Lección Dos
Venciendo los juicios ásperos y la manía de criticar
INTRODUCCIÓN
A.
Uno
de los más conocidos dichos de Jesús es encontrado en Mateo 7: 1 “No
juzguéis, para que no seáis juzgados”. Al mismo tiempo es uno de los
textos más tergiversados de la Biblia. A veces cuando alguien es
reprendido por sus transgresiones se cita este texto diciendo “La Biblia
dice no juzguéis, así que usted no tiene derecho de emitir juicio
contra mí”. Aun personas que no son religiosas se apegan a esta expresión
para evitar ser censurados en su conducta o prácticas.
B.
Pero ¿Es verdad esta idea de que nunca deberíamos “juzgar” la conducta o
prácticas de otros. ¿Cuál es el verdadero significado de textos como
Mateo 7:1 y Santiago 4: 11 donde se condena el acto de juzgar a
los demás?.
C.
El propósito de este estudio es mostrar que en estos textos la
Biblia no está condenando todo tipo de juicios, sino los juicios
ásperos, precipitados, injustos e hipócritas (juzgar sin fijarse en los
propios defectos de uno). Veremos que JUZGAR es una palabra de un
significado amplio y que es usada en varios sentidos en La Biblia.. Hay
básicamente dos tipos de juicios: Buenos Juicios y Malos Juicios. Este
estudio estará identificando principalmente este último tipo de juicios
los cuáles Jesús nos prohíbe. Pero también estudiaremos la palabra JUZGAR
en los varios sentidos en que es usada en el Nuevo Testamento. Hay malas
formas de juzgar que debemos evitar, pero también hay formas buenas de
juzgar, las cuales somos mandados a practicar.
D. El Plan y
los Puntos de este estudio:
1.
¿Qué es JUZGAR?
2. La Biblia no
Condena Todo tipo de Juicios o Formas de “JUZGAR”.
El N. T. hace
diferencia entre buenos juicios y malos juicios.
En este punto consideraremos estos tres aspectos:
- Es un
error citar Mateo 7:1 para decir que no tenemos que juzgar nunca.
- ¿Cuál es la
Clase de Juicios que Jesús no Prohíbe?
- ¿Cuál es la
Clase de Juicios que Jesús Prohíbe?
3. El Remedio Para
Superar los Juicios Pecaminosos.
I. ¿Qué
es juzgar?
A. Definiendo la palabra “JUZGAR”
1. Es una palabra
amplia, con muchas definiciones, pero básicamente significa: “separar,
discernir, condenar”. El contexto debe indicarnos en qué sentido es
usado el término.
2. Cito a
continuación esta buena definición de un artículo: “... el verbo gr.
“Krino” (juzgar) originalmente significó “Separar, seleccionar, o
elegir”. Un erudito ha señalado que en la literatura griega este verbo es
usado en una variedad de formas, y puede significar “estimar, interpretar
o decidir un asunto”. Lindell y Scott observan que los poetas
atenienses usaron la palabra o para acusar, cuestionar o condenar a
alguien o algo” (tomado de “No Juzguéis”, por Leon Odom, EL
EXPOSITOR – Marzo 2003)
3. Del verbo
griego KRINO se obtiene también la palabra “CRITICAR”. Por lo general se
considera la acción de criticar sólo en su sentido negativo como “señalar
los defectos de otros”. Sin embargo hacer una crítica no significa más que
“evaluar”. Esta evaluación puede ser negativa o positiva, destructiva o
constructiva, buena o mala. Por supuesto los cristianos no debemos ser
“criticones” o “hipercríticos”. Hay un cierto lugar para la crítica sana
en la vida. Estas “criticas” (o juicios) deben ser justas, apropiadas;
surgidas de la mejor de las intenciones; y sobre todo deben ser dirigidas
personalmente. La “crítica” que no tiene éstas características es más
bien “murmuración” (Fil 2:14; Sant 4:11; 5:9)
B. ¿Juzgar o no
Juzgar?
1. Parece una
“aparente contradicción bíblica” porque:
a) JUZGAR a
veces es prohibido en algunos textos.
(1) Mateo 7:1
“No juzguéis, para que no seáis juzgados”
(2) Lc 6:37
“No juzguéis y no seréis juzgados”
(3) Sant 4:11
“... el que murmura del hermano y juzga a su hermano...”
