Seamos como Abraham

Génesis 18:19


 
 

“Porque yo sé que mandará a sus hijos y a su casa después de sí,  que guarden el camino de Jehová,  haciendo justicia y juicio,  para que haga venir Jehová sobre Abraham lo que ha hablado acerca de él.” En nuestros días hace mucha falta disciplina en nuestros hogares, se esta confundiendo el amor con la tolerancia, por eso hay mucha malacrianzas de los hijos, y cuando no les disciplinamos al llegar a adolescentes buscan otro rumbo. Si usted duda de lo que esta leyendo, entonces es  de las personas que creen al verlo con sus propios ojos.

 

Pero es verdad, hoy en día mucho se necesita mano dura con nuestros hijos, hay muchas influencias: los amigos en la escuela, la TV, la Música, Los video juegos, etc., todo esto esta influyendo en ellos, y si somos padres que no nos preocupamos por estudiar con ellos la Biblia, o nos da igual llevarles a las reuniones o no, entonces sepamos de antemano que ya perdimos la batalla y la guerra.

 

Es momento que tomemos decisiones importantes, si nuestros hijos están en la edad que están sujetos a nosotros usemos este precioso tiempo para influir en ellos de manera positiva. ¿Podrá nuestro Dios tener la misma opinión que tuvo de Abraham en Génesis 18:19?, si trabajamos siguiendo los consejos de nuestro Dios vamos a obtener buenos resultados, si no, estemos claros y seguros del fracaso:

 

1)     Hagámonos sus amigos: Proverbios 18:24, “El hombre que tiene amigos ha demostrarse amigo; Y amigo hay más unido que un hermano.” si no nos ganamos su confianza, no nos contaran sus dudas, sus temores, y si no les brindamos esa amistad la buscaran en otro lado. Juan 15:13-14, “Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando.Cristo miraba a sus apóstoles como sus amigos, ósea había mucha confianza entre ellos, por eso les revelaba todas las cosas. Pregúntese: ¿Cuándo fue la ultima vez que converso con su hijo(a)?, ¿Cuál fue el tema?, o ¿Cuándo fue la ultima vez que jugo con el (ella)?. Vivimos en un mundo apurado donde no hay tiempo para la familia, todo jira alrededor del trabajo. Pero, cuando nos enfermamos los que estarán cerca de nosotros será nuestra familia y si fuimos indiferentes con ellos, nos aplicaran la misma regla.

2)    Seámosles de buenos ejemplos: 1 Timoteo 4:12, “Ninguno tenga en poco tu juventud, sino sé ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, espíritu, fe y pureza.  ” los mejores testigo de nuestra fidelidad al Señor son nuestros hijos, ellos saben si oramos, si estudiamos la Biblia, si hablamos de manera correcta, si somos igual en la casa que en las reuniones de la iglesia, y así como somos nosotros serán ellos. A ellos no les podemos engañar, ellos siempre están con nosotros. Ahora hagámonos estas preguntas y contestémoslas con sinceridad: ¿Anhela nuestro hijo(a), ser como nosotros?, ¿tienen ellos buena opinión de nuestra fidelidad a Dios? Analicemos Romanos 2:21-24 “Tú, pues, que enseñas a otro, ¿no te enseñas a ti mismo? Tú que predicas que no se ha de hurtar, ¿hurtas? Tú que dices que no se ha de adulterar, ¿adulteras? Tú que abominas de los ídolos, ¿cometes sacrilegio? Tú que te jactas de la ley, ¿con infracción de la ley deshonras a Dios? Porque como está escrito, el nombre de Dios es blasfemado entre los gentiles por causa de vosotros ”.

