“Enfermedades del Corazón y su Cura”
(Mt 5:8; Prov 4:23)

 

                                                             

 

 

 

 
 


                                                                                                                                          

 

Lección uno

 

Venciendo la Falta de Perdón

 

INTRODUCCIÓN

 

A.  Una de las enseñanzas más difíciles de practicar, pero que más necesitamos es la de  Perdonarnos unos a otros  (Col 3:13, Ef 4:32, Mt 6:12,14-15; 18:23-35; Mr 11:25-26; Lc 6:37) .

      Creemos que entendemos esta enseñanza, pero muchas veces estamos aplicando nuestras propias ideas al perdonar, sin tomar en cuenta Cómo la Biblia define lo que es el perdón.

B.  Todos estamos expuestos a cometer faltas (tropiezos) muchas veces (Stgo 3:2), por eso una práctica continua y necesaria será la de perdonar, y a veces tener que pedir perdón a otros. Cuando hay ofensas entre hermanos, se pierde la paz que siempre debe existir (Heb 12:14; 2 Cor 13:11),  pero el perdón permite restaurar esa armonía (2 Cor 2:5-11; Rom 12:18)

     “Alguien ha dicho que lo más lindo que podemos dar a otros en este mundo es el perdón, y al mismo tiempo, es también  lo más lindo que podemos recibir.”

C. La acción de perdonar como Dios nos ha perdonado, se menciona varias veces junto a otras actitudes del carácter que Dios quiere de los cristianos. (Ef 4:31-32; Col 3:12-14, 1 Ped 4:8).  Aprender a perdonar es entonces un avance más en el desarrollo del carácter que agrada a Dios.    

D.  El Plan y los Puntos de este estudio.

     Queremos estudiar esta enseñanza bíblica por medio de ver  estos 5 aspectos del tema:

1.      ¿Qué es el Perdón?

2.      La importancia y la necesidad de perdonarnos

3.      ¿Cómo aprender a cultivar el Perdón?

4.      ¿Cómo y qué tan a menudo debemos perdonar?

5.      ¿Quién debe tomar la iniciativa en el asunto de efectuar el Perdón?

 

 

I.  ¿Qué es el Perdón?

 

A.  Notemos primero que el perdón NO ES:

 

1.      Ignorar el pecado. Dios no pasa por alto el pecado, ni tampoco el hombre lo debería de hacer. Acerca del pecado, Jesús dijo que lo reprendiéramos, no que lo ignoráramos (Lc 17:3)

2.      Solamente rehusar devolver “ojo por ojo, diente por diente”. Uno podría refrenarse de algo tal, pero todavía albergar amargura y mala voluntad hacia otros (Mat 5:22-24; veremos más sobre este punto más adelante en el estudio)

3.      Poner a algunos “en prueba” mientras discutimos cuan inexcusable fue su proceder, y luego damos el perdón con tal que el ofensor prometa no volver a cometer ese error.

 

B.  Definiendo el Perdón bíblicamente.

     Se puede definir por medio de observar  que cuando Dios perdona:

    

     1. Él borra la cuenta. Remite la deuda. Quita la anotación de su registro.

 

a)   “Así que arrepentíos y convertíos para que sean ________ vuestros pecados...” (Hch 3:19)

b) “Entonces dijo David a Natán; pequé contra Jehová. Y Natán dijo a David: también Jehová ha ___________ tu pecado; no morirás” (2 Sam 12:13).

c)  “Y perdónanos nuestras __________ , como también nosotros perdonamos a nuestros ____________ “ (Mat 6:12).

 

Nota 1: Perdón en el N.T. viene del griego APIHEMI = primariamente, enviar fuera, despedir... Denota remitir o perdonar, 1) Deudas. Mt 6:12; 18:27,32; quedando estas totalmente canceladas; 2) Pecados; por Ej: Mt 9:2; 12:31, 32, etc...Significa la remisión del castigo debido a una conducta pecaminosa (Vine).

“Borrar”  como aparece en  Hch 3:19, viene de un participio griego que quiere decir “quitar frotando, cancelar, borrar”. Describe la práctica antigua de borrar una superficie escrita para volver a escribir sobre ella. ¡Tener los pecados borrados, es tenerlos removidos del libro de recuerdos de Dios!

 

2.  Se olvida del pecado quitándolo de su mente.

 

a) “... y nunca más me _________ de sus pecados y de sus iniquidades” (Heb 8:12).

b)      “El volverá a tener misericordia de nosotros; __________ nuestras iniquidades, y __________ en lo profundo del mar todos nuestros pecados”  (Miq 7:19).

c)      “ Cuanto está lejos el oriente del occidente, hizo ________ de nosotros nuestros pecados” (Sal 106:12)

d)  Este lenguaje figurado ilustra cuan completo y absoluto es el perdón de Dios.

