Lección uno
Venciendo la Falta de Perdón
INTRODUCCIÓN
A.
Una de las enseñanzas más difíciles de practicar, pero que más
necesitamos es la de Perdonarnos unos a otros
(Col 3:13, Ef 4:32, Mt 6:12,14-15; 18:23-35; Mr 11:25-26; Lc
6:37) .
Creemos que
entendemos esta enseñanza, pero muchas veces estamos aplicando nuestras
propias ideas al perdonar, sin tomar en cuenta Cómo
la Biblia define lo
que es el perdón.
B.
Todos estamos expuestos a cometer faltas (tropiezos) muchas
veces (Stgo 3:2), por eso una práctica continua y necesaria será la
de perdonar, y a veces tener que pedir perdón a otros. Cuando hay
ofensas entre hermanos, se pierde la paz que siempre debe existir (Heb
12:14; 2 Cor 13:11), pero el perdón permite restaurar esa armonía (2 Cor
2:5-11; Rom 12:18)
“Alguien ha
dicho que lo más lindo que podemos
dar a otros en este mundo es el perdón, y al mismo tiempo, es
también lo más lindo que podemos
recibir.”
C.
La acción de perdonar como Dios nos ha perdonado, se menciona
varias veces junto a otras actitudes del carácter que Dios quiere de los
cristianos. (Ef 4:31-32;
Col 3:12-14, 1 Ped 4:8).
Aprender a perdonar
es
entonces un avance más en el desarrollo del carácter que agrada a Dios.
D. El Plan y los
Puntos de este estudio.
Queremos
estudiar esta enseñanza bíblica por medio de ver estos 5 aspectos del
tema:
1.
¿Qué es el Perdón?
2.
La importancia y la necesidad de perdonarnos
3.
¿Cómo aprender a cultivar el Perdón?
4.
¿Cómo y qué tan a menudo debemos perdonar?
5.
¿Quién debe tomar la iniciativa en el asunto de efectuar el Perdón?
I. ¿Qué
es el Perdón?
A. Notemos
primero que el perdón NO ES:
1.
Ignorar el pecado. Dios no pasa por alto el pecado, ni tampoco el
hombre lo debería de hacer. Acerca del pecado, Jesús dijo que lo
reprendiéramos, no que lo ignoráramos (Lc 17:3)
2.
Solamente rehusar devolver “ojo por ojo, diente por diente”. Uno
podría refrenarse de algo tal, pero todavía albergar amargura y mala
voluntad hacia otros (Mat 5:22-24; veremos más sobre este punto más
adelante en el estudio)
3.
Poner a algunos “en prueba” mientras discutimos cuan inexcusable
fue su proceder, y luego damos el perdón con tal que el ofensor prometa no
volver a cometer ese error.
B. Definiendo el
Perdón bíblicamente.
Se puede definir
por medio de observar que
cuando Dios perdona:
1. Él
borra la cuenta. Remite la deuda. Quita la anotación de su registro.
a)
“Así
que arrepentíos y convertíos para que sean ________ vuestros
pecados...” (Hch 3:19)
b) “Entonces dijo
David a Natán; pequé contra Jehová. Y Natán dijo a David: también Jehová
ha ___________ tu pecado; no morirás” (2 Sam 12:13).
c) “Y perdónanos
nuestras __________ , como también nosotros perdonamos a nuestros
____________ “ (Mat 6:12).
Nota 1:
Perdón en el N.T. viene del griego APIHEMI = primariamente, enviar fuera,
despedir... Denota remitir o perdonar, 1) Deudas. Mt 6:12; 18:27,32;
quedando estas totalmente canceladas; 2) Pecados; por Ej: Mt 9:2; 12:31,
32, etc...Significa la remisión del castigo debido a una conducta
pecaminosa (Vine).
“Borrar” como aparece en Hch 3:19, viene de un participio griego que
quiere decir “quitar frotando, cancelar, borrar”. Describe la práctica
antigua de borrar una superficie escrita para volver a escribir sobre
ella. ¡Tener los pecados borrados, es tenerlos removidos del libro de
recuerdos de Dios!
2. Se olvida
del pecado quitándolo de su mente.
a) “... y nunca
más me _________ de sus pecados y de sus iniquidades” (Heb 8:12).
b)
“El
volverá a tener misericordia de nosotros; __________ nuestras iniquidades,
y __________ en lo profundo del mar todos nuestros pecados”
(Miq 7:19).
c)
“
Cuanto está lejos el oriente del occidente, hizo ________ de nosotros
nuestros pecados” (Sal 106:12)
d) Este lenguaje
figurado ilustra cuan completo y absoluto es el perdón de Dios.
