Sermones: Jaime Vasquez
 

“TODAS LAS COSAS QUE QUERÁIS QUE LOS HOMBRES HAGAN CON VOSOTROS, ASÍ TAMBIÉN HACED VOSOTROS CON ELLOS”

 

MATEO 7:12

 


 
 

Nuestro Señor Jesucristo nos enseña una forma practica para vivir feliz. Es fácil poder pensar en lo que a mi me gusta, en lo que yo quiero, pero dice Cristo que yo traslade todos esos mismos deseos y pensamientos no en beneficios míos sino en beneficio de otro.

 

En una parábola el maestro nos hace ver que el hombre puede tener actitud negativa y positiva, veamos Lucas 10:25-37, “25Y he aquí un intérprete de la ley se levantó y dijo, para probarle: Maestro, ¿haciendo qué cosa heredaré la vida eterna? 26Él le dijo: ¿Qué está escrito en la ley? ¿Cómo lees? 27Aquél, respondiendo, dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con todas tus fuerzas, y con toda tu mente; y a tu prójimo como a ti mismo. 28Y le dijo: Bien has respondido; haz esto, y vivirás. 29Pero él, queriendo justificarse a sí mismo, dijo a Jesús: ¿Y quién es mi prójimo? 30Respondiendo Jesús, dijo: Un hombre descendía de Jerusalén a Jericó, y cayó en manos de ladrones, los cuales le despojaron; e hiriéndole, se fueron, dejándole medio muerto. 31Aconteció que descendió un sacerdote por aquel camino, y viéndole, pasó de largo. 32Asimismo un levita, llegando cerca de aquel lugar, y viéndole, pasó de largo. 33Pero un samaritano, que iba de camino, vino cerca de él, y viéndole, fue movido a misericordia; 34y acercándose, vendó sus heridas, echándoles aceite y vino; y poniéndole en su cabalgadura, lo llevó al mesón, y cuidó de él. 35Otro día al partir, sacó dos denarios, y los dio al mesonero, y le dijo: Cuídamele; y todo lo que gastes de más, yo te lo pagaré cuando regrese. 36¿Quién, pues, de estos tres te parece que fue el prójimo del que cayó en manos de los ladrones? 37Él dijo: El que usó de misericordia con él. Entonces Jesús le dijo: Ve, y haz tú lo mismo.”  se esperaba mucho del Sacerdote y el Levita por tener mas conocimiento de la voluntad de Dios, pero no fue así, ellos pasaron de largo, ellos evadieron el problema, ellos pudieron haber pensado: “Ese no es mi problema, que cada quien arregle sus propios asuntos”; pero el Samaritano puso en practica la parte positiva que tenemos todos los seres humanos “fue movido a misericordia”,  el hizo con este hombre desconocido lo que el deseaba que hicieran con el, se pudo poner en el mismo lugar del herido. No olvidemos que nuestro Señor enseño esta parábola para responder una pregunta que le hicieron y fue esta: “¿Y QUIÉN ES MI PRÓJIMO?” y luego Cristo pregunto: “¿Quién, pues, de estos tres te parece que fue el prójimo del que cayó en manos de los ladrones?”, y el hombre contesto bien diciendo el QUE USO DE MISERICORDIA, y Cristo le dijo: “Ve, y haz tú lo mismo”, Esta regla es clave en todo aspecto de la vida.

 

El verdadero amor no busca lo suyo, 1 Corintios 13:5, “no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor;” aquí vemos que el Apóstol Pablo instruyo a los hermanos en Corinto a tener buenas relaciones y debemos de meditar también en Filipenses 2:4, “no mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros”.

 

Esto es lo que Dios quiere, nos debemos de ver con amor y procurando siempre lo mejor para el otro. Leamos Mateo 25:31-46, “31Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria, y todos los santos ángeles con él, entonces se sentará en su trono de gloria, 32y serán reunidas delante de él todas las naciones; y apartará los unos de los otros, como aparta el pastor las ovejas de los cabritos. 33Y pondrá las ovejas a su derecha, y los cabritos a su izquierda. 34Entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo. 35Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recogisteis; 36estuve desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mí. 37Entonces los justos le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te sustentamos, o sediento, y te dimos de beber? 38¿Y cuándo te vimos forastero, y te recogimos, o desnudo, y te cubrimos? 39¿O cuándo te vimos enfermo, o en la cárcel, y vinimos a ti? 40Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis. 41Entonces dirá también a los de la izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles. 42Porque tuve hambre, y no me disteis de comer; tuve sed, y no me disteis de beber; 43fui forastero, y no me recogisteis; estuve desnudo, y no me cubristeis; enfermo, y en la cárcel, y no me visitasteis. 44Entonces también ellos le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, sediento, forastero, desnudo, enfermo, o en la cárcel, y no te servimos? 45Entonces les responderá diciendo: De cierto os digo que en cuanto no lo hicisteis a uno de estos más pequeños, tampoco a mí lo hicisteis. 46E irán éstos al castigo eterno, y los justos a la vida eterna.

 

Cristo dice: “De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis” y también: “De cierto os digo que en cuanto no lo hicisteis a uno de estos más pequeños, tampoco a mí lo hicisteis”, el se identifica y pone en el lugar del otro, del necesitado.

 

Amados hermanos tomemos en cuanta esta enseñanza del Señor, y si la ponemos en practica habremos entendido la regla de oro, Dios nos ayude siempre.

 

 

 

Hecho por: Jaime Vásquez

 

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