 

3. El pecado queda cubierto y Dios ya no lo ve más.

 

a) “Bienaventurado aquel cuya transgresión ha sido perdonada y ________ su pecado” (Sal 32: __ ).

b)      Es difícil imaginar a Dios que es Todopoderoso olvidándose de algo o no pudiendo ver algo. Pero Dios, en su misericordia, decide hacer esto por el pecador arrepentido.

 

Cuadro de texto: El perdón entre nosotros debe ser igual. Entonces al  perdonar a los demás sus pecados significa que:
·         Borramos la cuenta. Esto implica que no vamos a mantener un registro.
·         Vamos a olvidar lo sucedido y no acordarnos más del asunto.
·         Que nuestro perdón puede “cubrir” sus pecados, así que no los vemos más.
·         Que seguiremos tratando a nuestro ofensor sinceramente con toda bondad al igual que antes.
 
 


 4. Cuando Dios nos perdona, nos trata exactamente como lo hacía antes de que hubiéramos pecado, recibiéndonos nuevamente con sinceridad y de todo corazón (Lc 15: 20-24)

 

 

 

 

 

 

 

 

C.  El Perdón cuando se ejemplifica puede ser mejor entendido.

 

1. ________   perdonó a Jacob (Gen 33:4).

2. ________   perdonó a sus hermanos (Gen 45:5-15; 50:10-21).

3. Moisés perdonó a __________ y ___________ (Nm 12:1-13)

4. ________  perdonó a Saúl (1 Sam 24:9-22).

5. El  padre perdonó a ___  _________ descarriado (Lc 15:11-32).

 

II.  LA IMPORTANCIA Y LA NECESIDAD DE PERDONARNOS UNOS A OTROS

 

A.  ¿Por qué debemos perdonar?

 

1. Porque Es un mandamiento.

a)      “ Y cuando estéis orando, __________  si tenéis algo contra alguno,... ( Mr 11:25)

 

Nota  2: “Perdonad”, en el griego es un verbo imperativo de acción continua (es decir, no una acción que se hace una sola vez, sino continuamente). Algo imperativo, no es una “sugerencia”, sino una orden (mandamiento).

 

b)  Según Col 3:13, ¿Cuáles dos acciones debemos practicar en nuestra relación unos a otros?    1) ______________________  y,    2)  _____________________.

    

Nota 3: “soportándoos”, es del griego ANECHO “mantener arriba”. En español “soportar” quiere decir “ser  tolerante hacia otros, ser sufrido”.  Se relaciona con la longanimidad (no perder la paciencia con otros aunque sean difíciles de soportar, Ef 4:2; 1Cor 13:4 “el amor es sufrido”)

 

El contexto trata de la “vestimenta espiritual” (el carácter) con la que debe revestirse el cristiano (Col 3:12-14). Si tenemos este carácter  no será tan difícil “soportarnos” con paciencia hasta que cada uno pueda cambiar. Debemos “soportarnos” porque cada uno tiene su propia personalidad individual y no siempre será agradable a los demás. Y también existe la posibilidad de desacuerdos y diferencias en temas de opiniones o preferencias (Rom 14:1,19; 15:1). Al soportar a otros también pensemos ¿cuánto tendrán que soportarnos ellos a nosotros?. Nos conviene recordar aquí  la Regla de Oro (Mat 7:12; Lc 6:31).  La persona difícil de soportar puede ser a veces un patrón o jefe (1 Ped 2:18). O podría ser un hermano.  Será más fácil “soportar” a alguien, por desagradable que sea, si siempre recordamos lo que Jesús ha soportado y tiene que soportar de nosotros.

 

2.  Porque el Ejemplo de Jesús nos estimula a hacerlo.

a)  “Y Jesús decía: Padre ____________ porque no saben lo que hacen ...” (Lc 23:34)

b)      Leer 1 Ped 2:21 y Fil 2:5. ¿Cuál tema en común sobre Jesús tratan estos dos textos?

 

c)  Seguimos el ejemplo de Jesús siendo bautizados, tomando la Cena del Señor, asistiendo a los servicios, Etc; ¿No seguiremos su ejemplo en perdonar a los demás?