3. El pecado queda
cubierto y Dios ya no lo ve más.
a) “Bienaventurado
aquel cuya transgresión ha sido perdonada y ________ su pecado” (Sal
32: __ ).
b)
Es difícil imaginar a Dios que es Todopoderoso olvidándose de algo
o no pudiendo ver algo. Pero Dios, en su misericordia, decide hacer esto
por el pecador arrepentido.

4. Cuando Dios
nos perdona, nos trata exactamente como lo hacía antes
de que hubiéramos
pecado, recibiéndonos nuevamente con sinceridad y de todo corazón (Lc 15:
20-24)
C. El Perdón cuando
se ejemplifica puede ser mejor entendido.
1. ________ perdonó
a Jacob (Gen 33:4).
2. ________ perdonó
a sus hermanos (Gen 45:5-15; 50:10-21).
3. Moisés perdonó a
__________ y ___________ (Nm 12:1-13)
4. ________ perdonó
a Saúl (1 Sam 24:9-22).
5. El padre perdonó
a ___ _________ descarriado (Lc 15:11-32).
II. LA IMPORTANCIA Y LA NECESIDAD
DE PERDONARNOS UNOS A OTROS
A. ¿Por qué debemos
perdonar?
1. Porque Es un
mandamiento.
a)
“ Y
cuando estéis orando, __________ si tenéis algo contra alguno,...
( Mr 11:25)
Nota 2:
“Perdonad”, en el griego es un verbo imperativo de acción continua (es
decir, no una acción que se hace una sola vez, sino continuamente). Algo
imperativo, no es una “sugerencia”, sino una orden (mandamiento).
b) Según Col 3:13,
¿Cuáles dos acciones debemos practicar en nuestra relación unos a
otros? 1) ______________________ y, 2) _____________________.
El contexto trata de
la “vestimenta espiritual” (el carácter) con la que debe revestirse el
cristiano (Col 3:12-14). Si tenemos este carácter no será tan difícil
“soportarnos” con paciencia hasta que cada uno pueda cambiar. Debemos
“soportarnos” porque cada uno tiene su propia personalidad individual y no
siempre será agradable a los demás. Y también existe la posibilidad de
desacuerdos y diferencias en temas de opiniones o preferencias (Rom
14:1,19; 15:1). Al soportar a otros también pensemos ¿cuánto
tendrán que soportarnos ellos a nosotros?. Nos conviene recordar aquí
la Regla de Oro (Mat 7:12; Lc 6:31). La persona difícil de soportar puede
ser a veces un patrón o jefe (1 Ped 2:18). O podría ser un hermano. Será
más fácil “soportar” a alguien, por desagradable que sea, si siempre
recordamos lo que Jesús ha soportado y tiene que soportar de nosotros.
2. Porque el Ejemplo
de Jesús nos estimula a hacerlo.
a) “Y Jesús
decía: Padre ____________ porque no saben lo que hacen ...” (Lc 23:34)
b)
Leer 1 Ped 2:21 y Fil 2:5. ¿Cuál tema en común sobre Jesús tratan
estos dos textos?
c) Seguimos el
ejemplo de Jesús siendo bautizados, tomando la Cena del Señor, asistiendo
a los servicios, Etc; ¿No seguiremos su ejemplo en perdonar a los demás?
3. Porque El Amor lo
requiere.
a)
“ Y
ante todo, tened entre vosotros _________ _________ porque el amor cubrirá
multitud de pecados”
(1 Ped 4:8)
El texto no se
refiere a que por tener amor vamos a “esconder” los pecados de otros que
no quieren confesarlos ni arrepentirse (“hacer vista gorda”). Dios
“cubre” los pecados por medio de perdonarlos (Sal 32:1; 85:2). “Cubre”
los pecados del pecador arrepentido. La enseñanza del texto es que
el amor contribuye mucho al proceso de que haya perdón de pecados, porque
si hay amor, siempre las ofensas entre hermanos serán tratadas
bíblicamente lográndose el perdón entre ellos, y así, esos pecados van a
ser perdonados por Dios (“cubiertos”). También se puede aplicar al hecho
de que los pecados confesados de otros no necesitan ser revelados a
todos si no fueron pecados conocidos por más de dos o tres hermanos, en el
caso de ofensas personales (Mt 18:15-17). Si murmuramos de lo sucedido,
es que no perdonamos porque no lo hemos olvidado.
b) Leer 1 Cor
13:4 -7. El apóstol Pablo aquí no define el amor, más bien describe
sus características. Sería bueno entender el significado de cada cualidad
que se menciona.
