Introducción:
Asumiendo que ustedes están
familiarizados con Romanos 14, es mi deseo hablar de lo fácil que es
abusar y usar inapropiadamente lo que Pablo dice en Romanos 14. Quiero
poner énfasis y mi atención al “juzgar” que está prohibido en Romanos 14.
Este capítulo trata primordialmente con hermanos que tenían sus
diferencias sobre cuestiones de “indiferencia” y como se estaban tratando
unos a otros. Tenemos que recordar que este juzgarse que se menciona en
Romanos 14, era acerca de cuestiones de “indiferencia”. Y en mi opinión el
abuso, o el uso más impropio de Romanos 14, es remover esta
prohibición de juzgarnos unos a otros en cuestiones de “indiferencia” y
aplicarla a cuestiones de fe, o cuestiones morales. Este capítulo no debe
de ser usado para determinar lo bueno, o lo malo en asuntos que tienen que
ver con asuntos de fe, o asuntos de moralidad. Tales abusos y usos
impropios, abren la puerta a muchas cosas malas, a muchas cosas que Dios
aborrece, en las cuales no debemos de participar; (Efe. 5:11).
La enseñanza del Nuevo
Testamento consiste en tres cosas.
1. En cosas que Dios ha
mandado, por ejemplo el arrepentimiento, el bautismo, etc. Son necesarias,
son cosas en las cuales Dios ya habló y que no dan lugar a ninguna “indiferencia”.
Hay cosas que Dios ha prohibido, por ejemplo no matarás, no adulterarás,
no hay ninguna duda.
2. Pero hay otra área, la
de cuestiones de “indiferencia”, cosas que Dios permite, pero al mismo
tiempo esas cosas no son “mandamiento”. Dios es “indiferente” a tales
cosas, a Él no le interesa si yo circuncido a mi hijo, o no lo hago. A Él
no le interesa si yo como carne, o no como, a no ser que yo lastime la
conciencia del hermano débil, allí entra Rom. 14 y debe de ser respetado.
1. ¿QUE ES LO QUE VAN A
ESTAR EN LA LISTA DE COSAS DE “INDIFERENCIA?.
A. Toda cuestión que esté
en la lista de cosas de “indiferencia” esta excluida de ser juzgada, es
más, es algo que Dios prohibió. "Así que, ya no nos juzguemos más
los unos a los otros, sino más bien decidid no poner tropiezo u ocasión de
caer al hermano." (Rom. 14:13).
B. Pero ¿como vamos a
determinar que cosas van a estar en la lista de cosas de “indiferencia”? ¿Acaso
para mí son cosas de indiferencia porque así yo las considero?. Por
supuesto que no, toda creencia o practica, debe de ser puesta a prueba por
la palabra de Dios, para determinar si va a estar en la lista de cosas de
“indiferencia”, o no.
C. Es obvio que nuestro
Dios ha puesto en la lista de cosas de “indiferencia” el comer carne, un
día especial para el Señor y la circuncisión. Hermano, sí usted quiere
algo en la lista de cuestiones de “indiferencia”, es muy importante que
usted deje que Dios le diga por medio de su palabra, sí eso que usted
quiere poner en la lista, pertenece allí, o no. Sí nuestro Dios le enseña
que sí puede hacerlo, entonces tal cosa quedará protegida, será excluida
de ser juzgada. Pero si Dios no lo permite, no lo haga, porque se va a
encontrar contendiendo con Dios; (Rom. 9:20). Nada debe de
ser puesto en la lista de cuestiones de “indiferencia”, a no ser que se
pruebe que es cuestión de “indiferencia”, tal decisión va a basarse en la
palabra de Dios solamente, en lo que el Señor nos autorice y no en
nuestras opiniones. ¿De que se complace Jehová? (1 Sam. 15:22).
2. DEBEMOS DE ESTAR
COMPLETAMENTE PERSUADIDOS.
A. Hermano, si mientras
usted busca la luz de la verdad, usted tiene una duda de lo que esta
haciendo, es mejor que ya no lo haga hasta que no se persuada; "Uno
hace diferencia entre día y día; otro juzga iguales todos los días. Cada
uno esté plenamente convencido en su propia mente." (Rom. 14:5).
