monetario de benevolencia, que todos
los dones monetarios de benevolencia reunidos y distribuidos por
la iglesia necesariamente involucran "comunión" espiritual. Y
puesto que la comunión espiritual no puede concederse a quien no
sea cristiano, entonces, afirman los hermanos "sólo santos" que
la ayuda de benevolencia de la iglesia no puede darse a los que
no sean cristianos.”
En este párrafo, menos la tercera palabra,
“decepcionante,” dice la verdad.
“Esta montaña de suposiciones y afirmaciones sin base
bíblica contiene en su misma constitución, por lo menos, dos
errores graves: (1) Primero, hay una mala comprensión del
término "comunión". La palabra dependiendo del contexto puede
significar "asociación, comunión, comulgar, relación cercana…
generosidad, condescendencia, altruismo… señal de comunión,
prueba de hermandad fraternal… don, contribución… participación,
compartir algo" {Walter Bauer, A Greek-English Lexicon of the
New Testament and Other Early Christian Literature, rev. by
Arndt, Gingrich, and Danker (Chicago: University of Chicago
Press, 1979) 438-439}.
El hermano asevera que el párrafo contiene una “montaña de
suposiciones y afirmaciones sin base bíblica.” Y yo puedo
aseverar que soy Napoleón, ¿y qué? Aseveraciones no son pruebas.
Luego cita a cierta autoridad en griego. Las
definiciones dadas todas significan la idea de comunión, menos
“generosidad, condescendencia, altruísmo, y don,” pues éstas
denotan la naturaleza de la participación o comunión. La
palabra “contribución” es más bien, en el caso de 2 Cor. 9:13,
una descripción de la forma de la comunión que los
santos enviaron a los otros santos. El caso es igual en Rom.
15:26, “colecta,” la forma o expresión de la comunión (KOINONIA)
que las iglesias estaban haciendo a los santos necesitados en
Jerusalén. La idea es solamente la de comunión, o en sentido de
relación espiritual, o de la acción tomada para expresar la
comunión o relación espiritual.
El hermano no nos dice cuál de las palabras de definición
dadas arriba es la que él escoge para este pasaje (2 Cor. 9:13).
Hermano, quítenos la “mala comprensión,” especificando la
definición correcta para este pasaje.
Asevera que los “antis” tenemos una “mala comprensión del
término ‘comunión’". Hermano, especifíquela. ¿Qué implica con
esa aseveración? ¿Que 2 Cor. 8 y 9 (juntamente con 1 Cor. 16:1 y
Rom. 15:25,26) tratan de algo diferente de comunión en sentido
espiritual? Usted bien sabe que no hay comunión espiritual con
los no santos, pero quiere que las iglesias regalen dinero de
las ofrendas a los no santos. ¿Procura quitar de estos pasajes
comunión espiritual? Nosotros no tenemos mala comprensión, pero
usted quiere quitar de la palabra KOINONIA, comunión, su sentido
radical.
“Sí, los cristianos gentiles demostraron su comunión
espiritual con los cristianos necesitados de Judea, pero no por
motivo la tesorería, sino por la sumisión que los unos y los
otros tenían al evangelio de Dios (comp. 1 Jn. 1:7). Dios fue
glorificado a través de esta colecta porque los gentiles
probaron su sumisión al evangelio ayudando a los necesitados
(comp. Hch. 20:35), y los judíos probaron su sumisión al
evangelio aceptando a los gentiles como parte de la familia de
Dios (comp. 2 Cor. 9:14). Dadas las tensiones entre judíos y
gentiles del primer siglo, la importancia espiritual de ¡esta
contribución no puede ser pasada por alto!”
¡El pasaje no dice tal cosa! El hermano cambia de tema, dejando
el hecho de que hubo comunión entre los que enviaron la
ayuda monetaria y los recipientes de ella, y hablando más bien
de resultados del envió que manifestó dicha comunión.
Dice él que “los cristianos gentiles demostraron su
comunión espiritual con los cristianos necesitados de Judea,
pero no por motivo la tesorería, sino por la sumisión que los
unos y los otros tenían al evangelio de Dios.” El quiere quitar
el dinero (la tesorería) de la comunión y meter la sumisión de
unos con otros como la expresión de la comunión. ¡No, señor!
Dice Pablo “la liberalidad de vuestra contribución (KOINONIA)”
(9:13) y “hacer una ofrenda (KOINONIA) para los pobres” (Rom.
15:26). Se trató de “donativo” (8:19; 1 Cor. 16:3).