(Pablo habló del amor
como si fuera una persona. Un buen auto examen sería poner su nombre
antes de cada cualidad que se menciona). Por Ej: Carlos... es sufrido, es
benigno,
Tarea:
complete la lista.
El amor...
1) -Es sufrido 2)
----------------- 3) --------------------
4)
--------- 5) ----------------- 6) -------------------
7)
--------- 8) ---------------- 9)
------------------
10)
----------- 11) -------------- 12) ----------------
13)
----------- 14) --------------- 15) --------------
Nota 4:
AMOR en estos últimos dos textos es del griego AGAPE, la palabra
del amor superior entre los griegos, que se define como: “buena voluntad ”
hacia los demás. Este amor se conoce sólo por sus acciones ( 1 Jn 3:18).
Es hacer lo que la otra persona necesita ( aunque no lo merece)
a costa de uno mismo (Mt 5:43-48; Lc 6:27-36). Con este amor es que
Dios nos amó y nos salvó (Rom 5:8-10; Jn 3:16), aunque no lo merecíamos.
4. Porque
hemos sido perdonados.
a) “....
perdonandoos unos a otros, como Dios ____________ a vosotros en Cristo”
(Ef 4:32)
b) Leer Mt
18:23-35. La parábola
de “Los dos Deudores” ilustra muy bien este punto.
1. ¿Cuánto debía al
rey el primer siervo de la parábola? (v.24)
3. ¿Qué hizo el Señor
con aquel siervo que le suplicó? (v.27)
4. ¿Cuánto debía otro
siervo al que fue perdonado? (v.28)
5. ¿Cómo reaccionó el
señor al saber lo que el siervo malvado hizo con su consiervo? (v32-34)
Las dos
lecciones principales de esta parábola:
1) Dios nos ha
perdonado una deuda que nunca podríamos pagar.
Representado por la gran suma de 10.000 talentos.
Estaríamos en una condición de desesperanza si no fuera por
la Gracia de Dios (Mt
18:26-27; Sal 103:8-12).
2) La necesidad de
perdonar a los demás para poder ser perdonados.
(Mt 18: 33-35). Todo el perdón que demos a otros nunca podrá compararse ni
remotamente con la cantidad de perdón con que hemos sido perdonados por
Dios.
5. Para que
Podamos Ser Perdonados.
a) Ya hemos visto que
esta idea es una de las lecciones principales de la parábola de los dos
deudores en Mt 18: 33-35 (II, 4, b).
b) 1. “Porque ___
_________ a los hombres sus ofensas ___ __________ también a
vosotros vuestro Padre Celestial” (Mt 6:14).
2. “Porque si
vosotros ___ __________ , tampoco vuestro Padre que está en los
Cielos ___ ___________ vuestras ofensas” (Mr 11:26).
Estos dos textos
contienen una de las declaraciones más claras en la Biblia. Perdonar
y ser perdonados, o rehusar perdonar y tener el perdón rehusado.
c) ¿Qué tenemos que
hacer para recibir misericordia de parte de Dios? (Mt 5:7; Stgo 2:3)
“En cierta forma, los
que no están dispuestos a ofrecer el perdón a los demás están incendiando
el puente por el cual ellos mismos deben pasar”.
6. Porque podría ser
muy tarde cuando Ud. Lo piense.
a) Cristo podría
venir (Mr 13:32). ¿Quién querría ser encontrado enojado con su compañero
(2 Ped 3:14).
b) El que es para Ud.
Objeto de rechazo y odio quizás podría morir.
c) O, quizás Ud.
Podría morir antes (Stgo 4:13-17)
d) Aun más el estar
sin perdonarnos, puede impedir nuestra adoración y comunión diariamente
con Dios (Ef 4:26-27; Mt 5:21-26; 1 Jn 1:6-9). El pecado que nos
separa de un hermano, también nos separa de Dios (1 Jn 4: 12, 20-21; Is
59:2)
-
Actitudes
Equivocadas hacia el Perdón.
1. “No puedo
perdonar”, o pensar que “hacemos algo extraordinario al perdonar”.
a) Dos ideas extremas
que fueron corregidas por Jesús. Lc 17: 1-10.
