Propósito: Establecer la verdad bíblica de que el bautismo en el Espíritu Santo fue una promesa, no un mandamiento.   Luego destacar el hecho de que esta promesa ya ha sido cumplida y que nosotros disfrutamos de los beneficios de aquel derramamiento.

 

INTRODUCCIÓN

  1. ¿Es un mandamiento el ser bautizado en el Espíritu Santo?

            a. ¿Una promesa ya cumplida por nuestro Dios?

            b. ¿Promesa o mandamiento?

  1. Plan de este sermón

1. El bautismo en el Espíritu Santo: Una promesa ya cumplida.

 

I.  EL   BAUTISMO  EN  EL  ESPÍRITU  SANTO: UNA  PROMESA  YA  CUMPLIDA.

  1. El bautismo en el Espíritu Santo fue una promesa

1. Una promesa profetizada por Joel (Joel 2:28-32).

            a.  Una profecía pronunciada más de 8 siglos antes de Cristo (Sampey, Eiselen, Hailey).

2. Juan el bautista repite la promesa (Mateo 3:11; Juan 1:33).

a. Juan el bautizador no dijo que todos deberían ser bautizados en el Espíritu Santo para ser salvos...

b. Juan el bautizador si dijo que Cristo bautizaría en el Espíritu Santo, identificando con esto al administrador de esta promesa (Jesús).

3. Jesús lo promete a sus apóstoles (Hechos 1:5).

            a. Es importante ver el contexto que rodea este versículo:

                        1) Cristo estaba hablando con sus apóstoles (Hechos 1:2-5).

                        2) Cristo siguió hablando solamente con sus apóstoles (Hechos 1:5-9...)

            b. ILUSTRACIÓN (una situación hipotética):

1) Los doce apóstoles comienzan a esperar la promesa del derramamiento del Espíritu Santo tal como Cristo lo ha ordenado...

2) De pronto aparece un predicador “carismático” que les dice a los apóstoles: ¿Qué están esperando? Todos los seguidores de Cristo deben ser bautizados en el Espíritu Santo, si no son bautizados en el Espíritu Santo entonces nunca podrán experimentar un “encuentro personal con Jesús”  y  “una segunda obra de gracia”...

3) Los apóstoles responden: El Señor nos ha dado instrucciones de que esperemos esta “promesa” del Padre, jamás dijo que es un “mandamiento” para todos los cristianos...

4) El líder “carismático” responde enojándose: ¡Entonces que clase de espiritualidad desean experimentar ustedes! ¡No creen en el avivamiento y en el poder!...

5) Conclusión: Esto nunca sucedió... ¿Por qué? Porque los grupos carismáticos no existían en aquel entonces:

a) Lo sucedido en el día de Pentecostés fue un evento único, nunca más volvió a repetirse...

  1. El derramamiento del Espíritu Santo: Una promesa cumplida.

1. Es un evento único: Una vez realizado y completado.

a. IMPORTANTE: Nunca Dios prometió un derramamiento para todas las épocas...  Nunca Dios mandó que todos los cristianos buscaran este bautismo...  Nunca Dios mando que era necesario el bautismo en el Espíritu Santo para ser salvos...

2. El día de Pentecostés (Hechos 2:16-21):

“Mas esto es lo dicho por el profeta Joel” (Hechos 2:16).

“...mas vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo dentro de no muchos días” (Hechos 1:5).

“...él os bautizará en Espíritu Santo...” (Mateo 3:12).

 

            a. Lo que sucedió aquel día  fue un evento único e irrepetible.

1) Ciertamente la promesa quedó inconclusa, porque en el día de Pentecostés el Espíritu Santo sólo fue derramado sobre hombres judíos, y Dios había dicho “sobre toda carne” (Hechos 2:16-17)...

2) Unos años más adelante el Espíritu cayó sobre la familia de Cornelio, cumpliéndose cabalmente la profecía pronunciada por Joel “sobre toda carne” (Hechos 2:16-17).

  1. Características del derramamiento del Espíritu Santo:

1. Cristo es el bautizador (Juan 1:33; Mateo 3:11).

2. El Espíritu Santo fue enviado por Cristo (Hechos 2:33).

3. El derramamiento del Espíritu Santo fue una promesa, NO un mandamiento (Hechos 2:17...)

4. La promesa del bautismo en el Espíritu Santo NO fue para todos (Hechos 1:4-8).

            a. Vendría sobre toda carne (Hechos 2:16-17)

                        1) Los apóstoles eran judíos (Hechos 1:26-2:1, 7, 14, 37).

2) La familia de Cornelio era compuesta de gentiles (Hechos 10:44-48; 11:16).  Cuando cayó el Espíritu Santo sobre ellos Pedro y los demás hermanos judíos se convencieron de que Dios también abría las puertas del reino a los gentiles.

a) El espíritu Santo fue derramado sobre toda carne porque cayó sobre judíos y gentiles.  Aunque es innegable que el Espíritu Santo vino en una medida de comunión estrecha sobre los apóstoles para recordarles todas las enseñanzas de Cristo y guiarles a toda la verdad (Juan 15:26-27; 16:7-8, 13-14).  **El Señor Jesús jamás prometió la inspiración y revelación a todos los creyentes, sino sólo a los apóstoles (Lucas 24:49; Hechos 1:8; Juan 16:13-14).

*Sobre Cristo hay un fundamento apostólico (Efesios 2:20).

*Los apóstoles dieron a conocer la doctrina de verdad (Efesios 3:5).

*Siempre será bueno recordar la enseñanza apostólica (Judas 17).

 

CONCLUSIÓN

  1. El bautismo en el Espíritu Santo fue una promesa.

1. Cumplida por Cristo.

            a. ILUSTRACIÓN:

                        1) Como una cascada que cae y golpea un solo lugar del suelo formando un río...

2) Como las bendiciones que trae el agua del río que se forma, el cual llega a lejanas tierras trayendo la vida...

3) Así mismo es el derramamiento del Espíritu Santo:

a) Una cascada que sumergió a los doce en el día de Pentecostés, capacitándolos como apóstoles de Cristo.   Una cascada que sumergió a la casa de Cornelio para convencer a Pedro y los demás judíos que Dios aceptaba a los gentiles en la iglesia.

c) Un río que nos bendice con el agua espiritual de la palabra revelada por el Espíritu Santo...   Un río que a nosotros nos bendice cuando creemos en Cristo y le obedecemos solamente a Él.

2. Una profecía cumplida en un tiempo con un efecto hasta el día de hoy:

            a. El derramamiento del Espíritu Santo permitió la revelación e inspiración de los apóstoles.

            b. El derramamiento del Espíritu Santo permitió la entrada de los gentiles al reino.

c. El derramamiento del Espíritu Santo permitió que la verdad fuera escrita y preservada hasta el día de hoy (Efesios 6:17)...

d. El derramamiento del Espíritu Santo permitió que la espada del Espíritu pueda hacer la obra en todos aquellos que confían en Jesús y le obedecen (Hebreos 5:9).

1) El derramamiento del Espíritu Santo ha permitido que mucho hombres y mujeres a través de las épocas glorifiquen a Jesús (Juan 16:14).

 

                       

           

Josué Hernández A.

De Chile.

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