LA PALABRA DE DIOS

“Mi Regla De Fe Y Practica”

(Sal. 119:128)

 

 

 

 
 

 

 

Introducción:

 

1. En este salmo David expresa alabanza y gloria a Dios por la belleza y el poder de su palabra. Su verdadero significado y sus bendiciones fueron de gozo para el escritor. Precisamente porque él tomó la palabra de Dios como el “standard” el modelo, la base de su regla de fe y practica para determinar lo bueno y lo malo, el error y la verdad. Nosotros podemos hoy encontrar y disfrutar la misma belleza, el mismo poder, el mismo significado y las mismas bendiciones sí la abrazamos y la aceptamos como la base de nuestra regla de fe y practica en nuestras vidas.

 

2. El salmista tenía un profundo conocimiento del peligro del pecado, del engaño y de todo camino de mentira. Pero aunque crecía en David su preocupación por este peligro, también crecía desesperadamente su necesidad por Dios y su confianza en su palabra, y esperaba su liberación. No le importó a David cuanto sufría por la verdad, él la amaba de una manera muy profunda, y era para él la regla perfecta de fe y practica para todas las cosas. Además de eso, así como amaba la verdad (de una manera muy grande), así aborrecía todo camino de mentira. Notemos lo que nos dice Salmos 119:121-128; "Juicio y justicia he hecho; No me abandones a mis opresores. Afianza a tu siervo para bien; No permitas que los soberbios me opriman. Mis ojos desfallecieron por tu salvación, Y por la palabra de tu justicia. Haz con tu siervo según tu misericordia, Y enséñame tus estatutos. Tu siervo soy yo, dame entendimiento Para conocer tus testimonios. Tiempo es de actuar, oh Jehová, Porque han invalidado tu ley. Por eso he amado tus mandamientos Más que el oro, y más que oro muy puro. Por eso estimé rectos todos tus mandamientos sobre todas las cosas, Y aborrecí todo camino de mentira."  Aprendamos de David, de su actitud, de su amor por la palabra de Dios. Aborrezcamos como él todo camino de mentira, teniendo nosotros la palabra de Dios como nuestra regla de fe y practica.

 

3. Notemos tres cosas en este clamor de David;

    a. En el versículo 121, él abraza la palabra de Dios como su  “standard, su regla de fe y practica. Cuando dice; "Juicio y justicia he hecho " esta diciendo que él midió, determinó todas las cosas usando la palabra de Dios como su regla de fe y practica. El opresor y el soberbio estaban tratando de destruirlo, ante toda esta persecución el salmista se mantiene firme conduciéndose  fielmente en todo lo que aprendió de la palabra de Dios. El no anduvo en camino de mentira y oró pidiendo no ser arrastrado por aquellos que sí andaban en esos caminos.

    b. En el versículo 122, "Afianza a tu siervo para bien; No permitas que los soberbios me opriman." Aquí expresa David su profunda confianza en Dios, no confiaba en él mismo por su seguridad y su liberación. No confiaba en su poder pero ora para que Dios sea la garantía de su victoria, que Dios sea su mediador en sus aflicciones, que Dios sea su campeón, su defensor y su libertador. El no andaba en el camino de los soberbios y ora a Dios para que no lo abandone, para que no lo deje a la merced de aquellos que sí lo hacen.

    c. En el versículo 123, "Mis ojos desfallecieron por tu salvación." La expresión “mis ojos desfallecieron por tu salvación” es la de una persona mirando al horizonte esperando al ser querido.,Así estaba David esperando por la liberación que Dios le había prometido, él confiaba en las promesas justas de Dios y esperaba su cumplimiento. La oración de los santos en todos los tiempos ha sido la misma, ¿hasta cuando o Dios el opresor continuará?. ¿Hasta cuando Dios librará completamente a su pueblo y vindicará la causa de la verdad y la justicia?. "Mis ojos desfallecieron por tu salvación, Y por la palabra de tu justicia.” (Ver, 123). Sí la palabra de Dios es nuestro “standard” hoy, nosotros también debemos de orar fervorosamente rogando a Dios que nos libre del opresor, de todo hombre soberbio y de todo enemigo de nuestras almas.