1. ¿Qué cosas es
imposible que no vengan? (v.1)
2. ¿Qué debemos
hacer con el hermano que peca contra nosotros? ¿Qué debemos hacer si viene
arrepentido aun siete veces en un mismo día? (v.3)
3. ¿Qué pidieron
los apóstoles al Señor?. De acuerdo al contexto ¿Por qué harían una
petición así?(v.5)
5. ¿Teniendo que
cosa se podría hacer algo como lo que contó Jesús en la ilustración? (v.6)
6. Según el contexto,
v. 1-10, ¿Qué incluye aquí el todo que nos ha sido ordenado y “lo que
debíamos hacer”?
Las Dos ideas en la lección que
tratan del mismo tema
1) Perdonar, es lo
que Dios nos ha mandado hacer (v.3-4).
Aun si alguien viniera tantas veces en el mismo día arrepentido (por una
falta similar). Jesús enseñó que
si tuviéramos FE, aunque fuera muy poca SÍ
lo podríamos hacer (la fe
tiene que ver básicamente con oír y obedecer la voluntad de Dios – Rom
10:17; Stgo 2:17; Gal 5:6). Creer que “en ciertas circunstancias no se
puede perdonar”, es un error. Y si uno piensa que al perdonar a alguien
en una situación tan difícil parece que uno “llega a hacer algo muy grande
o extraordinario”, también está equivocado. Si perdonamos, en las
circunstancias que sea, no hacemos ni más ni menos de lo que se nos ha
mandado hacer (v.10)
2)
El perdonar de la manera cómo Dios nos ha mandado es al mismo tiempo
una forma de ayudar a la otra persona a que no llegue a tener una
caída (“tropiezo”) que sea mortal (v.1-3), porque nuestra
resistencia en no perdonar, puede hacer que el otro se dé por vencido, y
se desanime tanto en esa lucha que se aleje y se pierda. Si esto ocurre,
seguramente él será responsable, pero también es responsable el que lo
rechaza y no le da la oportunidad de recibir el perdón.
b) Dios no requiere
lo que no podemos hacer. Es mejor decir ¡no deseo perdonar!
2. “Voy a
Perdonarlo, pero en el futuro no quiero tener nada que ver con Ud.”
a) Quizás uno no diga
textualmente esta frase, pero si al “perdonar” a alguien, después evitamos
el contacto o comunicación con él ¿No sería lo mismo?
Por el contrario,
después que el pecador se ha arrepentido y pedido perdón hay que
consolarle y confirmar el amor para con él (2 Cor 2:5-11). ¿Por qué
dos razones es necesario hacer esto? (v.7,11).
1)
________________________________________________ , y
2)
_________________________________________________.
b) Debemos ser
imitadores de Dios y perdonarnos como Dios nos perdona (Ef 4:32) Piense,
¿Si Dios tuviera una
actitud así al perdonarnos, podríamos tener comunión con Él?
3. “Es un favor para
Ud. De mi parte”.
a) Ciertamente lo
contrario es lo verdadero; porque el ofensor arrepentido puede ser
perdonado por Dios sin tener mi perdón; pero yo no puedo ser perdonado a
menos que lo perdone. (Recuerde que hemos visto esta idea en el punto II,
5).
b) Con esta actitud
impropia hacia el perdón, el ofendido usualmente extenderá el perdón
únicamente sobre ciertas y rígidas condiciones. Pero debemos evitar poner
requisitos o condiciones a nuestro perdón.
4. “Voy a perdonarle
pero nunca olvidaré esto”.
a)
Esto sería como barrer la habitación y dejar la basura detrás de la
puerta.
b) Recuerde que
una de las acciones principales del perdón es la idea de OLVIDAR (Heb
8:12) y “borrar
la cuenta”.
Así que la idea de “mantener un archivo” no armoniza con la enseñanza
Bíblica del perdón.
c) En un sentido
esta frase tiene algo de cierto. La memoria es como una grabadora: todo lo
que hemos visto, oído o experimentado queda guardado en algún lugar de
nuestro cerebro. Así que “literalmente” es imposible “perdonar y olvidar”.
Pero sí podemos olvidar en el sentido de que no estaremos
intencionalmente acordándonos del asunto, ni dejando que el error que
cometió alguno, tenga influencia en nuestra actitud y trato posterior con
él. El recordar voluntariamente sería sólo para guardar amargura y
resentimientos. Si el ofensor se arrepintió y pidió perdón, es pecado
acordarnos de la falta y recordar a otros de ella.
III. ¿CÓMO APRENDER ACULTIVAR EL
PERDÓN?
