Introducción:
A. El libro de Malaquías es
el último libro del Antiguo Testamento. Después que fue dado, Dios no
habló proféticamente a su pueblo otra vez hasta qué apareció Juan el
Bautista predicado en el desierto de Judea 400 años después. El mensaje de
Malaquías cuyo nombre significa mi mensajero fue el último mensaje
de Dios a Israel antes de acercamiento del reino del Mesías.
1. Malaquías es un
pequeño libro de terribles advertencias pero también de una gloriosa
esperanza, hoy todavía es tan justo, pertinente y poderoso cómo hace
aproximadamente 435 años antes de Cristo cuando se dio por primera vez.
2. Las condiciones
espirituales que Malaquías confrontó después del exilio de Jerusalén, son
tristemente semejantes a algunas de las nuestras hoy.
B. El periodo de
restauración con el que Malaquías trató, es el que comenzó con el regreso
de los judíos del cautiverio de Babilonia.
1. El famoso decreto
de Ciro en el año 538 antes de Cristo, permitió a los judíos cautivos en
Babilonia regresar a Judea a reconstruir Jerusalén y el templo. Los que
regresaron del exilio lo hicieron en diferentes grupos, el primero fue con
Zorobabel, los otros con Esdras y Nehemías.
2. Contra serias
dificultades y desánimos, los judíos que regresaron del exilio poblaron
Jerusalén y reconstruyeron el templo de adoración. La estimulación a que
los judíos llevaran acabo la realización de aquél gran trabajo, fue la
tarea de los profetas Hageo y Zacarías.
C. El tiempo del trabajo de
Malaquías, se llevó acabo al final del periodo de esa restauración.
1. Los que regresaron a
Jerusalén encontraron considerables dificultades, pero ellos tenían una
gran motivación, la emoción de emprender la primera parte de aquél
importante trabajo.
2. Pero los años
pasaron, desdichadamente lo que abundó fue la desilusión y el desinterés.
3. Cuando llegaron
Esdras y Nehemías, hallaron una condición social y espiritual muy baja.
4. Los muros de
Jerusalén todavía estaban derrumbados, pero lo peor era que la vida
religiosa del pueblo de Dios estaba deteriorada y era urgente repararla.
5. Malaquías 1:1;
"Profecía de la palabra de Jehová contra Israel...." Estas
palabras del profeta expresan la necesidad espiritual de Israel en los
tiempos de Esdras y Nehemías, aproximadamente 100 años después del regreso
de los primeros judíos de Babilonia.
D. Leyendo juntos los
libros de Esdras, Nehemías y Malaquías, nosotros podemos sacar una lista
de las siguientes características del pueblo de Dios en aquellos tiempos.
1. Apatía, o
indiferencia espiritual; (Malaquías 1:2, 13, 4:6).
2. Corrupción en los
sacerdotes; (Neh. 13:4-9, 28-31; Malaquías 1.6; 2:1-9; 3:3-4).
3. Degeneración en la
adoración; (Malaquías 1:7-14).
4. Deteniendo, robando
los diezmos y las ofrendas; (Neh. 10:32-39; 13:10-14; Mal. 3:8-12).
5. Violando el día de
reposo; (Neh. 10:31; 13:15-22).
6. Cinismo y burla
para con Dios y su palabra; (Malaquías 2:17; 3:13-15, 18).
7. Descuidaron la ley
del matrimonio; (Esdras 9:1-2; Neh. 10:30; 13.23-28; Mal. 2:10-16).
8. Y también
injusticia social; (Neh. 5:1-13; Malaquías 3:5).
E. Por causa de estos
pecados, Malaquías suena la trompeta del justo juicio de Dios.
1. Dios vendría para
purificar a su pueblo; (Malaquías 3:1-3).
2. Dios vendría con un
fuego que consumiría a los impíos; (Malaquías 4:1).
3. Pero para los
temerosos de Dios, saldría el sol de justicia; (Malaquías 4:2).
F. La expresión “los que
teméis mi nombre” es muy importante.
1. Malaquías mencionó
y especificó condenación a Israel por sus pecados, él básicamente dijo que
Israel había fallado en tener temor a Dios; (Malaquías 3:7, 13-14).
2. Los problemas que
ellos tenían eran solo los síntomas de su verdadera enfermedad, la raíz
era que el Señor de Señores, ya no era el centro de su honor y reverencia;
(Malaquías 1:6).
3. Reverencia es amar
a Dios, ser sincero en reconocer la grandeza de Dios, esto fue lo que
ellos no hicieron. El problema en los tiempos de Malaquías no era
diferente al de los gentiles que Pablo describe en Romanos 1:21; "Pues
habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron
gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos...." En su
libro con el cual se cierra el Antiguo Testamento, el profeta hace un
llamado a la genuina y verdadera reverencia que debe caracterizar al
verdadero pueblo de Dios.
1. ¿Qué significa la
reverencia? Dar reverencia a Dios es santificarlo, tratarlo como santo.