Sí no está convencido, va a violar su conciencia, va a pecar; "Pero
el que duda sobre lo que come, es condenado, porque no lo hace con fe; y
todo lo que no proviene de fe, es pecado." (Rom. 14:23).
B. Hermanos, necesitamos
persuadirnos de una manera sincera y verdadera, teniendo cuidado con los
que dicen. Yo he pensado mucho acerca de la “bebida social”, y estoy
plenamente convencido en mi propia mente de que el tomar con moderación en
la casa, o con los amigos, es cuestión de “indiferencia”. Esta persona
está plenamente convencida de que Dios es indiferente a que si él toma o
no. Sí alguien que sabe de su practica lo quiere corregir, él sin ningún
escrúpulo enfatíza que él esta convencido que eso es cuestión de “indiferencia”.
Agrega diciendo, déjenme en paz y cita sin ninguna vergüenza lo que dijo
Pablo; "Así que, ya no nos juzguemos más los unos a los otros."
(Rom. 14:13). Sí tal hermano esta bien en lo que él asume, que su
practica es cuestión de “indiferencia”, entonces Romanos 14 nos restringe
de juzgarlo, pero ¿está su conclusión correcta?. ¿Habrá sinceridad y
verdad en sus afirmaciones?. ¿Que dice Dios de esto?. 1). La Biblia dice
que sí nosotros tomamos, nuestra imagen e influencia como cristianos se va
a destruir y vamos a mirarnos como los del mundo, ¿verdad que sí?. "Así
que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis
vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es
vuestro culto racional. No os conforméis a este siglo, sino transformaos
por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis
cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta." (Rom. 12:1-2).
Sí nuestra respuesta es que sí, entonces la practica del hermano que toma,
no es cuestión de “indiferencia”. 2). Sí hay alguna duda en cuanto al
tomar, entonces no debemos de hacerlo porque vamos a pecar. ¿En verdad
será Dios indiferente a que si nosotros tomamos, o no?. ¿Será así?
(Gál. 5:21).
3). Sí usted toma, ¿tendrá
eso algún impacto y podrá eso causar desánimo?. Dijo Cristo; "Y
cualquiera que haga tropezar a alguno de estos pequeños que creen en mí,
mejor le fuera que se le colgase al cuello una piedra de molino de asno, y
que se le hundiese en lo profundo del mar. ¡Ay del mundo por los tropiezos!
porque es necesario que vengan tropiezos, pero ¡ay de aquel hombre por
quien viene el tropiezo!" (Mat. 18:6-7). ¿Tendrá mi conducta un
mal efecto en los jóvenes que yo conozco en la congregación?. Si la
respuesta es que sí, entonces Dios no es indiferente a mi comportamiento,
esto no es cuestión de “indiferencia” yo estoy bien equivocado. 4). Si
nosotros tomamos, ¿le estaremos haciendo un mal a nuestro cuerpo?.
"¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está
en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? Porque habéis
sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en
vuestro espíritu, los cuales son de Dios." (1 Cor. 6:19-20).
También; "Si, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo
todo para la gloria de Dios" (1 Cor. 10:31). Tengamos en cuenta
que el tomar nos lleva a una adición, es peligroso, ¿verdad que sí?
Entonces la practica de tomar no califica para una cuestión de
“indiferencia” ¿Quién tiene razón?
5). Si nosotros tomamos,
esto creará un extraordinario apetito por los placeres de la carne;
"Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza,
pasiones desordenadas, malos deseos..." (Col. 3:5). “Un poco de levadura”
(Gál. 5:9). Si el tomar nos causa perder nuestro control, entonces
esto no puede ser cuestión de “indiferencia”, igual que las otras, lo
podemos determinar porque nos hemos basado en la palabra de Dios.
C. Finalmente quiero decir
que estos hermanos al tratar de justificar sus practicas, están usando
inapropiadamente Romanos 14. También quiero decir que cuando los hermanos
toman versículos vitales, que están diseñados para ayudar al hermano débil
y al hermano fuerte, y que tienen que ver solamente con cuestiones de “indiferencia”.