A.
Recuerde que el odio.
La mala voluntad y el rencor, mientras perjudican al objeto, hacen más
daño al que odia.
B. Usted
encontrará más fácil perdonar cuando considere cuán grandemente Ud. Ha
sido perdonado.
La parábola de “Los
dos Deudores trata específicamente este punto ¿recuerda?.
C. Solicite la
ayuda a Dios. Él puede ayudarnos a lograr lo que nosotros creemos que
no podemos hacer (Lc 1:37; Ef 3:20).
D. Practique la
oración por su ofensor (Lc 23:34).
Sea específico y
mencione el nombre del que a usted le cuesta perdonar. Es difícil
orar así y seguir enojado con alguien.
E. Hábleles a
otros de una manera amable acerca de la persona que le ha hecho una
injusticia.
El hablar con
resentimiento es evidencia que uno no ha perdonado.
F. Cultive la
gracia del amor, la misericordia y la compasión (Mt 5:7, Stgo 2:13; Mt
18:13) Y
practique los principios de Rom 12:17-21, especialmente trate de
“vencer con el bien el mal”.
IV. ¿CÓMO Y QUÉ TAN
AMENUDO DEBEMOS PERDONAR?
Primero veamos lo que
la Biblia enseña acerca de...
A. ¿Qué tan a
menudo debemos perdonar? o, ¿Hasta cuantas veces tendremos que perdonar?
. Jesús respondió a una pregunta similar a esta que hizo uno de los
discípulos.
1. La
Pregunta de Pedro.
a) ¿Cuál
fue la preguntó del apóstol Pedro a Jesús aquí? (Mt 18:21)
b) Pedro había
entendido bien que hay que perdonar, al parecer su duda estaba en si
habría límite o una cantidad determinada de veces para perdonar.
c) Llama la
atención que Pedro usara la cantidad de “siete” quizás fue porque:
* Los rabinos enseñaban que los hombres debían perdonar hasta tres
veces. Es posible que Pedro estuviera mejorando esa cifra, por doblarla y
agregar una más.
* Pedro pudo acordarse de que Jesús usó este número al enseñar sobre
el perdón en otra ocasión (Lc 17:4).
2. La Respuesta de
Jesús.
a) ¿Cómo
respondió Jesús? (Mt 18:22)
b) Jesús usó un
número excesivo (490) con el propósito de enseñar al menos dos lecciones:
1.
Necesitamos habituarnos al hábito de perdonar. Para cuando
logremos perdonar a una persona 490 veces ¡ya deberíamos haber adoptado la
costumbre de hacerlo!.
2. La idea de
tratar de llevar un registro de cuantas veces nos ha ofendido alguien o de
cuantas veces lo hemos perdonado es absurda.
Perdonar no es un asunto de aritmética, ni de libros de contabilidad, sino
de amor, y el amor no tiene límites (1 Cor 13:5 “el amor...no guarda
rencor”)
c) Jesús reforzó
esta lección relatando la parábola de “Los Dos Deudores”, Mt 18:23-35.
Una deuda de
10.000 talentos que fue perdonada, fue la cantidad excesiva que Jesús usó
como figura de la disposición ilimitada de Dios para perdonarnos. La
lección es que si Dios no puso, ni pone límites en su perdón al pecador
arrepentido. Tampoco debemos nosotros poner límites al perdón para
nuestros hermanos.
3.
La respuesta en definitiva es que debemos perdonar siempre,
en todo momento, porque Dios no quiere que llevemos una cuenta de las
ofensas hacia nosotros. Dios no quiere que pongamos límites al perdón
hacia los demás.
B. ¿Cómo Debemos
perdonarnos?
1. De Todo
Corazón (Mt 18:35)
a) Implica
evitar el perdón que sea “sólo de labios” (Mt 15:8), mientras seguimos
albergando amargura y mala voluntad en nuestro corazón.
b) Si
nuestro perdón no es de todo corazón, sería mejor no orar como enseña Mt
6:12.
2. Como Dios Perdona
(Mt 18:33; Ef 4:32; Col 3:13)
a) Completamente,
no por partes. No algunos sino TODOS nuestros pecados (Miq 7:19)
b) Prontamente e
Inmediatamente; no por tiempos.
1.Un instante
después que David confesó su pecado. Natán le dijo: “También Jehová ha
remitido tu pecado (2 Sam 12:13). David no pasó por un periodo de espera
ni por un tiempo de prueba para ser perdonado.