A. En el libro de Malaquías
encontramos varias expresiones que describen cómo el pueblo de Dios falló
en santificar a Dios, en darle su reverencia y su honor.
1. Dios preguntó; "Si,
pues, soy yo padre, ¿dónde está mi honra? y si soy señor, ¿dónde está mi
temor?"(Mal. 1:6).
2. Dios los acusó de
haber “menospreciado su nombre” (Mal. 1:6).
3. Dios les dijo;
"Grande mi nombre entre las naciones.... Y vosotros lo habéis profanado."
(Mal. 1:11-12).
4. Reprendió a los
sacerdotes por haber rehusado; "Dar gloria a su nombre." (Mal. 2:2).
5. Prometió que los que
“no temían su nombre”, serían castigados; (Mal. 3:5).
6. Pero concerniente a
los justos, al remanente, prometió que ellos serían bendecidos por él;
“Mas a vosotros los que teméis mi nombre, nacerá el Sol de justicia, y
en ....." (Mal. 4:2).
B. La expresión “temor a Dios”
en el libro de Proverbios, nos enseña mucho de la reverencia; (Prov.
1:7, 29; 2:5; 8:13; 9:10; 10:27; 14:26-27; 15:16, 33; 16:6; 19:23; 22:4;
23:17).
C. Los elementos que
constituyen la reverencia, se pueden considerar de varias maneras.
1. Uno debe de reconocer
que la reverencia a Dios es esencial.
2. Reverencia es respeto,
es amor.
3. La irreverencia es
rehusarse a reconocer qué Dios nos ama; (Mal.1:2).
4. También irreverencia es
no tener a Dios digno de su honor y reverencia.
2. Una razón muy importante
porque debemos de enseñar reverencia a Dios.
A. Malaquías acusó a sus
hermanos de haber fallado en poner en alto el honor de Dios entre las
naciones; (Mal. 1:11-12).
1. Nehemías había dicho en Neh. 5:9; "Y dije:
No es bueno lo que hacéis. ¿No andaréis en el temor de nuestro Dios, para
no ser oprobio de las naciones enemigas nuestras?"
2. Uno debe de poner
atención y ver que las maneras más drásticas y dramáticas en la Biblia
donde Dios castigó fue por ejemplo, cuando la reverencia no fue enseñada
por el ejemplo de aquellos que era su trabajo hacerlo; (Números
20:12).
a. Tal vez otro
ejemplo impresionante fue en el incidente donde perdieron la vida los
hijos de Aarón, Nadab y Abiud; (Levíticos 10:1-3).
b. Pero hay una cosa
muy interesante en este incidente, Dios defendió su honor al matar a Nadab
y Abiud con fuego. Dios no permitió a Aarón hacer duelo por la muerte de
ellos, para que a él no le pudiera más la pérdida de sus hijos, que el
honor de Dios; (Vers. 6-7).
B. Hoy nosotros cómo el pueblo
de Dios, no siempre enseñamos, ni inculcamos en la mente de otros, ese
profundo respeto a Dios que debe de haber en nuestros corazones.
1. Tal vez no hagamos
cosas sacrílegas, o profanas expresiones como los judíos en los días de
Malaquías, pero con otras cosas demostramos que no estamos tomando a Dios
en serio.
2. Es necesario entender
que no hay otra manera más grande de ayudar la causa del Señor, que
fielmente le demos a Dios la reverencia, ante los ojos del mundo que nos
ve; (Eze. 36:23).
3. Hay cosas que nosotros
no podemos hacer, sí en verdad le damos reverencia a Dios.
A. Nosotros no podemos ser
indiferentes para con Dios, Dios es el centro de toda realidad.
1. No hay duda de lo
importante que es nuestra relación con él.
2. No podemos escapar
indifinitivamente, sí nosotros tratamos a Dios cómo sí él fuera algo que
no tiene importancia.
3. Nuestro servicio a Dios
debe de ser “con temor y reverencia”. (Hebreos 12:18-29).
B. Nosotros no podemos
acomodar Dios a en nuestra vida, en el lugar dónde queramos.
1. Muchos de nosotros
queremos que Dios se adapte a nosotros y su voluntad a la nuestra.
2. Queremos acomodar a
Dios a nuestro estilo de vida, como los muebles en la casa.
3. A veces jugamos con
Dios, proclamamos servirle, pero lo hacemos a nuestro modo.
4. La verdadera reverencia
es someternos a su voluntad, no al contrario; (Mar. 8:34-38).
C. Nosotros no podemos poner a
Dios solo en una parte de nuestra vida.
1. Nosotros hacemos eso
cuando lo ponemos solo en la parte religiosa de nuestra vida, y le
enseñamos que no son sus negocios querer regular la parte secular de
nuestra vida.
2. La reverencia verdadera
es hacer un compromiso incondicional con él; (Col. 3:17).
D. Nosotros no debemos de
burlarnos de Dios.
1. Nosotros tratamos a
Dios con insolencia, burla y sin respeto cuando obramos sin ponerle
atención a sus mandamientos, pensando que no hacemos nada malo;
(Sal. 10:4, 6, 13; 14:1).