 

3.  Porque El Amor lo requiere.  

a)      “ Y ante todo, tened entre vosotros _________ _________ porque el amor cubrirá multitud de pecados” (1 Ped 4:8)

 

El texto no se refiere a que por tener amor vamos a “esconder” los pecados de otros  que no quieren confesarlos ni arrepentirse (“hacer vista gorda”).  Dios “cubre” los pecados por medio de perdonarlos (Sal 32:1; 85:2).  “Cubre” los pecados del pecador arrepentido. La enseñanza del texto es que el amor contribuye mucho al proceso de que haya perdón de pecados, porque si hay amor, siempre las ofensas entre hermanos serán  tratadas bíblicamente  lográndose el perdón entre ellos, y así, esos pecados van a ser perdonados por Dios (“cubiertos”). También se puede aplicar al hecho de que los pecados confesados de otros no necesitan ser revelados a todos si no fueron pecados conocidos por más de dos o tres hermanos, en el caso de  ofensas personales (Mt 18:15-17). Si murmuramos de lo sucedido, es que no perdonamos porque no lo hemos olvidado.

 

b)  Leer 1 Cor 13:4 -7. El apóstol Pablo aquí no define el amor, más bien describe sus características.  Sería bueno entender el significado de cada cualidad que se menciona.

 

(Pablo habló del amor como si fuera una persona. Un buen auto examen  sería poner  su nombre antes de cada cualidad que se menciona). Por Ej: Carlos... es sufrido, es benigno,

 

 

Tarea: complete la lista 

 El amor...

 

1) -Es sufrido 2) ----------------- 3) --------------------

4) ---------    5) ----------------- 6) -------------------

7) ---------     8) ----------------   9) ------------------

10) -----------  11) --------------  12)  ----------------

13) ----------- 14) ---------------  15) --------------

 

Nota 4:   AMOR en estos últimos dos textos es del griego AGAPE, la palabra del amor superior entre los griegos, que se define como: “buena voluntad ” hacia los demás. Este amor se conoce sólo por sus acciones ( 1 Jn 3:18). Es hacer lo que la otra persona necesita ( aunque no lo merece) a costa de uno mismo (Mt 5:43-48; Lc 6:27-36). Con este amor es que Dios nos amó y nos salvó (Rom 5:8-10; Jn 3:16), aunque no lo merecíamos.

                                                        

4.  Porque hemos sido perdonados.

a) “.... perdonandoos unos a otros, como Dios ____________ a vosotros en Cristo” (Ef 4:32)

b) Leer Mt 18:23-35. La  parábola[1] de “Los dos Deudores”  ilustra muy bien este punto.

1. ¿Cuánto debía al rey el primer siervo de la parábola? (v.24)

3. ¿Qué hizo el Señor con aquel siervo  que le suplicó? (v.27)

4. ¿Cuánto debía otro siervo al que fue perdonado? (v.28)

5. ¿Cómo reaccionó el señor al saber lo que el siervo malvado hizo con su consiervo? (v32-34)

 

Las dos lecciones principales de esta parábola:

1) Dios nos ha perdonado una deuda que nunca podríamos pagar. Representado por la gran suma de 10.000 talentos[2]. Estaríamos en una condición de desesperanza si no fuera por la Gracia de Dios (Mt 18:26-27; Sal 103:8-12).

2) La necesidad de perdonar a los demás para poder ser perdonados. (Mt 18: 33-35). Todo el perdón que demos a otros nunca podrá compararse ni remotamente con la cantidad de perdón con que hemos sido perdonados por Dios.

 

5.  Para que Podamos Ser Perdonados.

a) Ya hemos visto que esta idea es una de las lecciones principales de la parábola de los dos deudores en Mt 18: 33-35 (II, 4, b).

b) 1. “Porque ___  _________ a los hombres sus ofensas ___ __________ también a  vosotros vuestro Padre Celestial” (Mt 6:14).

2.  “Porque si vosotros ___  __________ , tampoco vuestro Padre que está en los Cielos ___  ___________ vuestras ofensas” (Mr 11:26).

 

Estos dos textos contienen una de las declaraciones más claras en la Biblia. Perdonar y ser perdonados, o rehusar perdonar y tener el perdón rehusado.

 

c) ¿Qué tenemos que hacer para recibir misericordia de parte de Dios? (Mt 5:7; Stgo 2:3)

 

“En cierta forma, los que no están dispuestos a ofrecer el perdón a los demás están incendiando el puente por el cual ellos mismos deben pasar”.

 

6.  Porque podría ser muy tarde cuando Ud. Lo piense.

a) Cristo podría venir (Mr 13:32). ¿Quién querría ser encontrado enojado con su compañero (2 Ped 3:14).

b) El que es para Ud. Objeto de rechazo y odio quizás podría morir.

c) O, quizás Ud. Podría morir antes (Stgo 4:13-17)

d) Aun más el estar sin perdonarnos, puede impedir nuestra  adoración  y  comunión diariamente con Dios (Ef 4:26-27; Mt 5:21-26; 1 Jn 1:6-9).      El pecado que nos separa de un hermano, también nos separa de Dios (1 Jn 4: 12, 20-21; Is 59:2)

 

  1. Actitudes Equivocadas hacia el Perdón.

 

1.  “No puedo perdonar”, o pensar que “hacemos algo  extraordinario al perdonar”.

a) Dos ideas extremas que fueron corregidas por Jesús. Lc 17: 1-10.