Según el apóstol Pablo el contexto trata de “participar (KOINONIA,
comunión) en este servicio para los santos” (8:4). No hay
absolutamente nada de “no santos” en este contexto. Respecto al
mismo evento, dice Pablo en Rom. 15:26, “Porque Macedonia y
Acaya tuvieron a bien hacer una ofrenda (KOINONIA, comunión)
para los pobres que hay entre los santos que están en
Jerusalén.”
El hermano trata de quitar de la palabra “comunión” la
idea de dinero donado y hacer que la palabra en 2 Cor. 9:13
hable solamente de actitud de sumisión. Sí hubo el efecto de
demostración de sumisión pero el efecto fue logrado por medio de
la comunión expresada en ministrar dinero de parte de santos
gentiles para santos judíos. ¡Pero el no santo no
entra nada en el caso!
De todos modos el hermano admite que hubo comunión
espiritual entre los dos partidos en 9:13. ¿Cómo, pues, puede
probar con este pasaje su práctica de dar la iglesia de su
dinero a no santos con quienes no hay ninguna comunión
espiritual?
“Segundo, hay una distinción sin fundamento entre la
acción individual y la acción de la iglesia. Los hermanos "sólo
santos" fácilmente admiten que es bíblico para un individuo dar
una benevolencia a un no cristiano. Sin embargo, ellos afirman
que pasajes tales como Gál. 6:10 y Stgo. 1:27 solamente
autorizan a los individuos, no a iglesias locales, a dar ayuda
benevolente a los inconversos.
¿Sin fundamento, hermano? ¿De veras? Usted afirma que
todo lo que es lícito para el individuo es lícito para la
iglesia local? Al individuo se le manda trabajar para ganar el
pan de cada día, o dinero para cuidar de los suyos; ¿usted dice
que la iglesia puede meterse en negocios para ganar dinero? Al
individuo se le permite relajarse con diversiones y juegos
inocentes; a la iglesia local está autorizado que tenga juegos
de deporte y competencias con otras iglesias? Con un solo pasaje
le enseño, hermano, lo que ya sabe, que hay diferencia entre
acción individual y acción colectiva (de la iglesia local); es 1
Tim. 5:16. El “buen samaritano,” Luc. 10:30-37), ¿era individuo
o iglesia local? ¿No hay diferencia?
Los hermanos que usted llama "sólo santos" “fácilmente
admiten que es bíblico para un individuo dar una benevolencia a
un no cristiano” porque así se nos enseña tales pasajes como Gál.
6:10.
Afirmamos que Gál. 6:10 y Sant. 1:27 autorizan solamente a
los individuos, no a iglesias locales, a dar ayuda benevolente a
los inconversos,
porque el contexto habla de acción de individuos y no de
iglesias locales. Leyendo la persona Gál. 6:1-10 ve en cada
versículo referencia a individuos, y leyendo Sant. 1:26,27 ve la
misma cosa. Pero al hermano no le importa el contexto. El ve lo
que quiere ver, como lo hace el sectario.
Pero, ¿cómo puede levarse a cabo una acción individual
bíblicamente pero en contra de la Escritura si se hace
colectivamente? Tal distinción es ilógica, antibíblica y
ridícula.”
¡Esta distinción es bíblica! (1 Tim. 5:16). Pero el hermano la
llama “ilógica, antibíblica y ridícula,” Tal es el aprecio que
tiene el hermano por las Sagradas Escrituras. El cree que con
nada más afirmar o aseverar algo, así sale la pura verdad.
¿Quién cree que es? ¿No tiene que probar sus aseveraciones?
“La doctrina de que ‘sólo los santos’ pueden recibir ayuda
económica del tesoro de la iglesia es falsa. Claro que, no
estamos diciendo que la iglesia debe dar siempre sus fondos a
los inconversos como benevolencia. La distribución de los fondos
de la iglesia es un asunto de juicio conveniente y debe
gobernarse mediante los principios de la mayordomía bíblica. Sin
embargo, insistir en que es pecaminoso dar una benevolencia a
los inconversos es una doctrina que obliga a hacer algo que Dios
no ha ordenado.
A través de su artículo el hermano nada mas asevera, pero
sin probar. El dice: “La doctrina de que ‘sólo los santos’
pueden recibir ayuda económica del tesoro de la iglesia es
falsa.” No, es bíblica y correcta. ¿Por qué? Porque la
Biblia autoriza que la iglesia local del tesoro haga donativos a
santos necesitados, pero no lo autoriza para no santos, como en
la música para la iglesia autoriza el cantar pero no el tocar.
¿Lo ve, hermano?
No es cuestión de “juicio conveniente” sino de
autorización bíblica. El tocar piano en la música de la iglesia
no es cuestión de “juicio conveniente” (aunque el sectario dice
que sí), sino de autorización bíblica. La Biblia no lo autoriza.