(4) Rom 14:3,
4, 10-13 “Pero tu ¿Por qué juzgas a tu hermano?”(Rom 14:10).
“...ya no nos juzguemos más los unos a los otros...” (Rom 14:13).
b) Y en otros
textos JUZGAR es aprobado y mandado.
(1) Jn 7:24
“... No juzguéis según las apariencias, sino juzgad con justo juicio”
(2) Lc 12:57
“Y por qué no juzgáis por vosotros mismos lo que es justo”
(3) 1 Cor 5: 3,
12-13. La iglesia en Corinto debía “juzgar” a un hermano fornicario
porque no se arrepentía.
(4) También se
aprueba el “juzgar” en textos como 1 Cor 10:15; 11:13.
2. ¿Como se
explica esta “aparente contradicción bíblica”?, Y ¿Qué quiso decir Jesús
con la frase “no juzguéis para que no seáis juzgados”?
a) La explicación es que
como hemos visto en la definición de JUZGAR (punto I, A), esta palabra es
usada en más de un sentido en el N. T. Por otro lado, sabemos también que
la Palabra de Dios nos se contradice.
b) Entonces tenemos que
aprender que hay diferentes clases de juicios, pero básicamente se
diferencian en:
(1) Malos
juicios. O una forma de JUZGAR que es condenada.
(2) Buenos
Juicios. O una forma de JUZGAR que es aprobada y mandada.
En el siguiente punto queremos enfatizar entonces el
hecho que...
II. LA BIBLIA NO CONDENA TODO
TIPO DE JUICIOS O FORMA DE JUZGAR
A. Algunos
citan las palabras de Jesús en Mt 7:1 “No juzguéis, para que no seáis
juzgados”, con el fin de evitar cualquier tipo de juicio o acción de
juzgar.
1. La impresión
es de que no deberíamos hacer nunca juicios de lo que vemos en otros.
2.
Pero, ¿Es verdad
esto?, ¿Nunca debemos juzgar lo justo o el error en otros? ¿Es realmente
lo que Jesús quiso decir en Mateo 7:1. La respuesta enfática es NO.
Usar Mateo 7:1 para indicar que “la Biblia condena el acto de juzgar
siempre o que se prohíbe al hombre todo juicio hacia los demás” es abusar
y mal interpretar este texto.
3.
El problema surge
porque quienes citan Mateo 7:1 con la idea de condenar todo juicio
están aislando el v. 1 de su contexto inmediato (Mt 7:1-6)
4. Un análisis de
Mateo 7:1-6, nos lleva a las siguientes conclusiones:
a) El tipo de juicio que
Jesús prohíbe aquí es el Juzgar cuando alguien está ciego a sus
propias fallas. La hipocresía del que juzga (condena) a otros aunque
él mismo tenga defectos en su vida que no quiere corregir (Mt 7:3-4).
Pablo también habló de la consideración de uno mismo al querer ayudar a
otros (Gal 6:1)
b) El Juzgar sin
misericordia y amor.
(1) Como
también el texto paralelo de Lc 6:37-38 lo indica.
(2) Una
versión parafraseada del texto en Mt 7:1 dice: “no seas duro con los
demás, para que no sean duros contigo”.
(3) Este fue el
gran error de los Fariseos. Muchas veces tenían razón al criticar a otros,
pero ellos lo hacían no con amor sino con orgullo y sin considerar sus
propios defectos.
(4) Hoy día
nosotros podríamos cometer este mismo error al criticar a hermanos y las
denominaciones sin mostrar mansedumbre y sincero amor (2 Tim 2:24-26).
c) Jesús no
condenó toda forma de juicio en este texto. Sabemos esto porque:
(1) En la
ilustración Jesús indicó que SI debemos sacar “la paja en el ojo
del hermano”, Mt 7:4-5. (Otras versiones dicen “mota” BLA, o
“viruta de aserrín” NIV; figura usada para indicar pequeños errores o
faltas). Esto aclara que Jesús no prohibió aquí el juzgar en sentido
absoluto, pero si enfatizó que nuestra más alta preocupación debe
ser nuestros propios pecados y los cambios que necesitemos para
corregirlos. Esta figura destaca la necesidad de ayuda, y la forma en
como debe acercarse el que da la ayuda: siendo muy cuidadosos y
comprensivos. El pecado o error en la vida de quien sea es siempre un
asunto muy delicado.
