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Texto:
Lucas 11:5-8
INTRODUCCIÓN
- Jesús estaba orando (11:1)
1.
Cuando finalizó su oración un discípulo le pidió que les enseñara a
orar
a. Imagínese como oraba, que era apto para
enseñar el tema.
b. Juan bautista también era hombre de oración.
1) ¿Ud., podría enseñar a orar a otros?
- Jesús les enseñó “como
orar” y “por qué orar” (11:2-4)
1.
No enseñó a rezar, Cristo enseñó a orar
a. Confianza.
b. Humildad.
d. Dependencia.
e. Sinceridad.
f. Reverencia.
g. Espíritu de alabanza.
- Luego la parábola para
enseñar a orar sin desmayar.
2.
Este era el punto más relevante.
a. ¿De qué sirve saber por qué y como
orar... si desmayamos y ya no oramos?
I. EL AMIGO EN LA
MEDIANOCHE (LUCAS 11:5-8)
- La parábola del amigo en la
medianoche 11:5-8
1.
Explicación:
a. Tal vez el viajero evitaba el quemante calor y
viajaba de noche...
1) Apeló a la hospitalidad y misericordia
del amigo.
2) Necesitaba comer...
d. Pero el no tenía nada que darle
1) Pero la hospitalidad y la generosidad
son sagradas.
3) Se le ocurrió la idea de ir a la casa de
su amigo.
a) “...sé que mi amigo me
ayudará...”
c. Las casas comúnmente eran de un solo cuarto...
1) Los niños y la esposa durmiendo, había que
encender una lámpara para abrir la puerta y buscar los panes, en
plena media noche.
2) Todo para ayudar al amigo del amigo...
d. No
le ayudó por ser su amigo, sino por ser inoportuno
1) Le pareció molesta esta
visita, pero era necesario despedirle pronto.
2) Era preciso darle todo lo
necesario para que dejara de molestar.
2. Ilustración:
a. La
visita que llega en el momento menos esperado.
1) Cuando usted está saliendo
de casa apurado.
2) Cuando estaba acostándose
con sueño.
3) Muy temprano en la mañana
cuando quería dormir un poco más.
3. Aplicación:
a.
Cristo aquí ilustra la necesidad de orar con confianza y sin
desmayar
1) Dios no se duerme (Salmo
121:3)
2) Sus ojos están sobre los
justos y sus oídos atentos... (1º Pedro 3:12)
3) Dios nos quiere bendecir
(Romanos 8:32)
- Jesús ratifica la parábola
del amigo en la medianoche (Lucas 11:9-10)
1.
Pedid, y se os dará
2.
Buscad, y hallaréis
3.
Llamad, y se os abrirá
4.
No esperemos:
a. Que Dios nos dé, cuando no le pedimos.
b. Encontrar, cuando no buscamos.
c. Que Dios nos abra, cuando no le llamamos.
CONCLUSIÓN:
- Aprendamos a orar sin
desmayar: Con confianza y persistencia
1. Dios está
dispuesto a bendecirnos (Lucas 11:11-13)
2.
Obedezcamos el mandamiento (1º Tesalonicenses 5:17)
Josué
Hernández A.
De Chile.
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