3)     Corrijámosles con disciplina y amonestación del Señor: Efesios 6:4, “Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor.” Usemos la Biblia para corregirles, por eso debemos de atar familiarizados con los mandamientos de nuestro Dios para estar seguros que llevamos buena dirección. (Analicemos también Colosenses 3:21, Deuteronomio 6:7, 11:19, Salmos 78:4, proverbios 22:6, 2 Timoteo 3:15). Otra cosa que debemos de tener clara en la disciplina es que como matrimonio tenemos que estar unidos por que si tomamos decisiones por separados estas siempre chocaran y nuestros hijos serán afectados por que ellos se inclinaran a la decisión que más les convenga. Un predicador era muy estricto con la crianza de sus hijos, pero, no tenia el apoyo de su esposa, ella permitía que los adolescentes ya bautizados después de los cultos de los domingos fueran a otras comarcas con sus amigos, poco a poco fueron aprendiendo a fumar, a tomar, a ir a fiestas y luego a usar marihuana y por su puesto ya no tenían ninguna interés de ir a la iglesia, fueron disciplinados por la iglesia y el hermano tomo la decisión de correrlos de su casa, eso encendió el enojo del hijo mayor (que solo era hijo de crianza para el, pero hijo legitimo de la hermana), y el muchacho tomo la decisión de matarlos a ambos, a su mama y su padrastro, ¿por que?, por que dice que estaba cansado y aburrido de tantas exhortaciones!. Que le parece, eso pasa cuando el matrimonio se divide en la disciplina.

4)     Animémosles y fortalezcámosles: Deuteronomio 3:28, “Y manda a Josué, y anímalo, y fortalécelo; porque él ha de pasar delante de este pueblo, y él les hará heredar la tierra que verás.” Dios aconsejo a Moisés que animara y fortaleciera a Josué por que el era el nuevo guía del pueblo de Dios. Si nosotros animamos y fortalecemos a nuestros hijos ellos seguirán por la senda del bien. Hace años se convirtió a Cristo un hermano, y desde que empezó a ser fiel al Señor los hermanos de la iglesia le animaron para que llevara a su hijo pequeño a las reuniones en ese tiempo tendría unos 12 años el muchacho, el hermano siguió el consejo y le dijo al muchacho: “alístate vamos ir a la reunión de la iglesia a estudiar la Biblia”, en eso intervino su esposa que era inconversa y le dijo: “Vos estas loco, eso de la iglesia es para viejos como vos, deja al muchacho, eso es aburrido”, paso el tiempo y ahora unos 4 años después el muchacho se hizo borracho, fumador, pandillero y ahora su mama que siempre es inconversa dice llorando: “Que hice con mi hijo”, y el hermano le responde: “Eso es lo que usted quería ahora aguántelo”.

 

Tengamos presente hermanos que nuestro Dios nos pedirá cuenta de nuestra mayordomía, (leamos Lucas 16:1-9) como: esposos, padres, hijos, hermanos en todo tipo de relación, entonces meditemos que cuenta daremos. Pensemos por un momento ¿que hubiese sido de nuestra familia si nosotros hubiésemos sido Noé?, Leamos 2 Pedro 2:5, “y si no perdonó al mundo antiguo, sino que guardó a Noé, pregonero de justicia, con otras siete personas, trayendo el diluvio sobre el mundo de los impíos”  y Génesis 7:7 “por causa de las aguas del diluvio entró Noé al arca, y con él sus hijos, su mujer, y las mujeres de sus hijos ”,y Génesis 8:18, “Entonces salió Noé, y sus hijos, su mujer, y las mujeres de sus hijos con él. nuestro Dios le llama a Noé: “Pregonero de justicia”, y solo salvo a su familia, nadie más obedeció su mensaje. ¿Podremos imitar también a este hombre? Imagínese que su familia para ser salva necesita de su fe, su ejemplo, su amor, su ánimo, su paciencia y su lealtad al Señor. Pueda ser que estemos haciendo un buen trabajo de evangelización a muchas personas, pero si estamos descuidando a nuestra familia seremos condenados.

 

Si como padres cumplimos nuestro deber, y ellos al llegar a la edad de tomar decisiones propias, no quieren servir a Dios,  ya es cosa de ellos, nosotros habremos librado nuestra responsabilidad.

 

Pero pensemos seriamente en esta responsabilidad, y hagamos los cambios que tengamos que hacer, por que a Dios le vamos a Dar cuentas así lo dice 2 Corintios 5:10, “Porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo. y seria bueno que nos preocupemos para que nuestro Dios tenga este mismo concepto de Génesis 18:19. 

 

Hecho por: Jaime Vásquez

 

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