(2) Mateo 7:6
implica la necesidad de “juzgar” en el sentido de discernir o hacer la
diferencia acerca de quienes son “perros” y quienes son “los cerdos”.
(a) Las dos
ilustraciones se refieren a que no debemos desperdiciar lo “bueno y
santo” (el evangelio, la enseñanza de la Palabra) con aquellos que nos son
receptivos; pero con aquellos que si lo son debemos hacer todo intento
por sacarlos de sus errores ( Hech 13:42-46).
(b) Al parecer
Jesús añadió lo del vs. 6 para equilibrar lo que había dicho antes ( Mt
7:1-5). La idea es que aunque no debemos ser hipercríticos o andar
inspeccionando cada palabra y acción de los demás; tampoco debemos ser
“ingenuos”.
B. ¿Cuál es la
Clase de Juicios que Jesús NO Prohíbe?
1. Los Juicios
de las cortes civiles – Rom 13:1-7
a) Son juicios
hechos por tribunales terrenales.
b) Dios les dio a
los gobiernos civiles el derecho de juzgar (1 Ped 2:13-14; Tito 3:1; Rom
13:1
c) Por supuesto
entendemos que a veces estos tribunales pueden cometer injusticias porque
no son infalibles; sin embargo debemos sujetarnos en todo lo que podamos
hacer como cristianos (Hech 4:19; 5:28-29)
2. Una iglesia
juzgando las diferencias entre los hermanos – 1 Cor 6:1-8
a) Los de Corinto
fueron mandados a nombrar jueces para decidir (juzgar) las diferencias
entre los hermanos de manera que ellos no llevaran sus diferencias delante
de los incrédulos.
b) Fue la práctica
de la sociedad de ese tiempo demandarse judicialmente, pero eran juicios
muy corruptos e injustos. Ellos no debían seguir actuando como los del
mundo. Pablo les recuerda que solamente los cristianos están capacitados
para juzgar problemas entre cristianos porque solamente éstos conocen las
leyes de Dios sobre relaciones interpersonales (Mt 18:15-17; Lc 17: 3-4)
c) Aun hoy día,
cuando hay diferencias en cuanto al dinero, malos entendidos, etc... es
bueno que haya un hermano sabio que oiga a las dos partes. Esto podría
ayudarles a tener paz. Pero no debería recurrirse a esto sin tratar
primero de resolver el problema privadamente (Mt 5:23-25; 18:15-17)
3. Una iglesia
juzgando a miembros rebeldes – 1 Cor 5:1-13; 2Tes 3:6, 14-15
a)
En la iglesia en Corinto hubo un fornicario, pero ellos no estaban
haciendo nada (1 Cor 5:12-13)
b)
Otros hermanos pueden “andar desordenadamente” por otros pecados
(2 Tes 3:6, 14 –15)
c)
Estos textos no tratan de los débiles que quieren crecer, sino de
“rebeldes” (1Cor 5:11), es decir, hermanos que persisten en el pecado sin
admitir la falta y sin arrepentirse. Aun en este último caso, con amor,
debemos hablarles primero en privado; y como último remedio hay que
juzgarles (1 Cor 5:3, 11-13): ¡No podemos tener comunión con ellos!
(1) El juzgar aquí
consistía en que debían “decidir” aplicar la disciplina bíblica necesaria
y entender (discernir) que el pecador en esa actitud era una mala
influencia (“levadura” 1 Cor 5:6-8) que contaminaba la iglesia (Ef
5:25-27). Había que juzgar en este sentido por amor al hermano y la salud
de la congregación.
(2) No fue un mal
juicio porque era un caso bien conocido.
(3) Aunque en
situaciones así siempre hay quienes se quejan: “me están juzgando”. Pero
si está echo con amor, mansedumbre y misericordia es juicio que Dios nos
manda hacer.
4. Juzgando a
los hombres de ser “falsos maestros” – Mateo 7:15
a)
Somos mandados a “probar los espíritus” si son de Dios o no (1 Juan
4:1)
b)
Por supuesto no debemos juzgar en mala forma, “insultos, orgullo,
etc. Pero sí debemos advertir en contra del gran peligro: seguir al hombre
y no a Dios.
c)
El sectarismo es peligroso.