    1. ¿Qué cosas es imposible que no vengan? (v.1)

    2. ¿Qué debemos hacer con el hermano que peca contra nosotros? ¿Qué debemos hacer si viene arrepentido aun siete veces en un mismo día?  (v.3)

    3. ¿Qué pidieron los apóstoles al Señor?. De acuerdo al contexto ¿Por qué harían  una petición así?(v.5)

    5. ¿Teniendo que cosa se podría hacer algo como lo que contó Jesús en la ilustración? (v.6)

6. Según el contexto, v. 1-10, ¿Qué incluye aquí el todo que nos ha sido ordenado y “lo que debíamos hacer”?

 

Las Dos ideas en la lección que tratan del mismo tema

1) Perdonar, es lo que Dios nos ha mandado hacer (v.3-4). Aun si alguien viniera tantas veces en el mismo día arrepentido (por una falta similar). Jesús enseñó que si tuviéramos FE, aunque fuera muy poca  SÍ lo podríamos hacer  (la fe tiene que ver básicamente con oír y obedecer la voluntad de Dios – Rom 10:17; Stgo 2:17; Gal 5:6). Creer que  “en ciertas circunstancias no se puede perdonar”, es un error. Y si uno piensa  que al perdonar a alguien en una situación tan difícil parece que uno “llega a hacer algo muy grande o extraordinario”, también está equivocado. Si perdonamos, en las circunstancias que sea, no hacemos ni más ni menos de lo que se nos ha mandado hacer (v.10)

2) El perdonar de la manera cómo Dios nos ha mandado es al mismo tiempo una forma de ayudar a la otra persona a que no llegue a tener una caída (“tropiezo”) que sea mortal (v.1-3), porque nuestra resistencia en no perdonar, puede hacer que el otro se dé por vencido, y se desanime tanto en esa lucha que se aleje y se pierda. Si esto ocurre, seguramente él  será responsable, pero también es responsable el que lo rechaza y no le da la oportunidad de recibir  el perdón.

 

b) Dios no requiere lo que no podemos hacer. Es mejor decir ¡no deseo perdonar!

 

2.  “Voy a Perdonarlo, pero en el futuro no quiero tener nada que ver con Ud.”

 

a) Quizás uno no diga textualmente esta frase, pero si al “perdonar” a alguien, después evitamos el contacto o comunicación  con él ¿No sería lo mismo?

    Por el contrario, después que el pecador se ha arrepentido y pedido perdón hay que consolarle y confirmar el amor para con él (2 Cor 2:5-11). ¿Por qué dos razones es necesario  hacer esto? (v.7,11).

1)      ________________________________________________ , y

2)      _________________________________________________.

 

b) Debemos ser imitadores de Dios y perdonarnos como Dios nos perdona (Ef 4:32) Piense,

 ¿Si Dios tuviera una actitud así al perdonarnos, podríamos tener comunión con Él?

 

3.  “Es un favor para Ud. De mi parte”.

 

a) Ciertamente lo contrario es lo verdadero; porque el ofensor arrepentido puede ser perdonado por Dios sin tener mi perdón; pero yo no puedo ser perdonado a menos que lo perdone. (Recuerde que hemos visto esta idea en el punto II,  5).

b) Con esta actitud impropia hacia el perdón, el ofendido usualmente extenderá el perdón únicamente sobre ciertas  y rígidas condiciones. Pero debemos evitar poner requisitos o condiciones a nuestro perdón.

 

4. “Voy a perdonarle pero nunca olvidaré esto”.

a)      Esto sería como barrer la habitación y dejar la basura detrás de la puerta.

  b)  Recuerde que una de las acciones principales del perdón es la idea de OLVIDAR (Heb 8:12) y “borrar la cuenta”. Así que la idea de “mantener un archivo” no armoniza con la enseñanza Bíblica del perdón.

  c)  En un sentido esta frase tiene algo de cierto. La memoria es como una grabadora: todo lo que hemos visto, oído o experimentado queda guardado en algún lugar de nuestro cerebro. Así que “literalmente” es imposible “perdonar y olvidar”. Pero sí podemos olvidar en el sentido de que no estaremos intencionalmente acordándonos del asunto, ni dejando que el error que cometió alguno, tenga influencia en nuestra actitud y trato posterior con él. El recordar voluntariamente sería sólo para guardar amargura y resentimientos. Si el ofensor se arrepintió y pidió perdón, es pecado acordarnos de la falta y  recordar a otros de ella.

