Introducción:
1. En este salmo David
expresa alabanza y gloria a Dios por la belleza y el poder de su palabra.
Su verdadero significado y sus bendiciones fueron de gozo para el escritor.
Precisamente porque él tomó la palabra de Dios como el “standard” el
modelo, la base de su regla de fe y practica para determinar lo bueno y lo
malo, el error y la verdad. Nosotros podemos hoy encontrar y disfrutar
la misma belleza, el mismo poder, el mismo significado y las mismas
bendiciones sí la abrazamos y la aceptamos como la base de nuestra
regla de fe y practica en nuestras vidas.
2. El salmista tenía un
profundo conocimiento del peligro del pecado, del engaño y de todo camino
de mentira. Pero aunque crecía en David su preocupación por este peligro,
también crecía desesperadamente su necesidad por Dios y su confianza en su
palabra, y esperaba su liberación. No le importó a David cuanto sufría por
la verdad, él la amaba de una manera muy profunda, y era para él la
regla perfecta de fe y practica para todas las cosas. Además de eso,
así como amaba la verdad (de una manera muy grande), así aborrecía todo
camino de mentira. Notemos lo que nos dice Salmos 119:121-128; "Juicio
y justicia he hecho; No me abandones a mis opresores. Afianza a tu siervo
para bien; No permitas que los soberbios me opriman. Mis ojos
desfallecieron por tu salvación, Y por la palabra de tu justicia. Haz con
tu siervo según tu misericordia, Y enséñame tus estatutos. Tu siervo soy
yo, dame entendimiento Para conocer tus testimonios. Tiempo es de actuar,
oh Jehová, Porque han invalidado tu ley. Por eso he amado tus mandamientos
Más que el oro, y más que oro muy puro. Por eso estimé rectos todos tus
mandamientos sobre todas las cosas, Y aborrecí todo camino de mentira."
Aprendamos de David, de su actitud, de su amor por la
palabra de Dios. Aborrezcamos como él todo camino de mentira, teniendo
nosotros la palabra de Dios como nuestra regla de fe y practica.
3. Notemos tres cosas en
este clamor de David;
a. En el
versículo 121, él abraza la palabra de Dios como su “standard,
su regla de fe y practica. Cuando dice; "Juicio y justicia he
hecho " esta diciendo que él midió, determinó todas las cosas
usando la palabra de Dios como su regla de fe y practica. El opresor y el
soberbio estaban tratando de destruirlo, ante toda esta persecución el
salmista se mantiene firme conduciéndose fielmente en todo lo que
aprendió de la palabra de Dios. El no anduvo en camino de mentira y oró
pidiendo no ser arrastrado por aquellos que sí andaban en esos caminos.
b.
En el
versículo 122, "Afianza a tu siervo para bien; No permitas que los
soberbios me opriman." Aquí expresa David su profunda confianza en
Dios, no confiaba en él mismo por su seguridad y su liberación. No
confiaba en su poder pero ora para que Dios sea la garantía de su victoria,
que Dios sea su mediador en sus aflicciones, que Dios sea su campeón, su
defensor y su libertador. El no andaba en el camino de los soberbios y ora
a Dios para que no lo abandone, para que no lo deje a la merced de
aquellos que sí lo hacen.
c.
En el
versículo 123, "Mis ojos desfallecieron por tu salvación." La
expresión “mis ojos
desfallecieron por tu salvación”
es la de una persona mirando al horizonte
esperando al ser querido.,Así
estaba David esperando por la liberación que Dios le había prometido, él
confiaba en las promesas justas de Dios y esperaba su cumplimiento. La
oración de los santos en todos los tiempos ha sido la misma, ¿hasta cuando
o Dios el opresor continuará?. ¿Hasta
cuando Dios librará completamente a su pueblo y vindicará la
causa de la verdad y la justicia?.
"Mis ojos desfallecieron
por tu salvación, Y por la palabra de tu justicia.”
(Ver, 123). Sí la palabra
de Dios es nuestro
“standard”
hoy, nosotros también debemos de orar fervorosamente rogando a Dios que
nos libre del opresor, de todo hombre soberbio y de todo enemigo de
nuestras almas.
DAVID ABRAZÓ LA PALABRA DE
DIOS Y ROGÓ:
A. Por su liberación;
(Sal. 119:121-123).
a. David pidió al
Señor la liberación que solo él podía darle de los enemigos de la verdad y
de la justicia. Es una oración desesperada por la ayuda de Dios a causa de
que reconoció que sus enemigos eran la maldad, el engaño y el error. Para
que podamos entender lo que el salmista dice leamos el párrafo anterior.