Al hacerlo y al imponerlos sobre otros, no solo están haciendo mal al
hermano, sino que también están abriendo la puerta a la corrupción de
nuestra moralidad y los falsos maestros. Hombres corruptos de
entendimiento, que al exponer sus falsas enseñanzas, van a estar
preparados para querer callarnos la boca diciendo; “ya no nos
juzguemos más los unos a los otros”.
D. Hay un mal muy grande
cuando los hermanos quieren justificar cosas que les hacen daño a ellos
mismos, y también a otros. Como el hermano que quiere justificar la
“bebida social” con lo que dijo Pablo; "Bueno es no comer carne, ni
beber vino, ni nada en que tu hermano tropiece, o se ofenda, o se debilite."
(Rom. 14:21). Dice alguno, ¿ven? Pablo defiende el beber vino,
está bien en algunas circunstancias. Pero en primer lugar ¿como sabemos de
que clase de vino habla Pablo?. Además de eso Pablo también dice no
hagamos “nada en que tu hermano tropiece, o se ofenda, o se debilite”.
Si en verdad amamos a Dios y a los hermanos, ¿porqué queremos
tomar, o hacer algo que sea causa de tropiezo al hermano?
E. Hermanos, recordemos que
con las “cuestiones de inferencia” quiero decir que, son cosas en las
cuales nuestro Dios es “indiferente”. ¿Cómo lo podemos determinar? Por
medio de su palabra; (Heb. 5:14). Es mi recomendación que en
todo hagamos un buena, sincera y honesta evaluación. He mencionado la
“bebida social” anteriormente como un ejemplo, pero ¿sabían ustedes que
hay muchas mas cosas?. Por ejemplo los juegos de azar, lotería, la
vestidura inmodesta e indecente, el fumar, el bailar. ¿Será el Señor
indiferente si nosotros hacemos estas cosas? Porque Dios ya habló en
cuanto a estas cosas, esto nos dice que no son cuestiones de “indiferencia”,
pero para aceptarlo se necesita un corazón humilde, sincero y honesto;
"El principio de la sabiduría es el temor de Jehová; Los insensatos
desprecian la sabiduría y la enseñanza." (Prov. 1:7). También;
“Teme a Dios y guarda sus mandamientos” (Ecle. 12:13).
3. “ABUSOS POR LOS FALSOS
MAESTROS DE ROMANOS 14”
A. Yo nunca me he
encontrado a un falso maestro que trate de justificarse apelando
directamente a Romanos 14, tal vez ustedes sí conocerán a alguno. Pero de
una cosa yo estoy plenamente convencido que, si alguno de nosotros falla
en entender la naturaleza del “juzgar” en Romanos 14, si no entendemos que
clase de cuestiones que Pablo trata aquí. Nosotros estamos dando lugar a
que Romanos 14 sea usado como un escudo, como una protección. Sinceramente
yo tengo mis preocupaciones, quiero mencionar tres y llamar su atención a
cada una de ellas.
1. La primera preocupación
es los hermanos que no están muy firmes y que no tienen el ardiente deseo
de entender Romanos 14. Que no entienden las limitaciones que nos prohiben
el “juzgarnos” unos a otros en cuestiones de “indiferencia”. Me
preocupa que estos hermanos se vean tentados a protegerse ellos mismos y
sus falsas doctrinas de un justo juicio, o de hermanos que tienen un
profundo amor por la verdad. Quiero poner un ejemplo para ilustrar lo que
quiero decir, suponiendo que un hermano comienza a enseñar que el
inconverso no esta sujeto a la ley de Dios concerniente al matrimonio. Que
él se puede casar, y divorciar y volverse a casar varias
veces, y luego se convierte,
qué lo podemos aceptar. Suponiendo que un hermano comienza a enseñar que
la música instrumental es escritural, o que Cristo reinará en la tierra
por mil años. Si alguien le llega a preguntar de tales cosas, ¿saben que
hará? Recurrirá a Romanos 14 diciendo; "Hermanos , ya no nos
juzguemos más los unos a los otros." (Rom. 14:13). Suponiendo que
tal hermano encuentra a otros mal informados que lo apoyen, ¿saben lo que
va a pasar? Él se va a creer un intocable y la iglesia va a sufrir mucho
daño. Recordemos lo que dijo Juan (1 Jn. 4:1).