 

DAVID ABRAZÓ LA PALABRA DE  DIOS Y ROGÓ:

 

A. Por su liberación; (Sal. 119:121-123).

     a. David pidió al Señor la liberación que solo él podía darle de los enemigos de la verdad y de la justicia. Es una oración desesperada por la ayuda de Dios a causa de que reconoció que sus enemigos eran la maldad, el engaño y el error. Para que podamos entender lo que el salmista dice leamos el párrafo anterior. (Vers; 113-114). Cuando David habla aquí de los hipócritas, la idea es exponer a las personas de dos caras, personas inestables, inseguras y engañadoras. Todo lo opuesto a la infalible palabra de Dios son estas cosas y las opiniones inestables de los hombres perversos e hipócritas. El error no tiene escrúpulos, compromete la verdad y pretende respetarla.

     b. El hombre de Dios debe de desarrollar un temor genuino por el error, debemos de horrorizarnos, y de atemorizarnos. ¿Porqué?, porque el error es peligroso, es engañador y destructor; (Vers, 115- 117). David temía por el poder, por el efecto y el daño que las artimañas y la influencia de los malignos podían hacer en la fe y en la esperanza del justo, sino fuera por Dios y su palabra, nuestra fe fuera engañada y destruida. Por eso David pide a Dios su liberación de estas fuerzas de maldad, y el ser separado de los malignos; (Ver, 115). David reconoció y respetó la línea que ha sido puesta entre la verdad y el error, y entre los que están a uno y al otro lado de esa línea; (Ver, 118-120). En estos versículos David mira que el maligno tendrá un final horrible y esto refuerza su temor por todo camino de mentira, pues miró lo que hará Dios con ellos.

     c. ¿Porqué oró David de una manera fervorosa y desesperada por la ayuda de Dios y la liberación que  solo él podía darle?. Porque él pudo ver y reconocer claramente la fuerza y el poder tan grande del enemigo. Nosotros debemos de reconocerlo también, David vio algo que también nosotros debemos ver, él vio el poder destructor de los malignos y de todos aquellos que se oponen contra la verdad de Dios. Esto es lo que él quiso decir cuando mencionó a los opresores; Ver, 121, y de los soberbios también; Ver, 122.  Nosotros debemos de reconocer a los que oprimen la verdad y que se oponen a los que andan en el camino de la verdad, esto fue lo que motivó a David a orar de esta manera y rogar por su liberación. Si nosotros reconocemos este  peligro, como él oraremos desesperadamente, con sinceridad y con mucho fervor buscando el favor de Dios, la ayuda y liberación que solo él puede darnos de todo camino de mentira.

 

B. Por que Dios lo enseñara; (Sal. 119:124).

     a. David quiere saber más del uso y significado apropiado de la palabra de Dios, que era la regla de fe y practica en su vida. Vimos en la primera parte del sermón que él hizo la palabra de Dios su regla de fe y practica, también vimos que él estaba consiente de los peligros de toda cosa mala. Ahora él quiere saber más de la verdad, a veces muchos de nosotros profesamos tener en nuestra vida a la palabra de Dios como nuestro “standard”, pero nos descuidamos en estudiarla y aprenderla. No así David,  él quería el conocimiento y el entendimiento de la palabra de Dios, para darle a la palabra de Dios las apropiadas aplicaciones en su vida; "Haz con tu siervo según tu misericordia, Y enséñame tus estatutos."

     b. Siendo nosotros siervos del Dios Todopoderoso  debemos de buscar su misericordia, su favor buscando su palabra, no merecemos tenerla pero él en su misericordia nos la ha concedido. Algo semejante dijo Pablo a Tito; "Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres," (Tito 2:11). La gracia de Dios aquí se dio en el evangelio en el cual todo hombre alcanza salvación. En salmos David pide, busca la gracia de Dios representada en su palabra, ¿cómo? cuando dice; "Enséñame tus estatutos". Esta es la misericordia que él quería, una que guía, que enseña, sin la misericordia de Dios, sin la enseñanza dada a nosotros en su palabra, nosotros fuéramos consumidos por toda clase de maldad. Notemos lo que dijo en el Ver, 125. "Tu siervo soy yo, dame entendimiento Para conocer tus testimonios".

     c. El conocimiento da entendimiento, cuando nosotros tenemos un corazón sincero para con el Señor, podremos ser capaces de discernir lo que estamos aprendiendo, qué significa y como se aplica. Digamos como David; "Tu siervo soy yo, dame entendimiento Para conocer tus testimonios". Sí nosotros abrazamos la palabra de Dios como nuestra regla de fe y practica debemos con diligencia estudiarla y escudriñarla con unos corazones abiertos. Dispuestos a recibirla como la verdad y hacer las aplicaciones necesarias en nuestros corazones y en nuestras vidas, como David. Dice en Salmos 119:99; "Más que todos mis enseñadores he entendido, Porque tus testimonios son mi meditación." 