(1) Algunos enseñan
que hay que llegar a Dios a través de su tradición (“la iglesia de
Cristo”, otros, etc)
(2) Otros enseñan
que no necesita cumplir con todas las condiciones dadas por Cristo para
ser salvo (Mr 16:16; Hech 2:38). Ellos dicen “levante la mano, ore y
acepte a Cristo” y ya es salvo.
5. Juzgar para
ver la verdad – 1 Cor 10:15-16, 11:13
a)
Hay terminología parecida en Lc 7:43 y Hechos 15:19.
b)
La idea es que para conocer la verdad de las cosas de Dios tenemos
que interpretar la Biblia. Verla, analizarla y “juzgar” (decidir) cual va
a ser nuestro camino.
c)
El hombre es responsable de “juzgar” en este sentido haciendo uso
de las facultades que Dios le ha dado (Hech 17:11; Ef 5:17. Debemos usar
el sentido común (buen juicio) para discernir entre lo correcto e
incorrecto. Si amamos la verdad de todo corazón podemos entender la
voluntad de Dios para con nosotros. Pero si queremos agradar al hermano,
la religión de los padres, etc. No entenderemos correctamente.
6. Juzgar
para condenar al pecado y al pecador advirtiendo de peligros
espirituales
a) 2 Tim 4:1-2
“Reprender”, significa “exponer o condenar como malo”
(1) Por lo tanto,
ningún cristiano, y especialmente un predicador, puede ser fiel si no
condena el pecado y al pecador.
(2) Al hacerlo, el
predicador nombrará ciertas clases de conducta como “obras de la carne” (Gal
5:19-21)
(3) De esta forma
el predicador sólo registra el juicio de Dios acerca del pecado. Él no
está expresando sus propios juicios.
b) Uno no puede
predicar contra el vivir pecaminoso y convencer al pecador de semejante
vida sin criticar (juzgar) a él en su error (Gal 6:1-2; Sant 5:19-20)
(1) ¿No juzgó Pedro
a los judíos el día de Pentecostés (Hech 2) por el acto de asesinar a su
Mesías? ¡Ciertamente él lo hizo¡ Pero fue buen juicio, porque fue la
verdad, y porque buscaba persuadirles al arrepentimiento.
c) El apóstol Pablo
varias veces juzgaba así con el fin de dar advertencias espirituales:
(1)
Fil 3:18-19
(2)
Capítulos y libros enteros con este propósito. Por Ej. 1 Tim 4; 2
Tim 3, 4; Galatas, 2 Corintios, Hebreos, etc
(3)
2
Tim 4:14-15
¿Pablo estaba juzgando?. SÍ, pero era buen juicio porque hubo peligro por
hermanos problemáticos. Pablo les criticaba, pero no estaba “chismeando”
acerca de ellos porque él les había tratado de corregir, pero eran
rebeldes .
(4)
¿Los de la casa de Cloé eran chismosos? NO, ellos “juzgaron” que
debían buscar ayuda del apóstol Pablo para solucionar problemas y
corregir pecados de hermanos. Esto no fue mal juicio ni “chismear”.
d) Hubo apostasía
de hermanos, y hoy día también existe este peligro.
(1) La palabra
Apostasía significa apartarse gradualmente de Dios.
(2) Algunos juzgan
en estos casos en base al “partidismo”. Debemos procurar nosotros respetar
en todo la autoridad de Cristo y Su Palabra, y no descalificar, ni
insultar a otros cristianos. Pero el amor sí exige que se señale
características de la apostasía y cómo se ha dejado la autoridad de Dios.
Hemos visto la clase
de juicios o el juzgar en sentido positivo, veamos ahora....
C. ¿Cuál es la
clase de Juicios que Jesús Prohíbe?