2. Mi segunda preocupación
son los hermanos que tienen una firme y positiva convicción de Romanos 14,
y que no contienden por la verdad. A causa de esa debilidad, vagamente
responden de ello, no para protegerse ellos mismos, sino a otra persona
junto con sus doctrinas sospechosas. A veces se hacen estas cosas por el
amor y el respeto por algún hermano, o su influencia, esto no debería de
ser así. La palabra de Dios es más importante que cualquier persona en
esta tierra. Necesitamos tener en mente que no podemos extenderle nuestra
comunión a una persona a la cual nuestro Dios ya no se la extiende. Dijo
Pablo; (1 Tim. 1:18-20); También; (Tito
3:10-11).
3. Y mi tercera
preocupación son aquellos que no entienden completamente Romanos 14, que
ellos se miren tentados a extender, o ampliar la lista de cuestiones de
“indiferencia” mucho más de lo hecho por Dios. Existe la posibilidad que
uno se aparte al grado de que para él, toda va a ser cuestiones de
“indiferencia” ante los ojos de Dios, lo será para él, pero para Dios no.
Es mi opinión que este pobre concepto de Romanos 14, desarrollará un
espíritu liberal. Yo he vivido lo suficiente para entender como trabaja un
espíritu liberal, si nosotros no tenemos cuidado, podemos ser inducidos a
creer que hay muchas cosas que van a caer en la categoría de cuestiones de
“indiferencia”. Hermanos, esto es una teoría humana, tengamos cuidado;
"Cualquiera que se extravía, y no persevera en la doctrina de Cristo,
no tiene a Dios; el que persevera en la doctrina de Cristo, ése sí tiene
al Padre y al Hijo." (2 Jn. 9).
Conclusión:
En vista de todas estas
cosas, es mi recomendación a todos y cada uno de ustedes, mediten en todo
lo que hemos estudiado. También es muy importante que usted esté
familiarizado con Romanos 14, que tenga un concepto correcto de los
problemas que existieron en aquel tiempo. Esto va a ser necesario para que
podamos exponer la falsa doctrina, a los falsos maestros y para prevenir
otra apostasía. Necesitamos estar alertas para identificar todo aquello
que pueda pervertir la verdad y hacer daño al cuerpo de Cristo. ¿Recordamos
lo que dijo Pablo? (Hech. 20:28-32). El poder está en la
palabra de Dios, dejemos que ella haga su trabajo, hagamos lo que dijo
Pablo a Timoteo; "que prediques la palabra; que instes a tiempo y
fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y
doctrina." (2 Tim. 4:1-2). Hay que predicar la palabra de Dios,
cuando les guste, o no les guste, hay que cumplir igual que Timoteo con
nuestro ministerio; "Pero tú sé sobrio en todo, soporta las
aflicciones, haz obra de evangelista, cumple tu ministerio." (2 Tim. 4:5).
Quiero terminar diciendo que siempre necesitaremos hermanos en la iglesia
como Josué, el ejemplo de su servicio a Dios le convenció que Jehová era
el Dios verdadero y no pensaba apartarse de él. En nuestros días nuestra
fe en la palabra de Dios como su autoridad es débil, comprometer la verdad
es algo ahora muy común. Somos negligentes a nuestras responsabilidades y
nuestras convicciones son vagas, necesitamos que el espíritu de Josué more
en nosotros para decir como él; "Ahora, pues, temed a Jehová, y
servidle con integridad y en verdad. Y si mal os parece servir a Jehová,
escogeos hoy a quién sirváis, pero yo y mi casa serviremos a Jehová." (Josué
24:14-15).
Juan Antonio
Salazar