2. Jesús mostró cuan
dispuesto está Dios a perdonar en la Parábola del Hijo Pródigo (Lc
15:11-32). Note el v.20 “... lo vio su padre y fue movido a
misericordia, y corrió, y se echó sobre su cuello, y le besó” (énfasis
mío C.B.)
c) Definitiva y
Finalmente; para siempre. Nunca más traerá esos pecados a su mente.
1. Dios aleja de
nosotros y de su presencia esos pecados (Sal 103:11-12; Miq 7:19)
2. Esos pecados no
serán más recordados (Ez 18:21-22; Heb 8:12)
d)
Incalculablemente. Una y otra vez.
1. No debemos
PRACTICAR el pecado (1 Jn 3:8-9), pero estamos expuestos a “tropezar”
muchas veces (Stg 3:2).
2. Pero nuestras
caídas tienen solución porque podemos ir a Dios cada vez confesando la
falta, y ser perdonados (1 Jn 1:9).
3. Con la Actitud
Correcta.
a) Por Ej: cuando hay
problemas entre hermanos; o en el matrimonio, y uno dice ¡pero yo pedí
perdón y la otra persona no me ha perdonado!
1. Tal vez el
problema es que no hemos pedido perdón con la actitud que enseña
la Biblia.
En Hechos 8:22, Pedro dijo a Simón “... y ruega a Dios, si
quizás te sea perdonado el pensamiento de tu corazón”
(énfasis mío, C.B.)
2. No deberíamos
pedir perdón a Dios con una actitud de exigencia pensando que él
tiene que perdonarnos porque es su trabajo. El perdón no es
“automático” de parte de Dios. Él quiere ver condiciones en que uno
verdaderamente anhela su perdón de todo corazón, y si no lo busca así, no
lo va a tener. Nótese como David se sentía y cuánto anhelaba que Dios lo
perdonara cuando había pecado (Sal 51).
Como no podemos
ir a Dios con una actitud arrogante y exigente para pedir perdón. Tampoco
podemos pedir perdón así a los hermanos. Seguramente el que quiere
obedecer siempre a Dios, nos va a perdonar. Pero no pidamos el perdón como
exigencia, ni confiando en que es un mandamiento que el otro tiene
que obedecer, sino pidámoslo con humildad, como algo que
no merecemos, pero
que necesitamos.
c) Al tener que
perdonar evitemos también frases como ¡No te preocupes, no fue para
tanto!. Por Ej: en la pareja, si uno ha ofendido,
seguramente si se aman, el otro estará muy dispuesto a perdonar. Pero
evitemos decir o hacer cosas que hagan disminuir el peso de la culpa que
el ofensor debe sentir para que haya un arrepentimiento y confesión
sincera.
Lo mismo al pedir
perdón a otro. No dejemos que nos digan “No te preocupes, no fue
para tanto”. Porque puede que lo digan para no tratar el asunto, o
para quedar bien, pero que en el fondo sigan guardando rencor. Si creemos
que en verdad fue grave, digamos nosotros: ¡si fue para tanto!, y
¡perdóname por favor!”.
Agradezco al hermano
Tom Holley (de Mendoza, AR) que me hizo notar este punto en particular
V. ¿QUIÉN DEBE TOMAR LA INICIATIVA
EN EL ASUNTO DE EFCTUAR EL PERDÓN?
A. En el Caso de
Pecados u Ofensas Públicas.
1. En estos
casos, la iniciativa la debe tomar principalmente el ofensor, confesando
la falta y pidiendo perdón.
a) Se trata de
pecados que llegan a ser conocidos por al menos dos hermanos o más, o por
toda la iglesia (1 Tim 5:19; Dt 17:5; 19:15)
b) Uno podría ser
culpable de pecados como los que se mencionan en estos textos: 1 Cor 5:11;
Gal 5:19-21.
1. Hay que entender
que no es una lista completa. Note la frase “y cosas semejantes a estas” (Gal
5:21). Que hay de las “fiestas” donde hay baile, y gente bebiendo, o de
reuniones sociales para “beber con moderación”,Etc... ¿puede el cristiano
participar?.
2. Para los
cristianos es mandamiento reunirse para adorar con la iglesia (Heb
10:24-25, 1 Cor 16:1-2; Hch 20:7). Si alguien sin justificación falla en
esto, está pecando. Su pecado es evidente a toda la iglesia. ¿No tendría
que confesar este pecado y pedir perdón?. Y por qué muchos cristianos no
lo hacen cuando dejan de asistir.