2. La reverencia genuina
significa tomar a Dios seriamente, cuando él dice que castigará el pecado,
incluyendo a nosotros por los nuestros; (Gálatas 6:7-8).
4. ¿Por qué la reverencia
es tan importante?
A. La irreverencia en si es un
pecado terrible, y es la causa do otros pecados más.
B. La raíz de casi todos
nuestros problemas, es que no honramos a Dios como debiéramos.
1. Los judíos en los días
de Malaquías eran culpables de muchos pecados, ya hemos considerado muchos
ejemplos de ellos.
2. La causa era una
actitud equivocada para lo que en verdad es Dios; (Mal. 1:6; Rom.
1:21).
3. Nuestros problemas
personales, son el resultado de actitudes equivocadas hacia Dios.
4. Tampoco habrá paz en
nuestros corazones sí nosotros no tenemos una verdadera reverencia hacia
Dios, sí no le tenemos respeto no lo tendremos por nosotros, ni por nadie.
C. Cualquier problema personal
que nosotros podamos tener, para poderlos sobrellevarlos dos cosas se van
a necesitar.
1. Tener un concepto
apropiado del carácter de Dios.
2. Relacionándose
apropiadamente al verdadero carácter de Dios.
D. Concerniente a nuestra
relación con Dios, no hay un concepto más fundamental que la apropiada
reverencia a Dios. Sí nosotros no tenemos, o le damos a Dios la reverencia
que su persona merece, entonces no habrá ninguna relación con él.
5. La dificultad de ser
honesto concerniente a la reverencia a Dios.
A. Es importante observar que
los judíos que Malaquías reprendió por ser irreverentes, no eran ateístas,
ni tampoco personas irreligiosas.
1. Eran personas que
continuaban adorando a Dios, pensando que no eran reverentes.
2. Eran gente cómo hoy de
los que van a la iglesia, pero que Dios tiene como irreverentes;
(Mateo 15:8; Tito 1:16).
B. Los judíos en los días de
Malaquías no solo no tenían una buena relación con Dios, ellos simplemente
no miraban en qué manera estaban deshonrando a Dios; (Mal. 1:6).
1. Consideremos la famosa
frase que encontramos en libre de Malaquías, ¿en qué?
2. A cada acusación de
falta de respeto, ellos decían ¿en qué lo hemos hecho? (1:6-7).
3. Es el caso de los que
insultan a Dios, no están concientes de lo que están haciendo y no se
miran cómo lo que son en verdad; (Apocalipsis 3:15-19). Cómo
él hombre del matrimonio hoy.
4. Una de las cosas más
malas concerniente a deshonrar a Dios, es una ceguera progresiva para con
uno mismo y las consecuencias que eso trae.
C. ¿Qué tan honestos somos con
nosotros mismos concerniente a darle a Dios su honor? ¿Hasta que grado
nosotros estamos dispuestos a confrontar la verdad acerca de nuestra
relación con él?
Conclusión:
A. En los días de Malaquías
era el carácter interior y el espíritu del pueblo de Dios lo que se
necesitaba reformar, pero ¿qué de nosotros en nuestros tiempos?
B. No es una coincidencia que
el llamado a la reverencia, es la última palabra del Señor en el Antiguo
Testamento.
1. El Nuevo Testamento
empieza con una llamada al arrepentimiento, “porque el reino de los
cielos ya se había acercado”. Juan el Bautista; (Mateo 3:2).
Él y Jesús vinieron predicando que solo los que se arrepintieran, estarían
listos para entrar al reino; (Mateo 4:7).
2. Al llamar Malaquías a
la reverencia, ¿no estaba anticipando el llamado al arrepentimiento del
Mesías? La reverencia es necesaria para que uno esté preparado para el
arrepentimiento.
C. Sí al final cualquiera de
nosotros no han estado entre los que honran a Dios, él mismo Señor
defenderá su honor; (Mal. 1:11; Isa. 45:23; Rom. 14:11; Filip.
2:9-11).
1. Los judíos en los días
de Malaquías esperaban el día de la venida del Mesías, pero para muchos de
ellos este día sería horrible, contrario a lo que ellos esperaban;
(Mal. 3:1-3).
2. Solo los que en verdad
lo honraron, encontraran ese día gozo y bendición; (Mal. 3:16-17).
3. Hoy solo el verdadero
Israel, espera con gozo el día cuando el Señor volverá; (Gál. 6:16).
4. Sí nosotros no hemos
honrado al Señor como los judíos a los cuáles Malaquías predicó, ¿qué es
lo que nos esperará es día? (Malaquías 3:2).
D. La ida al cielo requerirá
una absolutamente seria y diligente actitud, a la reverencia a Dios;
(1 Ped. 1:13-17; 2 Tim. 2:15; 1 Ped. 3:15).
1. Hermosas bendiciones
nos esperan cuando nosotros nos acercamos a Dios a traves de la verdadera
reverencia; (Malaquías 3:16-17; 4:2).
Juan Antonio Salazar