1. Los juicios
ásperos, severos e hipercríticos – Mateo 7:1-2
a)
Como hemos visto en las conclusiones sobre este texto (II, A, 4),
Se trata del juzgar sin amor ni compasión.
b) Llevarse bien
con los demás es en gran parte un asunto de espíritu. Por una parte
hay un espíritu amoroso, comprensivo, que piensa lo mejor y que trata
siempre de levantar y ayudar al prójimo. Por otro lado hay un espíritu
severo, implacable, de crítica, que siempre quiere encontrar faltas, un
espíritu malicioso y hasta calumnioso. Así eran muchos escribas y fariseos
del tiempo de Jesús y con este espíritu trataron a Jesús. Tener un
espíritu así no hace bien a nadie, y es lo que Jesús estaba criticando en
Mt 7:1-6.
c) No podemos
esperar recibir comprensión y misericordia de Dios y de otras personas por
nuestras fallas si no somos así al juzgar a otros (Mt 7:2)
(1)
Sant 2:13 “Porque juicio sin misericordia se hará con aquel que no
hiciere misericordia”
(2)
Gál 6:7, nos recuerda que segaremos según lo que sembremos.
2. El Juicio
Hipócrita- Mt 7:3-4
a) Hemos visto que
una de los puntos principales de Jesús en este texto fue condenar el
declarar faltas de otros con orgullo, sin considerar los propios defectos.
b) Es un hecho que
nuestros pecados no nos parecen tan malos como los mismos pecados a veces
en la vida de otros (Rom 2:1-3)
(1) El hermano Paul
Earnhart comentando sobre Mt 7:1-6 dice
“Si tú te enfocas sobremanera en los problemas de otros es porque no estás
prestando mucha atención a los tuyos. Por esta razón tenemos a muchos
cirujanos ciegos que afirman querer ayudar a otros pero no han hecho nada
para sí mismos”
c) La solución es
que pasemos más tiempo “examinándonos a nosotros mismos” (“saca primero
la viga de tu propio ojo”, Mt 7:3).
(1) Note como
Pablo exhortaba a los hermanos constantemente a hacer esto:
2 Cor 13:5; 1
Cor 11:28, 31.
(2) El punto es
que si queremos ser buenos críticos de los demás debemos ser buenos
críticos de nosotros mismos.
(3) Aplicación:
hermanos hoy día quieren corregir a otros sobre errores en la Cena del
Señor, la música instrumental, el uso de la Ofrenda, etc... Pero pelean,
insultan. Su juicio así es malo, se hecha a perder.
Podemos caer también
en la hipocresía al enfocarnos tanto en criticar a las sectas cuando hay
poco amor y preocupación en la iglesia local.
(4) Manifestar una
actitud de “soy más santo que tú al criticar o condenar a otros”
(“fariseísmo”), no agrada a Dios (Lc 18:9-14)
3. Juzgar el
Destino Final de Otros – Mt 7:1; Rom 14:10-12
a) La palabra
“juzguéis” en Mt 7:1, es traducción de la palabra griega Krino, que
también se encuentra en pasajes como Jn 12:48; Hech 17:31 y 2 Tim 4:1, lo
cual indica que el tipo de juicio prohibido en este texto también es el de
la presunción de determinar la salvación (final) o la falta de ella en
otros.
b) Pero la Biblia
deja claro que es sólo de Dios la determinación de nuestro destino final (Rom
14:10-12).
c) Objeción:
“¡La Biblia les juzga!”, Sí, pero dos puntos para tener en mente:
(1) Es bueno leer
el texto bíblico que condena la práctica y decirles ¡están en peligro!.
Pero cuidado con agregar sus opiniones.
(2) No se olvide
de la misericordia. Aunque uno esté mal a veces se extiende piedad. Por
tanto no pronuncie usted sentencia: “¡tu vas al infierno!”
d) Como no es
correcto que “juzguemos” a otros que están errados diciendo ¡ van al
infierno!. Tampoco es correcto “juzgar” que otros van al cielo sin
importar si respetan o no la Palabra de Dios. Algunos a veces manifiestan
este error al no querer analizar cada práctica con la Biblia y decir
frases como “no hay que discutir sobre diferencias de entendimiento” o “
Está bien, todos vamos al cielo”.
4. Juzgar los
motivos de otros – Santiago 4:11-12
a) Comentando sobre
este texto Guy N. Woods dice que el juicio condenado
“es imputar motivos indignos a otros, colocar la más mala interpretación
posible sobre sus obras y acciones... son juicios ejercitados sin la
información suficiente por personas que no tienen el derecho para hacerlo,
y cuyo proyecto es la destrucción, denigración y difamación del carácter”
(citado por Wendel Winkler)
b) La prohibición
de Juzgar en Sant 4:11-12 trata entonces del pecado de atribuir
motivos malos al prójimo sin evidencia. Se condena aquí el juicio basado
en “prejuicios”, y realizado de forma calumniosa.