 

 

III. ¿CÓMO APRENDER ACULTIVAR EL PERDÓN?

 

A.  Recuerde que el odio. La mala voluntad y el rencor, mientras perjudican al objeto, hacen más daño al que odia.

B. Usted encontrará más fácil perdonar cuando considere cuán grandemente Ud. Ha sido perdonado. La parábola de “Los dos Deudores trata específicamente este punto ¿recuerda?.

C. Solicite la ayuda a Dios. Él puede ayudarnos a lograr lo que nosotros creemos que no      podemos hacer (Lc 1:37; Ef 3:20).

D.  Practique la oración por su ofensor (Lc 23:34). Sea específico y mencione el nombre del que a usted le cuesta perdonar. Es difícil orar así y seguir  enojado con alguien.

E.  Hábleles  a otros de una manera amable acerca de la persona que le ha hecho una injusticia. El hablar con resentimiento es evidencia que uno no ha perdonado.

F. Cultive la gracia del amor, la misericordia y la compasión (Mt 5:7, Stgo 2:13; Mt 18:13) Y practique los principios  de Rom 12:17-21, especialmente  trate de “vencer  con el bien el mal”.

 

 

IV.  ¿CÓMO Y QUÉ TAN AMENUDO DEBEMOS PERDONAR?

 

Primero veamos lo que la Biblia  enseña acerca de...

A. ¿Qué tan a menudo debemos perdonar? o, ¿Hasta cuantas veces tendremos que perdonar? . Jesús respondió a una pregunta similar a esta que hizo  uno de los discípulos.

 

      1.  La Pregunta de Pedro.

           a)  ¿Cuál fue la preguntó del apóstol Pedro a Jesús aquí? (Mt 18:21)

 

b)  Pedro había entendido bien que hay que perdonar, al parecer su duda estaba en si habría límite o una cantidad determinada de veces para perdonar.

c)   Llama la atención que Pedro  usara la cantidad de “siete” quizás fue porque:

      * Los rabinos enseñaban que los hombres debían perdonar hasta tres veces. Es posible que Pedro estuviera mejorando esa cifra, por doblarla y agregar una más.

      * Pedro pudo acordarse de que Jesús usó este número al enseñar sobre el perdón en otra ocasión (Lc 17:4).

 

2.  La Respuesta de Jesús.

     a)  ¿Cómo respondió Jesús? (Mt 18:22)

 

 b)  Jesús usó un número excesivo (490) con el propósito de enseñar al menos dos lecciones:

      1. Necesitamos habituarnos al hábito de perdonar. Para cuando logremos perdonar a una persona 490 veces ¡ya deberíamos haber adoptado la costumbre de hacerlo!.

 2. La idea de tratar de llevar un registro de cuantas veces nos ha ofendido alguien o de cuantas veces lo hemos perdonado es absurda. Perdonar no es un asunto de aritmética, ni de libros de contabilidad, sino de amor, y el amor no tiene límites (1 Cor 13:5 “el amor...no guarda rencor”)

 

 c)  Jesús reforzó esta lección relatando la  parábola de “Los Dos Deudores”, Mt 18:23-35.

      Una deuda de 10.000 talentos que fue perdonada, fue la cantidad excesiva que Jesús usó como figura de la disposición ilimitada de Dios para perdonarnos. La lección es que si Dios no puso, ni pone límites en su perdón al pecador arrepentido. Tampoco debemos nosotros  poner límites al perdón para nuestros hermanos.

 

3. La respuesta en definitiva es que debemos perdonar siempre, en todo momento, porque Dios no quiere que llevemos una cuenta de las ofensas hacia nosotros. Dios no quiere que pongamos límites al perdón hacia los demás.

 

B.  ¿Cómo Debemos perdonarnos?

 

      1.  De Todo Corazón (Mt 18:35)

           a) Implica evitar el perdón que sea “sólo de labios” (Mt 15:8), mientras seguimos albergando amargura y mala voluntad en nuestro corazón.

           b)  Si nuestro perdón no es de todo corazón, sería mejor no orar como enseña Mt 6:12.

 

2.  Como Dios Perdona (Mt  18:33; Ef 4:32; Col 3:13)

a)  Completamente, no por partes. No algunos sino TODOS nuestros pecados (Miq 7:19)

b)  Prontamente e Inmediatamente; no por tiempos.

