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INTRODUCCIÓN
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El Espíritu Santo ha intervenido para que seamos
salvos:
1. Él nos convenció de que éramos pecadores (Juan
16:7-8; Lucas 8:15).
a. Para convencernos utiliza su palabra
(Efesios 6:17; Lucas 8:15; Hebreos 4:12).
2. El nos hizo nacer de nuevo (Juan 3:5-8).
a. Para hacernos renacer utilizó su
palabra (1º Pedro 1:22-23, 25).
3. Él nos renovó y nos renueva continuamente (Tito
3:4-5).
a. Nos renueva continuamente con su
palabra (Romanos 6:4; 12:2; Colosenses 3:10).
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La obra del Espíritu Santo es importante:
1. Para andar como es digno del Señor Jesucristo
(Colosenses 1:10).
2. Para vivir en plena comunión con Jesucristo
(Colosenses 1:27).
3. Para ser ricos en el conocimiento de Jesucristo
(Colosenses 2:2-3).
4. Para hallar nuestra plena satisfacción en
Jesucristo (1º Corintios 1:31).
I. LA INTERVENCIÓN DEL ESPÍRITU SANTO EN
NUESTRA VIDA CRISTIANA
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La importancia del Espíritu Santo radica en el
efecto que tiene su palabra en nosotros:
1. ¿Creemos realmente la palabra de Dios? (1º
Tesalonicenses 2:13).
a. Si somos incrédulos hemos rechazado el poder del
Espíritu Santo para transformarnos (Romanos 1:16).
b. IMPORTANTE:
¡El Espíritu Santo interviene a través del evangelio!
2. Si le obedecemos “vivimos por el Espíritu”
(Gálatas 5:25; Lucas 8:15).
a. Produciendo el fruto del Espíritu en
nuestra vida (Gálatas 5:22-24).
b. Pensando y ocupándonos en “las cosas
del Espíritu” (Romanos 8:5-8).
c. Asesinando las “obras de la carne”
(Colosenses 3:5-7; Romanos 8:13).
d. Siguiendo la guía del Espíritu (Salmo
119:105; Romanos 8:14; Hechos 2:42).
e. Orando y suplicando de acuerdo a las
instrucciones del Espíritu reveladas en la Biblia (Efesios 6:18;
Juan 17:17).
f. Gozándonos de la comunión del Espíritu
(Filipenses 2:1; 2º Corintios 13:14).
3. Hay mucha
bendición cuando obedecemos la revelación del Espíritu Santo:
a.
Somos fortalecidos en el hombre interior (Efesios 3:16; Colosenses
1:11).
b. Somos transformados “de gloria en gloria” (2º
Corintios 3:18).
c. Vamos perfeccionando la
santidad (2º Corintios 7:1; Juan 17:17).
d. Crecemos en el amor de
Dios (1º Juan 2:5).
e. Crecemos en el
conocimiento de Dios (Colosenses 1:10).
f. Reflexión: ¿Le
llena de gozo tanta bendición?
1) Si estas
cosas no nos satisfacen ¿Qué clase de cristianismo vivimos?
2)
**Verdaderamente estas bendiciones
nos motivan y alegran nuestra existencia:
a)
¡¡Esto es vida!!
CONCLUSIÓN
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Sin la revelación del Espíritu Santo nadie puede
ser salvo:
1. Su revelación escrita puede cambiar nuestras
vidas (Efesios 3:3-5).
2. El efecto que su palabra tenga en nosotros
depende de nuestra actitud hacia la Biblia.
a. ¿Qué actitud tiene usted hacia la
palabra de Dios?
b. La confusión sobre el Espíritu Santo
es producto de la incredulidad.
3. Claramente el Espíritu Santo nos dice que debemos
escuchar a Jesús (Hebreos 1:1-2; 5:9).
a. Sin Cristo no hay posibilidad de ser
salvos (Hechos 4:12; Juan 12:48).
Josué
Hernández A.
De Chile.
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