“Nunca
se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche
meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él
está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te
saldrá bien” .
Dios
esta dándole el mandamiento mas importante que Josué necesitaría para
cumplir con su trabajo de guiar al pueblo a la tierra prometida. Dios
habla a través del pensamiento, en medio de nuestra meditación en la
palabra de Dios encontraremos respuestas, aclaraciones, revelaciones de
cómo es la naturaleza de Dios, como opera el Señor y que quiere Dios
para nuestras vidas.
Veamos el concepto:
MEDITAR
hagah
(hgÉh; , 1897), «meditar; gemir; llorar, rugir; pronunciar; hablar». El
vocablo es común tanto en hebreo antiguo como moderno. Propio únicamente
al Antiguo Testamento hebreo, parece ser un término onomatopéyico que
refleja los suspiros y murmullos que los antiguos hacían cuando
meditaban. Léxico de VINE.
No
es lo mismo leer que meditar, podemos leer mucho y entender poco, o
podemos conocer historias y adquirir datos e información pero la
meditación bíblica trae consigo cosas muy valiosas para nuestro
crecimiento espiritual, muchas personas conocen la Biblia, hasta la
pueden haber leído completa y aun así no haber comprendido realmente
quien es Dios y estar apartados de Él.
Fue
un mandato de Dios el hecho de meditar: “de día y de noche meditarás en
él”, el Señor no le dijo simplemente que lo lea sino que meditara en él
porque es una clave para lo que dice después: “...porque entonces harás
prosperar tu camino, y todo te saldrá bien”
Quizá muchas veces intentamos buscar la respuesta a lo que necesitamos
rápidamente sin consultar a Dios y no comprendemos lo que pasa, pero la
palabra nos muestra que es una clave meditar para alcanzar la victoria y
el éxito. Cuando buscamos de Dios en oración también debemos meditar en
lo que Dios quiere con respecto a algún asunto, seguramente vengan a
nuestra mente versículos y palabras de la Biblia las cuales debemos
meditar por que Dios nos esta hablando. Vivimos en un mundo apurado todo
es instantáneo y a veces asi usamos la palabra de nuestro Dios, solo la
consultamos para cubrir alguna duda. Si Josué necesitaba esta
exhortación para que su trabajo tuviera éxito, ¿cuanto mas nosotros?.
Veamos
Salmos 1:1-2:
“Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, Ni
estuvo en camino de pecadores, Ni en silla de escarnecedores se ha
sentado; Sino que en la ley de Jehová está su delicia, Y en su ley
medita de día y de noche” Nuevamente afirma y nos dice lo
mismo que en Josué 1:8, meditar de día y de noche:
1.
El versículo uno en otras palabras nos habla del que no perdió el tiempo
en cosas vanas, “que no anduvo”, “que no estuvo”, “que no se ha sentado”
son acciones concretas, actos, hechos, que nos muestran que el tiempo en
la meditación son valiosos y poderosos. El Espíritu Santo no podría
hablarnos sino intentamos escuchar su vos si nunca tenemos tiempo, el
podrá hablarnos en lo intimo, en la comunión, en la meditación. Por eso
debemos dedicarle un tiempo a la meditación.
2.
La
referencia de día y de noche nos habla de perseverancia, la meditación
continua, no solo cuando estoy en urgencia, cuando no doy más y
desesperadamente necesito una palabra sino antes de tomar una decisión,
antes de que el problema lo tenga encima aplastándome. Dios nos habla
todos los días tiene palabra para todos los días, alimento espiritual
siempre. Es como el mana en el desierto lo necesario para cada día. La
meditación es clave para el crecimiento espiritual. Podemos interpretar
que la meditación no es un estudio sistemático y mecánico de la Biblia,
sino un escudriñar, profundizar tratar de comprender. A todos nos gustan
las bienaventuranzas, aquí tenemos una mas. Por eso nuestro Señor
Jesucristo nos mando a escudriñar su palabra, veamos
Juan 5:39: “Escudriñad
las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida
eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí;”,¿Estamos
obedeciendo a nuestro Señor?, es un mandamiento directo.
Veamos
Salmo 4:4
“Temblad,
y no pequéis; Meditad en vuestro corazón estando en vuestra cama, y
callad”
Este versículo nos marca que si pasamos tiempo meditando en las cosas de
Dios comprenderíamos que es mejor no pecar, es mejor prestar atención y
temer el pecado comprendiendo las trágicas consecuencias que trae por
eso dice: “Temblad, y no pequéis”, “Meditad en vuestro corazón estando
en vuestra cama, y callad.” Nuestro Dios nos previene antes que sucedan
las cosas, debemos de meditar si vale la pena un placer momentáneo que
nos traerá consecuencias eternas?.
¿Qué
nos dice esta palabra? Que debemos hacerlo a solas en silencio, en
quietud en tranquilidad, en paz, tomándonos un tiempo especial para Él,
meditando en nuestro corazón desde lo mas profundo de nuestro ser siendo
sinceros, no engañándonos a nosotros mismos, no tratando de hablar todo
el tiempo, no queriendo tener la razón de todo, no dando tantas
opiniones, no criticando, ni mirando la paja del ojo ajeno, no
poniéndonos en jueces tratando de recomendar a Dios, la meditación no se
trata de que Dios me tiene que escuchar mis maravillosas razones y obrar
de acuerdo a lo que yo pienso, sino mas bien “estando en vuestra cama, y
callad.”.
Veamos otro Salmos, Salmos 119:97
“¡Oh, cuánto amo yo tu ley! Todo el día es ella mi meditación.”,
aquí vemos el buen deseo que tenia David, vemos que esta relacionado el
amor con la meditación. Si amamos a nuestro Dios, amamos su palabra.
Por
eso el Apóstol Pablo nos enseña en
Filipenses 4:8-9: “Por lo demás, hermanos, todo lo que es
verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo
amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo
digno de alabanza, en esto pensad. Lo que aprendisteis y recibisteis y
oísteis y visteis en mí, esto haced; y el Dios de paz estará con
vosotros.” Hay un énfasis en PENSAR y HACER, si meditamos antes de
hacer las cosas nuestro Dios nos guiara.
Josué tomo en cuanta el mandamiento de Dios por eso pudo al final de su
ministerio poner un reto a todo el pueblo: “Y si mal os parece servir
a Jehová, escogeos hoy a quién sirváis; si a los dioses a quienes
sirvieron vuestros padres, cuando estuvieron al otro lado del río, o a
los dioses de los amorreos en cuya tierra habitáis; pero yo y mi
casa serviremos a Jehová.”, Josué
24:15.
Les animo a que desde HOY tomemos en nuestras manos su Palabra y no
solamente la leamos como leer el periódico, si no que la escudriñemos y
que meditemos de día y de noche, y asi nuestra vida será Guiada por EL.
Es muy importante que busquemos un lugar y una hora apropiada para poder
estudiar su palabra como nuestro Dios lo pide, meditando, observemos a
los que practican el deporte del Ajedrez, cuanta concentración usan para
poder mover una ficha, usemos el mismo método el estudiar su Palabra!.
Dios nos bendiga.
Jaime Vásquez
jaime@leyendo.net
jaimenvr@hotmail.com