(1) Note que
el “juzgar” de este texto esta relacionado con la práctica de
“murmurar” (v.11). Compárese Sant 5:9; Fil 2:14.
c) A menudo cuando
juzgamos a alguien tratamos de juzgar sus motivos (“tenemos malas
sospechas”). Pero en verdad este es un juicio imposible porque:
(1) No podemos
conocer la mente del hombre. No somos como Jesús que “sabía lo que hay en
el hombre” (Jn 2:25)
(2) Pablo preguntó
“porque ¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu
del hombre que está en él?... (1 Cor 2:11).
d)
No hay manera entonces de estar seguros de los motivos de otros
cuando actúan. Por eso podemos decir “hizo esto o aquello”, pero no
podemos decir; “hizo esto o aquello porque...” . Es decir, podemos
juzgar hechos pero no motivos.
e) Lo terrible es
que estas “malas sospechas” generalmente están basadas en el odio y mala
voluntad hacia alguien.
f) Algunos
juzgaban los motivos de Pablo. Pero él dijo que en este sentido sólo Dios
era el Juez (1 Cor 4: 4-5)
5. El Juicio
Infundado – Jn 7:24
a) Muchas veces
juzgamos a la ligera, sin conocer toda la verdad ni la totalidad de la
situación. Sin tener toda la información o todos los hechos del caso.
b) En el contexto
de Juan 7:24 Jesús “pareció” violar la ley del sábado (v,22-23)
pero lo que él hizo fue sanar a un enfermo (Jn 5:1-16), algo que no violó
la ley. Por lo que Jesús les dijo “No juzguéis según las apariencias”
. Ellos no tomaban en cuenta la obra de Dios (Jn 5:17), ni la misericordia
(Mt 12:7).
(1) Jesús
quebrantó la ley del día de reposo exactamente como los sacerdotes lo
profanaban cada semana al ofrecer sacrificios (y no tenían culpa, Mt 12:5)
y al circuncidar en día de reposo (y no tenían culpa). Y como lo hacían
los que desataban a sus animales para llevarlos a beber; o sacarlos del
pozo en día de reposo (y no tenían culpa, Mt 12:11-12)
(2) Por último
Jesús les daba a entender que el que dio la ley está por sobre la ley (Lc
6:5).
c)
El juicio
puede ser infundado también por estar basado en doctrinas humanas o en la
sabiduría del hombre, y no en la palabra de Dios.
(1) Mat. 15:1-14 -
Los Escribas y Fariseos reprendieron a los discípulos de Jesús por
desobedecer las tradiciones humanas. Jesús no dijo que era incorrecto
decir esto puesto que nunca deberían criticar a los demás. En realidad,
volviéndose los criticó. Dijo que estaban equivocados porque
sus juicios estaban basados en la tradición humana y en las
doctrinas hechas por los hombres.
6. El Juicio
Parcial – 1 Tim 5:21
a) Un defecto
común es dejar que nuestros prejuicios influyan en nuestros juicios. Es
casi imposible que juzguemos rectamente cuando tenemos prejuicios con
respecto a otra persona.
b) Pero
la Biblia
condena el hacer acepción (distinción, diferencia) de personas, porque
Dios no es así (Dt 10:17; Hech 10:34)
(1) La parcialidad
es condenada por ejemplo con respecto al trato entre hermanos en las
reuniones (Sant 2:1-9)
(2) Y
especialmente cuando se trata de condenar el pecado en otros (1 Tim
5:20-21)
c) Se dice que los
griegos de la antigüedad a veces llevaban a cabo los juicios importantes
en una sala de audiencia reservada y en la oscuridad de la noche, no
siendo capaz de ver al hombre que era juzgado, así podían juzgarle sólo
sobre la evidencia de los hechos.
d) El juicio con
parcialidad podría hacer que condenáramos severamente una falta en alguien
a quien tenemos antipatía o envidia, pero que la misma falta no parezca
tan grave en alguien que estimamos más.
7. El Juzgar
en Asuntos de Opiniones – Rom 14: 3, 4, 10-13
a) Los cristianos
tenemos que aprender la distinción entre “la Fe” (asuntos de doctrina) y
“las Opiniones” (asuntos de juicio o criterio personal).
