Introducción:
Una de
las experiencias mas difíciles que uno puede tener es la de ver a alguien que
amas que no esta viviendo rectamente. Pablo tuvo esta experiencia y es reflejada
en dos textos diferentes:
§ (Rom.10:1) por sus
hermanos de nacionalidad.
§ (2Cor.11:28) por todas
las iglesias.
También
nosotros podríamos encontrarnos en esta misma circunstancia, tenemos amigos y
parientes quienes no son cristianos. Quizás estamos muy cerca de alguien que
obedeció al evangelio, y luego se va del redil. Esposos quienes están
preocupados porque sus esposas no viven rectamente, y de esposas que lloran por
la conducta de malas obras. Una multitud de familiares que son cristianos
podrían testificar de la agonía por sus hijos o hijas que han decidido servir al
diablo, hablo de problemas reales. Una legítima preocupación nos guiara a la
reflexión y a buscar la forma de hacer algo.
1. Hacer cosas que no
ayudan.
Solo preocuparse hasta llegar a la depresión, irritación,
agarrarse la cabeza a dos manos, y decir ¡que barbaridad! – no puede
comer, pierde el sueño, etc. Pero no ayuda en nada por la persona que le ha
causado la preocupación ¡no ayuda en nada! (Mat.6:27).
2. Criticismo.
Criticismo constante, una cosa es la critica constructiva, pero
otra cosa es la critica destructiva que conlleva al detrimento. Hay padres y
madres que por cada error del hijo o hija, sueltan una andanada de críticas
negativas. Tales hijos con el paso de los años llegan a estar convencidos que
realmente no sirven para nada bueno, “causando un daño
irreparable” (Efes.6:4) ¡no ayuda en nada!
3. Chantaje.
El chantaje es otro método. Cuando se le dice al hijo (a) te doy
un regalo, dinero, si te portas bien o si haces esto o aquello… Las religiones
están cargadas de esto, “viajes, retiros, entretenimiento, deportes, fiestas,
viajes al mar, quermés, etc.”. Esto lo hacen con el fin de animar y mantener
la membresía, también colmar de favores a los miembros,
¡no ayuda en nada para que hagan lo correcto!
4. Hay cuatro cosas
que podemos hacer para ayudar.
§ Podemos enseñarles:
(Rom.1:16) persistencia, paciencia, enseñanza, repetición es requerida.
El poder esta en el evangelio que es efectivo y productivo.
§ Podemos amonestarles:
(Rom.15:14; 1Tes.5:14) la amonestación no debe estar basada en conceptos
vagos sino en instrucción bíblica, ¡debemos recordarles
a los hermanos lo que la Biblia dice!
§ Podemos orar por ellos:
(Rom.10:1) oremos por buenos resultados.
§ Podemos ser ejemplo:
(1Tim.4:16; 1Ped.3:1) mostrarles el camino con nuestro ejemplo.
Conclusión:
Amados hermanos,
solo de estas cuatro formas podemos ayudar a otros hermanos a hacer lo correcto.
Por:
Domingo Cuadra.