 

C. Por la vindicación a la palabra de Dios como la regla de fe y practica; (Sal. 119:126-128).

     a. David pide a Dios que ya haga algo para vindicar su palabra. Vindicar significa vengar, defender contra una calumnia o maldición, porque los enemigos de la verdad "han invalidado tu ley". Así como uno actúa rápido y llama al doctor porque ha habido un ataque, una enfermedad repentina, el salmista urge a Dios a que haga algo pronto ante el aumento de maldad. La palabra de Dios y el pueblo de Dios son constantemente  atacados, oprimidos y encuentran oposición todo el tiempo. La palabra de Dios se está ignorando como el “standard”, como la regla de fe y practica, se está invalidando y se está haciendo a un lado en nuestros tiempos de igual manera que se hizo en los tiempos de David. Lo que Dios tiene como inmundo, como mundanalidad, muchos lo tienen como algo respetable. Por ejemplo; 1). Al homosexual se le llama “gay person” ¿saben que significa esa palabra?. Significa feliz, jovial, lleno de gozo. 2). El “abortar “, matar al niño que no ha nacido se le llama; “Your right to choose”. El tomar la vida humana se trata como si estuviéramos decidiendo si queremos nieve de chocolate o de vainilla. 3). A toda transgresión y apostasía se les llama “progreso” y a todos aquellos que enseñamos que la palabra de Dios es la regla de fe y practica se nos condena llamándonos “antis”. A la palabra de Dios se le está rechazando y se le está llamando “algo anticuado, un sistema viejo y pasado de moda”.  Estas son algunas de las maneras en el hombre  "ha invalidado la ley de Dios".

     b. ¿A quién nos volvemos con esa tristeza y con ese dolor?. A nuestro Dios para pedirle fervorosamente que vindique la causa de la verdad y de la justicia; "Tiempo es de actuar, oh Jehová, Porque han invalidado tu ley." (Ver, 126). Los santos han clamado por la presencia y el poder de Dios, que él vindique su palabra, su causa, y a su pueblo, ¿quién es aquel que no quiere pedir por estas cosas?.

     c. su tiempo y a su manera, Dios va a actuar, a través de su palabra Dios trabaja, y logra que el hombre se aparte de su mal camino y aprenda la verdad. Reconozcamos que Dios trabaja hoy, y con fe busquemos su favor y su misericordia porque, ¿qué será de nosotros sin la influencia de su palabra?. Dios responderá nuestras oraciones y con su ayuda podremos vencer lo malo. Mientras más el opresor se oponga a la verdad, más debemos nosotros de amarla, vivir de acuerdo a ella, defenderla y declararla nuestra regla de fe y practica en nuestra vida. Esto fue lo que hizo David y es lo que debemos de hacer nosotros; "Por eso estimé rectos todos tus mandamientos sobre todas las cosas, Y aborrecí todo camino de mentira." (Ver; 128).

Conclusión:

 

1. David amó los mandamientos de Dios y aborreció toda falsa regla de fe y practica,  porque toda falsa regla de fe y practica es una falta contra la ley y la santidad de Dios, ¿lo creemos?. Entonces no hay tiempo de dejar de luchar, muchos lo han hecho, por eso dejan de congregarse, con una vez, es más que suficiente para ellos. Tenemos en poco los mandamientos de Dios, dice Hebreos 10:25; "No dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca." No estamos abrazando la palabra de Dios así como David. Notemos la actitud de él cuando se trataba de ir a la casa de Dios; Salmos 122:1; "Yo me alegré con los que me decían: A la casa de Jehová iremos."

 

2. Otros se avergüenzan y critican al predicador cuando se proclama el evangelio como la regla de fe y practica. Hermanos, Dios contesta nuestras oraciones, él será nuestro libertador, vindicará su palabra y a su pueblo, pero necesitamos estar dispuestos a servirle. Dispuestos a tener en nuestra vida su palabra, como nuestra regla de fe y practica. Y a predicarla a tiempo y fuera de tiempo; (2 Tim. 4:1-2). 

 

3. Si usted no es todavía cristiano, ¿porqué no viene a hacerlo hoy?. Acepte  el evangelio en su vida como su regla de fe y practica. Tenga usted así como David la palabra de Dios como el “standard” el modelo, la base de su regla de fe y practica para determinar lo bueno y lo malo, el error y la verdad. Venga para que sus pecados sean lavados en la sangre de Cristo; (Hech. 22:16).

 

 

 

                                                                    Juan Antonio Salazar

             

 

 

 
 

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