UNA OBSERVACIÓN AL LADRÓN EN LA CRUZ

 

 

 

 
 

 

Introducción: 

       El relato del ladrón en la cruz (Mat.27:38-34; Mar.15:27; Luc.23:39-43; Jn.19:18) es uno de los textos de la Biblia del cual mas se ha abusado, mal usado y pervertido. La narración del ladrón en la cruz a quien Cristo dijo: “De cierto te digo, que hoy estarás conmigo en el paraíso” ha sido usado para enseñar los siguientes errores: 

a)       Que Dios pasa por alto la ignorancia.

b)       Que el bautismo en agua no es necesario en la era cristiana para salvarse.

c)       Que el espíritu después de la muerte va directamente al cielo o al infierno.

d)       Que hay conversión en el lecho de la muerte. 

Aun nosotros en el afán de probar que el ladrón no es un ejemplo para este tiempo actual, frecuentemente pasamos por alto las lecciones preciosas que contienen los textos. Así que a través de este escrito revisaremos y veremos el error y la falacia en las posiciones que sostienen los que han mal interpretado el texto. También veremos algunas de las lecciones evidentes que si contienen el texto.  

1.       El Malhechor Tenia Conocimiento de Jesús y de su Reino. 

El ladrón no era algún ignorante que no sabia nada de Jesús y de sus enseñanzas como muchos quieren pintarlo. De hecho presentarle así ha sido la base para entretejer falsas doctrinas y conjeturas, del (ver. 41-42) de Lucas (nos vamos a referir primeramente al libro de Lucas porque esta mas detallado) nosotros aprendemos evidentemente que tenia conocimiento de Cristo cuando reprendió al otro ladrón (ver.39-41) él dijo con respecto a Jesús: “…mas este ningún mal hizo”… ¿Cómo era que él estaba tan seguro que Jesús era inocente? ¿Al menos que él supiera que Jesús es el Santo Hijo de Dios, El Cordero sin mancha? De el (ver.42) aprendemos que el ladrón llama a Jesús “Señor” (Kurios) lo cual sugiere que él reconocía la autoridad y la deidad de Jesús. Notemos la petición del ladrón: “Acuérdate de mi cuando vengas en tu reino” (ver.42).

Es evidente que tiene conocimiento de la vida futura y que Jesús es el autor de ella. Del mismo versículo se observa  que tenía conocimiento del reino de Cristo – al menos sabia que en ese momento – era un acontecimiento futuro. Si consideramos que el reino fue establecido en Hechos 2 apreciado lector, de estas y otras cosas deducciones. 

       Ciertamente usted estará de acuerdo que el ladrón en consideración no era un ignorante que no conocía nada de Jesús y su reino. De hecho él conocía más que muchos judíos de su tiempo, por esta razón pensamos que pudo haber sido uno de los discípulo de Juan (Jn.4:1,2) o uno de los setenta que Jesús había enviado (Luc.10)

       Obviamente, él era sincero y poseía muchas actitudes admirables. En el (ver.40) se nos dice como reprendió al otro malhechor por su irreverencia, sugiere que él estaba arrepentido. Su defensa por Jesús en presencia de la multitud también manifiesta gran convicción (ver.44), también admitió su error (otro indicativo de arrepentimiento) no se ve que el ladrón esta motivado solo por el temor de la muerte porque todas sus peticiones pertenecen a la vida futura (ver.42), él no le pidió a Jesús que interviniera para que lo salvara físicamente, por tanto, el hombre posee algunas actitudes de profunda sinceridad.   

2.       El Ladrón no es un Ejemplo para como Ser Salvos hoy en Día. 

La manera en que el ladrón fue salvo no es el modelo o patrón para nosotros en la dispensación cristiana. La primera razón por la cual no es ejemplo es porque el Nuevo Testamento de nuestro Señor Jesucristo no estaba en vigencia en ese momento o tiempo (Heb.9:16,17)

El ladrón vivió y murió en el tiempo del Antiguo Testamento. La ley del Nuevo Testamento no estuvo vigente sino hasta en el capitulo 2 de Hechos. Mientras el testador vivía, él podía salvar como él quisiera y evidentemente esa es la enseñanza de Luc.5:18-24. Mientras Cristo estaba en la tierra, podía perdonar pecados al modo que él escogiera, pues su testamento no estaba aun en vigencia.       

        Sin embargo, desde que Cristo murió su Ley (Nuevo Testamento) entró en vigor. Y en su Ley se requiere el bautismo en agua (para remisión de los pecados). La Ley de Moisés bajo la cual el ladrón vivió y murió no tenía esta demanda. Por tanto, el ladrón no es ejemplo para nosotros en este respecto. Se necesita hacer lo que la gente hizo después que la Ley de Cristo entró en vigencia (Hec.2:37-41; 8:26-40; 16:25-34).    

3.       La Respuesta de Jesús. 

(Ver.43) note que Jesús dijo: “…hoy…” Él sabía que la muerte ocurriría ese mismo día ya que él era Dios en la carne. También observe que le dijo que en ese mismo día estaría con Él en el paraíso ¿Este paraíso (como es usado aquí) es el cielo? Después que Jesús murió (la muerte simplemente es la separación del espíritu del cuerpo Sant.2:26) resucitó y le apareció a Maria, y le dijo: “No me toques porque aun no he ascendido a mi Padre” (Jn.27:17). Tenga en mente que esto lo dijo después que Él había ido al paraíso. Por tanto, no pudo haberle dicho al ladrón “hoy estarás conmigo en el cielo” (como algunos dicen que la palabra paraíso aquí significa cielo) porque a los tres días le dice a Maria que no había ascendido al Padre (al cielo).

Por supuesto, Cristo después fue al cielo de donde esta reinando como Rey de reyes y Señor de señores (Hec.2:32-33). Pero ¿A dónde fue el espíritu del ladrón y el espíritu de Cristo inmediatamente después de la muerte? Pedro dijo concerniente a Cristo citando un salmo de David (Hec.2:27) este es el lugar a donde fueron. Se puede leer sobre este lugar con más detalles en Luc.16:19-31, 23. Mis amados, al morir (los justos) no van inmediatamente al cielo, ni (los malos) directamente al infierno. El Hades es el lugar de espera para el día del juicio, después cada cual ira a su morada final al cielo o al infierno.      

 

Adaptado por: Domingo Cuadra. 

 

 
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