Todos los cristianos
debemos de tener un buen dominio de la palabra de nuestro Dios, este es
el mandamiento 2 Timoteo 2:15. Por eso también es importante que
tengamos un buen domino del A.T, como dice Romanos 15:4, ahí también hay
enseñanzas para nosotros.
I. El Nuevo Testamento, la única regla de fe y práctica:
Veamos lo que el apóstol Pablo les explico a los hermanos en
Corintio, 1 Corintios 9:20-21. El estaba bajo la ley de Cristo.
II. Las escrituras del Antiguo Testamento no pueden ser reconocidas como
autoridad hoy:
1. El antiguo pacto quitado de en medio:
(1) Efesios 2:11-16. La antigua ley fue destruida para
que el gentil y el judío fuesen uno en Cristo.
(2) Colosenses 2:14-17. Ninguna condenación por no guardar el
sábado.
(3) Romanos 7:1-6. Siendo muertos a la ley para ser de Cristo.
2. Cristo, el mediador del nuevo pacto en el cual vivimos. (Hebreos
8:6-13)
(1) Hebreos 7:12. La ley cambió con el sacerdocio.
(2) Hebreos 7:18-22. Cristo como un pacto mejor.
(3) Hebreos 10:1-10. Las imperfecciones del Antiguo eliminadas
por el Nuevo.
(4) Hebreos 9:15-17. El Nuevo pacto entró en vigor a la muerte de
Cristo.
(5) Gálatas 5:1-4. Trata de justificarse por el antiguo pacto, es
desastroso.
III. ¿Como deben usarse las Escrituras del Antiguo Testamento?
1. Como evidencia de la divinidad de Cristo. (Juan 1:45; Hechos
2:22-34; Lucas 24:44; Hechos 10:43; Juan 5:39)
2. Ejemplificado los principios de justicia (Hechos 12:1-2); los
testigos que se mencionan aquí han sido mencionados en: Hebreos 11.
(1) La fe, el ejemplo de Abraham.
(2) La paciencia, el ejemplo de Job.
(3) El valor, Elías en el Monte Carmelo.
(4) La obediencia, el fracaso de Saúl. (1ª Samuel 15:13-23)
3. Para darnos esperanza. (Romanos 15:4; 1ª Reyes 8:56; Josué 23:1-4)
4. Para advertirnos de las consecuencias de la desobediencia. (Hebreos
2:1-4; 10:26-31; 1ª Corintios 10:1-13)
Conclusión:
De las escrituras del Antiguo Testamento aprendemos dos lecciones de
suprema importancia para nosotros hoy:
1. Dios siempre recompensa y bendice a quienes son obedientes.
2. Dios condena y castiga a quienes son desobedientes. Del estudio de
las historias en los cuatro mil años de que habla el Antiguo Testamento
sabemos que la palabra de Dios permanece y nosotros no podemos
engañarnos para tomar sus enseñanzas a la ligera.
Es elemental que todos a tengamos un mejor dominio de la palabra de
nuestro Dios y veremos las recompensas.
Hecho por:
Jaime Vásquez
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jaimevasquezromero@gmail