(1) En las
Escrituras dios ha revelado un sistema de fe o doctrina por medio de Su
Hijo (Heb 1:2). El enseña o autoriza por medio de:
(a)
Mandamientos. Declaraciones explicitas.
(b)
Ejemplos aprobados por los apóstoles inspirados.
(c)
Inferencias Necesarias. Es decir, hay circunstancias en que el
llevar a efecto un mandamiento o imitar un ejemplo implica inevitablemente
la necesidad de otra cosa no mencionada.
Por Ejemplo:
el mandamiento y ejemplo aprobado de tomar la Cena del Señor (Hechos 20:7)
implica que haya un lugar para reunirse. De este modo, Dios autoriza un
lugar de reuniones. Pero ¿A qué hora se debe tomar la Cena?, ¿Debe la
congregación tener su local propio o arrendar un lugar público, o reunirse
en una casa particular?, ¿Se toma la Cena sentado o de pie?.
Estas preguntas y
muchas más se pueden hacer respecto al culto, la evangelización, las
costumbres personales, Etc... . Pero para muchas preguntas detalladas no
hay una revelación clara; si no que se deja al criterio, juicio u opinión.
(2) Debemos
reconocer que Dios nos enseña una actitud y responsabilidad en asuntos de
“Fe” y otra muy diferente respecto a asuntos de “Opiniones”.
b) El contexto
de Romanos 14.
(1) El capitulo en
síntesis trata de libertades autorizadas en asuntos privados, para que la
cosa se haga o no. Puede haber diferencias en cosas sobre las cuales Dios
no ha prohibido ni ha requerido (en el caso de Rom 14, comer o no ciertos
alimentos, y guardar o no ciertos días “santos”). Pero aunque hay
“libertad” en estos asuntos, también tiene que haber tolerancia y
consideración entre unos y otros. Pablo instruyó sobre responsabilidades
de los “débiles” y de los “fuertes”.
(2) ¿Cuál era la
responsabilidad de los “débiles” (eran “débiles” en el sentido de no
reconocer ni aceptar su libertad en Cristo sobre estos asuntos):
(a) Estar
plenamente convencido en su propia mente y ser consecuente con esa
creencia (14:5)
(b)
Debía hacerlo para el Señor (14:6-8)
(c)
No debía de “juzgar” al hermano “fuerte” (Rom 14:3-4). No debía
criticar ni tratar de imponer sobre los demás sus normas de vida más
estrictas, porque Dios no se las exige ni a él, ni a los demás en estos
asuntos.
(3) ¿Cuál es la
responsabilidad de los “fuertes”?
(a) Recibir en
comunión y no contender sobre opiniones (Rom 14:1; 15:1).
(b)
No dejar que la opinión del hermano débil sea el criterio de la
iglesia.
(c)
No menospreciar al hermano débil (Rom 14.3)
(d) No causar que
el hermano débil caiga (Rom 14:14-15).
1 Cor
8:10-13 explica bien esta enseñanza y presenta una ilustración. ¿Cómo se
aplica esta enseñanza hoy día?. Si algún hermano o hermana tiene alguna
convicción semejante a estas cosas mencionada en Rom 14 y 1 Cor 8, debe
vivir de a cuerdo a su convicción. Si alguien en la iglesia le critica o
le induce a hacer la cosa condenada por su conciencia, hace que él o ella
peque.
c) Distinguir
entre “la fe” y las Opiniones en las Enseñanzas Genéricas.
Hay muchos
mandamientos cuya aplicación requiere decidir sobre qué métodos o medios
usar para llevarlos a la práctica, sea en forma individual o colectiva. El
Señor nos deja en estos casos margen al juicio humano. Por supuesto Dios
quiere que aprobemos siempre lo mejor (Fil 1:10). Notemos algunos
Ejemplos:
(1) El cristiano
debe estudiar.
Puede hacerlo sólo,
con su familia, con otros hermanos. Puede escoger qué libros o temas; en
qué horario y con qué frecuencia estudiar, Etc; . Es asunto individual.