(Vers; 113-114). Cuando David habla aquí de los hipócritas,
la idea es exponer a las personas de dos caras, personas inestables,
inseguras y engañadoras. Todo lo opuesto a la infalible palabra de Dios
son estas cosas y las opiniones inestables de los hombres perversos e
hipócritas. El error no tiene escrúpulos, compromete la verdad y pretende
respetarla.
b. El hombre de Dios
debe de desarrollar un temor genuino por el error, debemos de
horrorizarnos, y de atemorizarnos. ¿Porqué?, porque el error es peligroso,
es engañador y destructor; (Vers, 115- 117). David temía por
el poder, por el efecto y el daño que las artimañas y la influencia de los
malignos podían hacer en la fe y en la esperanza del justo, sino fuera por
Dios y su palabra, nuestra fe fuera engañada y destruida. Por eso David
pide a Dios su liberación de estas fuerzas de maldad, y el ser separado de
los malignos; (Ver, 115). David reconoció y respetó la línea
que ha sido puesta entre la verdad y el error, y entre los que están a uno
y al otro lado de esa línea; (Ver, 118-120). En estos
versículos David mira que el maligno tendrá un final horrible y esto
refuerza su temor por todo camino de mentira, pues miró lo que hará Dios
con ellos.
c. ¿Porqué oró David
de una manera fervorosa y desesperada por la ayuda de Dios y la liberación
que solo él podía darle?. Porque él pudo ver y reconocer claramente la
fuerza y el poder tan grande del enemigo. Nosotros debemos de reconocerlo
también, David vio algo que también nosotros debemos ver, él vio el poder
destructor de los malignos y de todos aquellos que se oponen contra la
verdad de Dios. Esto es lo que él quiso decir cuando mencionó a los
opresores; Ver, 121, y de los soberbios también; Ver,
122. Nosotros debemos de reconocer a los que oprimen la verdad y
que se oponen a los que andan en el camino de la verdad, esto fue lo que
motivó a David a orar de esta manera y rogar por su liberación. Si
nosotros reconocemos este peligro, como él oraremos desesperadamente, con
sinceridad y con mucho fervor buscando el favor de Dios, la ayuda y
liberación que solo él puede darnos de todo camino de mentira.
B. Por que Dios lo enseñara;
(Sal. 119:124).
a. David quiere saber
más
del uso y significado
apropiado de la palabra de Dios, que era la regla de fe y practica en su
vida. Vimos en la primera parte del sermón que él hizo la palabra de Dios
su regla de fe y practica, también vimos que él estaba consiente de los
peligros de toda cosa mala. Ahora él quiere saber más de la verdad, a
veces muchos de nosotros profesamos tener en nuestra vida a la palabra de
Dios como nuestro “standard”, pero nos descuidamos en estudiarla y
aprenderla. No así David, él quería el conocimiento y el entendimiento de
la palabra de Dios, para darle a la palabra de Dios las apropiadas
aplicaciones en su vida; "Haz con tu siervo según tu misericordia, Y
enséñame tus estatutos."
b. Siendo nosotros
siervos del Dios Todopoderoso debemos de buscar su misericordia, su favor
buscando su palabra, no merecemos tenerla pero él en su misericordia nos
la ha concedido. Algo semejante dijo Pablo a Tito; "Porque la gracia
de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres," (Tito
2:11). La gracia de Dios aquí se dio en el evangelio en el cual
todo hombre alcanza salvación. En salmos David pide, busca la gracia de
Dios representada en su palabra, ¿cómo? cuando dice; "Enséñame tus
estatutos". Esta es la misericordia que él quería, una que guía,
que enseña, sin la misericordia de Dios, sin la enseñanza dada a nosotros
en su palabra, nosotros fuéramos consumidos por toda clase de maldad.
Notemos lo que dijo en el Ver, 125. "Tu siervo soy yo, dame
entendimiento Para conocer tus testimonios".
c. El conocimiento da
entendimiento, cuando nosotros tenemos un corazón sincero para con el
Señor, podremos ser capaces de discernir lo que estamos aprendiendo, qué
significa y como se aplica. Digamos como David; "Tu siervo soy yo,
dame entendimiento Para conocer tus testimonios". Sí nosotros
abrazamos la palabra de Dios como nuestra regla de fe y practica debemos
con diligencia estudiarla y escudriñarla con unos corazones abiertos.
Dispuestos a recibirla como la verdad y hacer las aplicaciones necesarias
en nuestros corazones y en nuestras vidas, como David. Dice en Salmos
119:99; "Más que todos mis enseñadores he entendido, Porque tus
testimonios son mi meditación."