     1.Un instante después que David confesó su pecado. Natán le dijo: “También Jehová ha remitido tu pecado (2 Sam 12:13). David no pasó por un periodo de espera ni por un tiempo de prueba para ser perdonado.

2. Jesús mostró cuan dispuesto está Dios a perdonar en la Parábola del Hijo Pródigo (Lc 15:11-32). Note el v.20 “... lo vio su padre y fue movido a misericordia, y corrió, y se echó sobre su cuello, y le besó” (énfasis mío C.B.)

c) Definitiva y Finalmente;  para siempre. Nunca más traerá esos pecados a su mente.

1. Dios aleja de nosotros y de su presencia esos pecados (Sal 103:11-12; Miq 7:19)

2. Esos pecados no serán más recordados (Ez 18:21-22; Heb 8:12)

d)  Incalculablemente. Una y otra vez.

1. No debemos PRACTICAR el pecado (1 Jn 3:8-9), pero estamos expuestos a “tropezar” muchas veces (Stg 3:2).

2. Pero nuestras caídas tienen solución porque podemos ir a Dios cada vez confesando la falta, y ser perdonados (1 Jn 1:9).

 

3.  Con la Actitud Correcta.

a) Por Ej: cuando hay problemas entre hermanos; o en el matrimonio, y uno dice ¡pero yo pedí perdón y la otra persona no me ha perdonado!

1. Tal vez el problema es que no hemos pedido perdón con la actitud que enseña la Biblia. En Hechos 8:22, Pedro dijo a Simón “... y ruega a Dios, si quizás te sea perdonado el pensamiento de tu corazón” (énfasis mío, C.B.)

2. No deberíamos pedir perdón a Dios con una actitud de exigencia  pensando que él tiene que perdonarnos porque es su trabajo. El perdón no es “automático” de parte de Dios. Él quiere ver condiciones en que uno verdaderamente anhela su perdón de todo corazón, y si no lo busca así, no lo va a tener. Nótese como David  se sentía y cuánto anhelaba que Dios lo perdonara cuando había pecado (Sal 51).

    Como no podemos ir a Dios con una actitud arrogante y exigente para pedir perdón. Tampoco podemos pedir perdón así a los hermanos. Seguramente el que quiere obedecer siempre a Dios, nos va a perdonar. Pero no pidamos el perdón como exigencia, ni confiando en que es un mandamiento que el otro tiene que obedecer, sino pidámoslo con humildad, como algo que no merecemos, pero que necesitamos.

c)  Al tener que perdonar evitemos también frases como ¡No te preocupes, no fue para tanto!. Por Ej: en la pareja, si uno ha ofendido, seguramente si se aman, el otro estará muy dispuesto a perdonar. Pero evitemos decir o hacer cosas que hagan disminuir el peso de la culpa que el ofensor debe sentir para que haya un arrepentimiento y confesión sincera.

Lo mismo al pedir perdón a otro. No dejemos que nos digan “No te preocupes, no fue para tanto”. Porque puede que lo digan para no tratar el asunto, o para quedar bien, pero que en el fondo sigan guardando rencor. Si creemos que en verdad fue grave, digamos nosotros: ¡si fue para tanto!,  y ¡perdóname por favor!”.

Agradezco al hermano Tom Holley  (de Mendoza, AR) que me hizo notar este punto en particular

 

 

V.  ¿QUIÉN DEBE TOMAR LA INICIATIVA EN EL ASUNTO DE EFCTUAR EL PERDÓN?

 

 A.  En el Caso de Pecados u Ofensas Públicas.     

 

1.  En estos casos, la iniciativa la debe tomar principalmente el ofensor, confesando la falta y pidiendo perdón.

a)  Se trata de pecados que llegan a ser conocidos por al menos dos hermanos o más, o por toda la iglesia (1 Tim 5:19; Dt 17:5; 19:15)

b)  Uno podría ser culpable de pecados como los que se mencionan en estos textos: 1 Cor 5:11; Gal 5:19-21.

1. Hay que entender que no es una lista completa. Note la frase “y cosas semejantes a estas” (Gal 5:21). Que hay de las “fiestas” donde hay baile, y gente bebiendo, o de reuniones sociales para “beber con moderación”,Etc... ¿puede el cristiano participar?.

2. Para los cristianos es mandamiento reunirse para adorar con la iglesia (Heb 10:24-25, 1 Cor 16:1-2; Hch 20:7). Si alguien sin justificación falla en esto, está pecando. Su pecado es evidente a toda la iglesia. ¿No tendría que confesar este pecado y pedir perdón?. Y por qué muchos cristianos no lo hacen cuando dejan de asistir.