3. Si en una reunión
con hermanos uno tiene “una explosión de ira”, y ofende o habla
ásperamente a sus hermanos. Uno tendría que pedir perdón públicamente a
los que ofendió y a toda la iglesia para no ser una mala influencia.
2. Requiere la
Confesión de los Pecados.
a) A Dios
(1Jn 1:9; Sal 32:5). Todo pecado, aunque ofende a alguien o algunos, es
siempre contra Dios (Gen 39:7-9). El es el Juez de toda la tierra.
b) Y también unos
a otros (Stg 5:16 “confesaos vuestras ofensas unos a otros”).
1. Los pecados que
fueron públicos. Requieren una confesión pública porque el pecador con su
mal ejemplo, puso “tropiezo” en la fe de sus hermanos (1 Cor 10:31-33; 1
Tim 4:12). Además de provocar críticas de los de afuera a la iglesia (1
Tim 3:7; Tito 2:10).
2. La práctica de
“pasar al frente” es una “costumbre” no un mandamiento bíblico, porque no
es la única forma de que los demás sepan de la confesión y
arrepentimiento. Quizás quisiéramos que el ofensor estuviera adelante para
ver como se siente, pero recuerde que no nos toca a nosotros juzgar si su
arrepentimiento es sincero, sino a Dios. Pero de alguna forma, quizás
hablando con algunos hermanos, el pecador hace saber de su
arrepentimiento. El problema es que a veces algunos no quieren confesar ni
admitir la falta en ninguna forma. En este caso si tenemos que reprenderle
públicamente (Gál 2:11-14; 1 Tim 5:20) y apartarnos de él (1 Cor 5:11; 2
Tes 3:6).
c) Existe el peligro
de confesar mal la falta o echar a perder la confesión con una mala
actitud y por usar frases equivocadas. Algunas de estas frases que se oyen
a veces son:
1. “He pecado”.
Una confesión que no es buena por ser ambigua. Necesitamos decir
específicamente en qué hemos pecado, si no causamos pura confusión (Ej:
Acan cuando confesó explicó su pecado Jos 7:19-21; vea también Mar 1:5;
Hch 19:18)
2. “Si yo lo he
(o los he) ofendido” o, “Tal vez hice mal”. Debemos estar seguros
de si hemos pecado o no, y no decir “si acaso he pecado”.
3. “Me siento
mal que usted está ofendido”. Es una manera “diplomática” de echar
la culpa en la victima, en vez de aceptar uno su responsabilidad.
4. “Yo hice
mal, pero hay otros aquí que deben confesar también”. El
momento de confesar nuestros pecados no es momento de señalar a otros. Si
hay otros en pecado ellos deberán rendir cuentas a Dios por sus errores.
Pero al confesar debemos fijarnos solamente en los nuestros.
¿Por qué se oyen a
veces frases así?. Básicamente porque nos cuesta admitir nuestros errores,
y así intentamos mitigar nuestra responsabilidad personal o disminuir la
culpa.
(La mayor parte de
este punto la he tomado de un articulo del hermano Gardner Hall,
“Creced”, Vol 16, N°2, Abr-May 2002)
3. Sin embargo, si
el ofensor no se arrepiente y busca su perdón pronto, tenemos
responsabilidad en seguir preocupados de él:
a)
Buscando Restaurarle (Gál 6:1-2)
b)
Amonestándolo como hermano (2 Tes 3:14-16)
c)
Tratando de hacerle volver del error de su camino (Stg 5:19-20).
B. En el Caso de
Ofensas Personales.
1. Jesús ha Puesto
la Responsabilidad
en Ambas Partes
(tanto el ofensor como el ofendido)
a) El Ofensor
- Mateo 5:23-24
1. Cristo habla aquí
al individuo que ha ofendido a otro, o por lo menos, el otro tiene algo
contra él. Puede ser un malentendido, pero aunque sea así, uno tiene que
ir. Uno tiene que tomar la iniciativa para investigar el asunto y buscar
la reconciliación:
“Por tanto, si traes tu ofrenda al altar y allí te acuerdas de que tu
hermano tiene algo contra ti, ...”
En
las practicas judías, uno podría haber estado en la fila por horas
esperando su turno para dar la victima (ofrenda) al sacerdote; pero si se
acordaba que alguien tenía algo contra él, debía reconciliarse primero con
su hermano. El contexto (Mt 5: 21-22) indica que se puede ofender por
usar malas palabras que desprecian al otro: “necio”, “fatuo” (estúpido,
tonto, etc...)