Los hábitos o costumbres de uno no tienen que ser necesariamente los
mismos de otros. Si uno quiere exhortar (animar) a otros a estudiar tanto
como uno está bien; pero la aplicación es asunto individual. Ni los
Ancianos en una iglesia local tienen autoridad para decidir todos estos
detalles (1 Ped 5:3)
(2) Cada cristiano
debe visitar a los enfermos y ayudar a otros necesitados (Mt 25:36; Sant
1:27; Gál 6:10).
(a) ¿Cuándo?,
¿Cuánto?, ¿Con cuánta ayuda?. Es deber personal. Cada uno debe decidir
(usar su juicio personal). Ni los Ancianos, ni la Junta de Varones tienen
el derecho ni la responsabilidad de establecer un programa obligatorio de
visitas para los miembros.
(b) Cada uno hará
esto “sin hacer sonar trompeta”. Si usted cree que visita y ayuda mucho;
no critique al que no lo hace (usted no sabe bien todas sus razones).
Usted puede animar a otros a que le acompañen, pero es asunto voluntario.
(3) Cada miembro
debe ofrendar.
(a)
No hay legislación del Señor sobre la cantidad. Hech 11:29; 1 Cor
16:2) . Por eso si usted “da mucho” no critique a quienes usted “cree” que
dan poco.
(b)
Aunque siendo la ofrenda un mandamiento de aplicación individual;
la única forma de saber cuánto ofrendan otros hermanos, sería estar
observándolos como “inspector” en el momento de la colecta. Pero no sería
correcto.
(4) La lista de
obligaciones individuales es larga. Lo que se ha dicho sobre estudiar,
visitar, ayudar, ofrendar, también se puede decir sobre asuntos como:
orar, cantar, criar los hijos, las relaciones y deberes domésticos,
administrar las finanzas personales, la asociación con los del mundo, las
cualidades del carácter cristiano, Etc...
(5) Debemos
exhortarnos unos a otros con la palabra, y recordarnos de los principios e
instrucciones divinas (en forma privada o pública), y luego dejar que cada
individuo lleve la enseñanza “al terreno de la práctica”.
(6) Dios sabe cómo
andamos en nuestro desarrollo espiritual; pero no es tan fácil que
nosotros juzguemos la condición espiritual del hermano. ¿Qué hermano por
capacitado que sea podría hacer una lista completa de todo lo involucrado
en la palabra “gratitud”, o “humildad”; Etc,?. Si el predicador u otro
hermano tiene la autoridad para ser “el juez” de sus hermanos en todas las
cualidades de carácter o en la conducta del cristiano? ¿Dónde está la
libertad del cristiano?, ¿Para qué sirve su propio juicio o su propia
conciencia?
III. El REMEDIO PARA EL JUZGAR
PECAMINOSO
La
idea principal de estas lecciones es tomada del libro “Enfermedades
del Corazón y su Cura”, del autor Wendell Winkler, versión al
español por Jaime Restrepo M. , 1992.
Publicado por el hermano Cesar Morales en la Pagina Web de la Iglesia de
Cristo en La Florida, Región Metropolitana, CHILE.
www.iglesiadecristoenlaflorida.com (cabe señalar que no se publicó
todo el material del libro).
Otros Artículos, Sermones y Comentarios usados:
1. “Juzgar”, Gardner Hall (Sermón en bosquejo publicado en el
sitio web:
www.creced.com)
2. “El Juzgar Pecaminoso”, Mike Willis (Artículo traducido por
Jaime Restrepo, en “Sermones y Artículos 5”)
3. “Juzgar o No Juzgar” (Mateo 7:1-6), Mark Copeland ( “El
Evangelio de Mateo”, versión al español de Nicolás Hernández, en
www.amigoval.com)
4. “Mateo 7:1-6, El Juicio hacia los demás”, Wayne Partain, (
“Notas sobre El Evangelio Según Mateo”, 2000)
5.
“No Juzguéis”, David Roper ( “La Vida De Cristo, Num 4, p. 13-17,
La
Verdad Para Hoy,
Tomo 8, N° 12)
6. “Notas Sobre Romanos” por Bill H. Reeves (Tercera Edición, 2004)
7. “Estudiar y Usar Bien
la Palabra”,
por Wayne Partain (p. 55-72)
Presentada en
la
Clase Bíblica
de la Iglesia
de Cristo en Talca, los días 25 de Sept., 2 y 9 de Oct. del 2005.
Carlos
R. Bello.
cbello2@hotmail.com