3. Si en una reunión con hermanos uno tiene “una explosión de ira”, y ofende o habla ásperamente a sus hermanos. Uno tendría que pedir perdón públicamente a los que ofendió y a toda la iglesia para no ser una mala influencia.

 

2.   Requiere la Confesión de los Pecados.     

      a)  A Dios (1Jn 1:9; Sal 32:5). Todo pecado, aunque ofende a alguien o algunos, es siempre contra Dios (Gen 39:7-9). El es el Juez de toda la tierra.

b)  Y también unos a otros (Stg 5:16 “confesaos vuestras ofensas unos a otros”).

1. Los pecados que fueron públicos. Requieren una confesión pública porque el pecador con su mal ejemplo, puso “tropiezo” en la fe de sus hermanos (1 Cor 10:31-33; 1 Tim 4:12). Además de provocar críticas de los de afuera a la iglesia (1 Tim 3:7; Tito 2:10).

2. La práctica de “pasar al frente” es una “costumbre” no un mandamiento bíblico, porque no es la única forma de que los demás sepan de la confesión y arrepentimiento. Quizás quisiéramos que el ofensor estuviera adelante para ver como se siente, pero recuerde que no nos toca a nosotros juzgar si su arrepentimiento es sincero, sino a Dios. Pero de alguna forma, quizás hablando con algunos hermanos, el pecador hace saber de su arrepentimiento. El problema es que a veces algunos no quieren confesar ni admitir la falta en ninguna forma. En este caso si tenemos que reprenderle públicamente  (Gál 2:11-14; 1 Tim 5:20) y apartarnos de él (1 Cor 5:11; 2 Tes 3:6).

c)  Existe el peligro de confesar mal la falta o echar a perder la confesión con una mala actitud y por usar frases equivocadas. Algunas de estas frases que se oyen a veces son:

1. “He pecado”. Una confesión que no es buena por ser ambigua. Necesitamos decir específicamente en qué hemos pecado, si no causamos pura confusión (Ej: Acan cuando confesó explicó su pecado Jos 7:19-21; vea también Mar 1:5; Hch 19:18)

2. “Si yo lo he (o los he) ofendido” o, “Tal vez hice mal”. Debemos estar seguros de si hemos pecado o no, y no decir “si acaso he pecado”.

3.  “Me siento mal que usted está ofendido”. Es una manera “diplomática” de echar la culpa en la victima, en vez de aceptar uno su responsabilidad.

4. “Yo hice mal, pero hay otros aquí que deben confesar también”. El momento de confesar nuestros pecados no es momento de señalar a otros. Si hay otros en pecado ellos deberán rendir cuentas a Dios por sus errores. Pero al confesar debemos fijarnos solamente en los nuestros.

¿Por qué se oyen a veces frases así?. Básicamente porque nos cuesta admitir nuestros errores, y así intentamos mitigar nuestra responsabilidad personal o disminuir la culpa.

 

(La mayor parte de este punto la he tomado  de un articulo del hermano Gardner Hall, “Creced”, Vol 16, N°2, Abr-May 2002)

 

3. Sin embargo, si el ofensor no se arrepiente y busca su perdón pronto, tenemos responsabilidad en seguir preocupados de él:

a)      Buscando Restaurarle (Gál 6:1-2)

b)      Amonestándolo como hermano (2 Tes 3:14-16)

c)      Tratando de hacerle volver del error de su camino (Stg 5:19-20).

 

B.  En el Caso de Ofensas Personales.

 

1.  Jesús ha Puesto la Responsabilidad en Ambas Partes (tanto el ofensor  como el ofendido)

a)  El Ofensor - Mateo 5:23-24

1.  Cristo habla aquí al individuo que ha ofendido a otro, o por lo menos, el otro tiene algo contra él. Puede ser un malentendido, pero aunque sea así, uno tiene que ir. Uno tiene que tomar la iniciativa para investigar el asunto y buscar la reconciliación: “Por tanto, si traes tu ofrenda al altar  y allí te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti, ...”

En las practicas judías,  uno podría haber estado en la fila por horas esperando su turno para dar la victima (ofrenda) al sacerdote; pero si se acordaba que alguien tenía algo contra él, debía reconciliarse primero con su hermano. El contexto (Mt 5: 21-22) indica que se puede ofender por  usar malas palabras  que desprecian  al otro: “necio”, “fatuo” (estúpido, tonto, etc...)

2. La lección. Dios no acepta la adoración de la persona que tiene malicia, celos, amargura, enojo, etc... en el corazón. Por lo tanto, si hay un problema con un hermano, hay que reconciliarse (pedir perdón) primero y  después  ofrecer sacrificios a Dios (Heb 10:19-22); porque nuestra relación con Dios depende de nuestra relación con los hermanos (1 Jn 4:21; 1 Ped 3:7).