2. La lección.
Dios no acepta la adoración de la persona que tiene malicia, celos,
amargura, enojo, etc... en el corazón. Por lo tanto, si hay un problema
con un hermano, hay que reconciliarse (pedir perdón) primero y después
ofrecer sacrificios a Dios (Heb 10:19-22); porque nuestra relación con
Dios depende de nuestra relación con los hermanos (1 Jn 4:21; 1 Ped 3:7).
b) El Ofendido
- Mateo 18:15-17
1. Aquí, el enfoque
de Jesús está puesto en la responsabilidad del ofendido: “...si tu
hermano peca contra ti” (Véase también Lc 17:3).
2. Se entiende mejor
la enseñanza si se toma en cuenta el contexto. La expresión “por tanto”,
relaciona la enseñanza de los v. 15-17 con Mateo 18. 6-14.
3.
La Lección.
En ofensas personales; más importante que el hecho que hemos sido
ofendidos es el hecho que un hermano (“uno de estos pequeños”) ha pecado y
está en peligro de perderse eternamente si no se arrepiente. Al hacerle
ver su falta y animarlo a arrepentirse, nosotros demostramos el espíritu
de “pastor” que Dios quiere en cada uno (v. 12-14). Además, en el proceso,
hay que seguir el orden establecido por Dios.
La Aplicación.
Cuando la
Biblia es
seguida, ambos tomarán la iniciativa. Al “ir”, quizás se encuentren en la
mitad del camino, y lo que seguiría sería la reconciliación.
2. Mateo 18: 15-17,
Establece un Orden en el Proceso de Tratar con Ofensas Personales.
1° “Tu y él
solos”.
Esto
Prohíbe: 1) Murmurar con otros, 2) Enviar a otro hermano. Se hace para
ganar al hermano que pecó. “Si te oyere”, implica que acepta la
reprensión, admite el pecado, se arrepiente y pide perdón. Si hay
reconciliación aquí, no se deben seguir los otros pasos.
2° Uno o dos
testigos”.
No
es para conseguir partidarios. Ellos darán seriedad a la reprensión y
serán testigos del esfuerzo del que quiere restaurar en caso de que el
conflicto siga más adelante.
3° “Dilo a la
iglesia”.
La
sabiduría de muchos miembros debe de ayudar. La iglesia actúa a través de
los que la representan (Ancianos o Junta de Varones). Ellos deben
examinar con cuidado el caso, y después presentarlo a toda la congregación
para preguntas, comentarios, inquietudes, informes, etc... Con la
información, deben reprender públicamente al hermano para “ganarlo”.
4° “Tenle por
gentil y publicano”.
Los judíos no se asociaban con gentiles y publicanos (Hch 10:28, Mt 9:11).
Esto significa “señalar” y “apartarse” del hermano rebelde (1 Cor 5:11,
Rom 16:17; 2 Tes 3:6; 14). Pero debemos seguir amonestándole como a
hermano (2 Tes 3:15).
CONCLUSIÓN:
A.
Hemos visto 5 aspectos principales en relación al tema de “Perdonarnos
Unos a Otros” (I-V).
B.
Recordemos siempre que el Perdón es una de las cosas que más
necesitamos dar para
que haya paz y armonía entre nosotros, y a la vez es una de las
cosas que más necesitamos RECIBIR, de los hermanos y de Dios ( Mt
6:12) tomando en cuenta que estamos expuestos a ofender (“tropezar”)
muchas veces (Stgo 3:2).
C.
Sobre todo, practiquemos el Perdón de la forma correcta, el Perdón
como Dios nos ha enseñando en su Palabra (Hch 3:19; Heb 8:12;; Mt 18:
23-35; Ef 4:2, 32; Col 3:13).

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La
idea principal de estas lecciones es tomada del libro “Enfermedades
del Corazón y su Cura”, del autor Wendell Winkler, versión al
español por Jaime Restrepo M. , 1992.
Publicado por el hermano Cesar Morales en
la
Pagina Web de la Iglesia
de Cristo en
La
Florida,
Región Metropolitana, CHILE.
www.iglesiadecristoenlaflorida.com (cabe señalar que no se publicó
todo el material del libro).
Complementada con Notas y Comentarios de varios hermanos (Wayne Partain ,
Tom Holley, David Roper, y otros)
Presentada en
la
Clase Bíblica
de la Iglesia
de Cristo en Talca, los días 14, 21, 28 de Agosto y 11 de Sept. del 2005.
Carlos R. Bello.
cbello2@hotmail.com