Positivamente, los siguientes argumentos demuestran lo
bíblico de una iglesia local dando benevolencia a los que no son
cristianos: Si es el caso que un individuo puede dar una
benevolencia a los necesitados, sean estos cristianos o no (y es
así, comp. Gál. 6:10; Stgo. 1:27), y si es el caso que toda
acción individual bíblica la cual es posible que la lleve a cabo
un grupo de individuos es una acción que es bíblica para este
grupo de personas (y es así, comp. Gál. 6:6; Ef. 5:19; Apo.
2-3); entonces es el caso que un grupo de individuos puede
bíblicamente dar benevolencia a los necesitados, sean estos
cristianos o no.
Escribe: Rolando Rovira.”
El hermano ahora intenta hacer un argumento positivo por
medio de un silogismo. Un silogismo es un argumento con tres
proposiciones: la primera, la premisa mayor; la segunda, la
premisa menor, y luego la conclusión por deducción basada en las
dos premisas. Por ej., dos más dos son cuatro; uno más tres son
cuatro; por eso dos más dos equivalen a uno más tres.
El hermano en su primera premisa tiene razón, pero en la
segunda no la tiene, y por eso su conclusión es errónea. (Léase
de nuevo su silogismo arriba).
El hermano habla de lo que “es posible,” pero necesita
hablar de lo que es escritural, o bíblico. Todo es posible, pero
la cuestión es ésta: ¿ha sido autorizada la cosa por Dios?
Un individuo puede tener un negocio para ganancia de
dinero, y si diez individuos tienen cada uno un negocio para
ganancia de dinero, no es caso de un grupo (organización)
teniendo un negocio. El hermano al hablar de “grupo” tiene en
mente la organización de la iglesia local. ¿Acaso cree él que la
iglesia local (que según él es un “grupo de individuos”) puede
tener un negocio para ganar dinero? Pero si diez personas se
constituyen una organización para ganar dinero, ya no son
individuos quienes ganen el dinero, sino la organización.
Hay muchas cosas que son lícitas para el individuo
(participar en deportes, ganar dinero en negocio, celebrar
cumpleaños y otros aniversarios, presentar un banquete para
socios, comprar televisores, gozar de vacaciones, etc.), y son
lícitas para un sinnúmero de individuos, pero no para “un grupo
de individuos” constituidos iglesia local. La iglesia local no
queda libre para suponer hacer algo que Dios no le ha designado.
Gál. 6:10 no habla de benevolencia de parte de una
organización (la iglesia local), sino solamente de acción
individual, o del individuo, en la benevolencia. Este pasaje no
ayuda al hermano en nada; no trata de acción congregacional.
Efes. 5:19 habla de cantar en la congregación (porque el
pasaje paralelo, Col. 3:16, trata de “enseñándoos y exhortándoos
unos a otros”). Es cierto que el individuo canta himnos (Sant.
5:13) y que la iglesia lo hace, pero ella no lo hace
sencillamente porque eso es lícito para el individuo. Lo hace
porque el acto es autorizado por la Biblia.
El hermano cita a “Apo. 2-3” pero sin indicar a qué en
esos dos capítulos se refiera como supuesta prueba de su
silogismo.
Su silogismo supone lo que no ha podido probar.
El liberal deja la impresión de que si cierta obra no es
hecha por su organización humana (por la centralización o el
institucionalismo), entonces no hay manera de hacerla. Con esa
actitud, promueve su organización como esencial para que se haga
la obra de Dios. Eso eleva a lo suyo más arriba de la
institución divina, la iglesia. Por ejemplo, dan publicidad a la
idea de que los que nos oponemos a sus orfanatos institucionales
queremos dejar al pobre huerfanito muriendo en la calle antes
que dejar que la iglesia local le envíe a un orfanato de los
suyos. No les conviene admitir que queda otra manera de ver por
el pobre huerfanito: la de darle un hogar una familia o un
individuo.
¿Qué de la benevolencia para el no santo? El plan de Dios
no deja a nadie sin socorro, habiendo la posibilidad de dárselo:
(1) la iglesia cuida de los santos (1 Cor. 16:1, 2 Cor. 8:4; Rom.
15:26, y (2) el individuo ayuda a santos y a no santos, según su
posibilidad, pero con deferencia al santo (Luc. 10:37; 1 Jn.
3:17; Sant. 2:16; Gál. 6:10).
Al hermano Rovira le invito a que él responda a mi
refutación, no con emocionalismo sin con estudio serio de las
Escrituras dentro de sus contextos, con la esperanza de que haya
unidad entre los hermanos.
* * *