C. Por la vindicación a la
palabra de Dios como la regla de fe y practica; (Sal. 119:126-128).
a. David pide a Dios
que ya haga algo para vindicar su palabra. Vindicar significa vengar,
defender contra una calumnia o maldición, porque los enemigos de la verdad
"han invalidado tu ley". Así como uno actúa rápido y llama
al doctor porque ha habido un ataque, una enfermedad repentina, el
salmista urge a Dios a que haga algo pronto ante el aumento de maldad. La
palabra de Dios y el pueblo de Dios son constantemente atacados,
oprimidos y encuentran oposición todo el tiempo. La palabra de Dios se
está ignorando como el “standard”, como la regla de fe y practica,
se está invalidando y se está haciendo a un lado en nuestros tiempos de
igual manera que se hizo en los tiempos de David. Lo que Dios tiene como
inmundo, como mundanalidad, muchos lo tienen como algo respetable. Por
ejemplo; 1). Al homosexual se le llama “gay person” ¿saben que
significa esa palabra?. Significa feliz, jovial, lleno de gozo. 2).
El “abortar “, matar al niño que no ha nacido se le llama; “Your right to
choose”. El tomar la vida humana se trata como si estuviéramos decidiendo
si queremos nieve de chocolate o de vainilla. 3). A toda
transgresión y apostasía se les llama “progreso” y a todos aquellos que
enseñamos que la palabra de Dios es la regla de fe y practica se nos
condena llamándonos “antis”. A la palabra de Dios se le está rechazando y
se le está llamando “algo anticuado, un sistema viejo y pasado de moda”.
Estas son algunas de las maneras en el hombre "ha invalidado la ley
de Dios".
b. ¿A quién nos
volvemos con esa tristeza y con ese dolor?. A nuestro Dios para pedirle
fervorosamente que vindique la causa de la verdad y de la justicia;
"Tiempo es de actuar, oh Jehová, Porque han invalidado tu ley." (Ver,
126). Los santos han clamado por la presencia y el poder de Dios,
que él vindique su palabra, su causa, y a su pueblo, ¿quién es aquel que
no quiere pedir por estas cosas?.
c. su tiempo y a su
manera, Dios va a actuar, a través de su palabra Dios trabaja, y logra que
el hombre se aparte de su mal camino y aprenda la verdad. Reconozcamos que
Dios trabaja hoy, y con fe busquemos su favor y su misericordia porque, ¿qué
será de nosotros sin la influencia de su palabra?. Dios responderá
nuestras oraciones y con su ayuda podremos vencer lo malo. Mientras más el
opresor se oponga a la verdad, más debemos nosotros de amarla, vivir de
acuerdo a ella, defenderla y declararla nuestra regla de fe y practica en
nuestra vida. Esto fue lo que hizo David y es lo que debemos de hacer
nosotros; "Por eso estimé rectos todos tus mandamientos sobre todas
las cosas, Y aborrecí todo camino de mentira." (Ver; 128).
Conclusión:
1. David amó los
mandamientos de Dios y aborreció toda falsa regla de fe y practica,
porque toda falsa regla de fe y practica es una falta contra la ley y la
santidad de Dios, ¿lo creemos?. Entonces no hay tiempo de dejar de luchar,
muchos lo han hecho, por eso dejan de congregarse, con una vez, es más que
suficiente para ellos. Tenemos en poco los mandamientos de Dios, dice
Hebreos 10:25; "No dejando de congregarnos, como algunos tienen por
costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se
acerca." No estamos abrazando la palabra de Dios así como David.
Notemos la actitud de él cuando se trataba de ir a la casa de Dios; Salmos
122:1; "Yo me alegré con los que me decían: A la casa de Jehová
iremos."
2. Otros se avergüenzan y
critican al predicador cuando se proclama el evangelio como la regla de fe
y practica. Hermanos, Dios contesta nuestras oraciones, él será nuestro
libertador, vindicará su palabra y a su pueblo, pero necesitamos estar
dispuestos a servirle. Dispuestos a tener en nuestra vida su palabra, como
nuestra regla de fe y practica. Y a predicarla a tiempo y fuera de tiempo;
(2 Tim. 4:1-2).
3. Si usted no es todavía
cristiano, ¿porqué no viene a hacerlo hoy?. Acepte el evangelio en su
vida como su regla de fe y practica. Tenga usted así como David la palabra
de Dios como el “standard” el modelo, la base de su regla de fe y
practica para determinar lo bueno y lo malo, el error y la verdad.
Venga para que sus pecados sean lavados en la sangre de Cristo;
(Hech. 22:16).
Juan Antonio Salazar