 

b)  El Ofendido - Mateo 18:15-17

1. Aquí, el enfoque de Jesús está puesto en la responsabilidad del ofendido: “...si tu hermano peca contra ti” (Véase también  Lc 17:3).

2. Se entiende mejor la enseñanza si se toma en cuenta el contexto. La expresión “por tanto”, relaciona la enseñanza de los v. 15-17 con  Mateo 18. 6-14.

3.  La Lección. En ofensas personales; más importante que el hecho que hemos sido ofendidos es el hecho que un hermano (“uno de estos pequeños”) ha pecado y está en peligro de perderse eternamente si no se arrepiente. Al hacerle ver su falta y animarlo a arrepentirse, nosotros demostramos el espíritu de “pastor” que Dios quiere en cada uno (v. 12-14). Además, en el proceso, hay que seguir el orden establecido por Dios.

    La Aplicación. Cuando la Biblia es seguida, ambos tomarán la iniciativa. Al “ir”, quizás se encuentren en la mitad del camino, y lo que seguiría sería la reconciliación.

 

2.  Mateo 18: 15-17, Establece un Orden en el Proceso de Tratar  con Ofensas Personales.

“Tu y él solos”.  Esto Prohíbe: 1) Murmurar con otros, 2) Enviar a otro hermano. Se hace para ganar al hermano que pecó. “Si te oyere”,  implica que acepta la reprensión, admite el pecado,  se arrepiente y pide perdón. Si hay reconciliación aquí, no se deben seguir los otros pasos.

Uno o dos testigos”. No es para conseguir partidarios. Ellos darán seriedad a la reprensión y serán testigos del esfuerzo del que quiere restaurar en caso de que el conflicto siga más adelante.

“Dilo a la iglesia”. La sabiduría de muchos miembros debe de ayudar. La iglesia actúa a través de los que la representan (Ancianos o Junta de Varones).  Ellos deben examinar con cuidado el caso, y después presentarlo a toda la congregación para preguntas, comentarios, inquietudes, informes, etc... Con la información, deben reprender públicamente al hermano para “ganarlo”.

“Tenle por gentil y publicano” Los judíos no se asociaban con gentiles y publicanos (Hch 10:28, Mt 9:11). Esto significa “señalar”  y “apartarse” del hermano rebelde (1 Cor 5:11, Rom 16:17; 2 Tes 3:6; 14). Pero debemos seguir amonestándole como a hermano (2 Tes 3:15).

 

CONCLUSIÓN:

A. Hemos visto 5 aspectos principales en relación al tema de “Perdonarnos Unos a Otros” (I-V).

B. Recordemos siempre que el Perdón es una de las cosas que más necesitamos dar para que haya paz y armonía entre nosotros, y a la vez es una de las cosas que más necesitamos RECIBIR, de los hermanos y de Dios ( Mt 6:12) tomando en cuenta que estamos expuestos a ofender (“tropezar”) muchas veces  (Stgo 3:2).

C.  Sobre todo, practiquemos el Perdón de la forma correcta, el Perdón como Dios nos ha enseñando en su Palabra (Hch 3:19; Heb 8:12;; Mt 18: 23-35; Ef 4:2, 32; Col 3:13).


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La idea principal de estas lecciones es tomada del libro “Enfermedades del Corazón y su Cura”, del autor Wendell Winkler, versión al español por Jaime Restrepo M. , 1992.

Publicado por el hermano Cesar Morales en la Pagina Web de la Iglesia de Cristo en La Florida, Región Metropolitana, CHILE. www.iglesiadecristoenlaflorida.com (cabe señalar que no se publicó todo el material del libro).

Complementada con Notas y Comentarios de varios hermanos (Wayne Partain , Tom Holley, David Roper, y otros)

 

Presentada en la Clase Bíblica de la Iglesia de Cristo en Talca, los días 14, 21, 28 de Agosto y  11 de Sept. del 2005.

Carlos R. Bello. cbello2@hotmail.com


 

[1] Del Gr PARABOLE, lit., poner  al lado, comparar. Se usa de un relato algo extenso sacado de la naturaleza o de circunstancias humanas, siendo su propósito  la enseñanza de una lección espiritual.

[2] El “talento” no era un tipo de moneda, sino cierta cantidad pesada de metal precioso. Los tributos anuales de toda Palestina no eran más de 800 talentos. Algunas autoridades en esta materia piensan que 10.000 talentos serían el equivalente a un billón de dólares de hoy día. Por otra parte, el “denario” se consideraba como el salario de un día de un obrero común.

 

 
 

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