Introducción:
A. En muchas maneras y por
muchas razones es un tiempo difícil ser joven, muchas veces las noticias
acerca de la juventud son malas, y a veces tan malas que hasta nos
perturban. La juventud es la etapa del vigor, de la fortaleza y de los
pensamientos vanos. Están convencidos que nada le puede pasar; "La
gloria de los jóvenes es su fuerza." (Prov. 20:29).
B. La Juventud es el tiempo
de “alegrarse” y “regocijarse”, un joven que no se regocija es tan
inatural como el hielo en Agosto. Pero; ¿que es lo que aquí Salomón esta
diciendo al joven?. ¿Acaso le está dando la libertad para que haga y se
regocije en lo que mejor le parezca?. No, Salomón no está diciendo eso,
las palabras de Salomón se han mal interpretado para vivir buscado la
satisfacción de los apetitos carnales. ¿Cómo sabemos eso?, por lo que aquí
mismo dijo; “Sobre todas estas te juzgará Dios” (Ecle.
11:9). Dios ha provisto lo necesario para que el joven encuentre
el verdadero gozo y se acuerde de él en los días de su juventud; (Ecle.
12:1). Pero el joven tiene que ser obediente, reverente, puro y
diligente; (1 Tim. 4:12; 2 Tim. 2:22).
1. HAY MANERAS EN QUE EL
DIABLO ROBA A NUESTRA JUVENTUD.
A. Él tienta al joven a que
traspase los límites que han sido puestos a nuestro alrededor por un Dios
benévolo, por un Dios que quiere lo mejor para nosotros.
1. El diablo hace creer
al joven que nosotros nos perderemos los verdaderos placeres de la
juventud si nosotros no quebramos las reglas y nos escapamos de las
limitaciones de Dios. Porque the real thing, the goof stuff
están fuera de esas limitaciones; (Gén. 3:1-6; 2 Cor. 11:3).
a. El joven puede
venir a pensar de la juventud como “la ventana de la oportunidad” para
complacerse en cualquier clase de placer. Puede llegar a pensar que habrá
tiempo suficiente para madurar y qué todo daño que hayan causado, lo
podrán reparar después.
b. Satanás hace
creer al joven que la juventud es como un “paseo libre” (walk in the
park), sin ningún compromiso, ningún trabajo, y sin ninguna
responsabilidad.
c. El joven puede
venir a pensar de la juventud como un periodo cuando ellos no son
totalmente responsables de sus acciones, y que lo que nosotros hacemos en
nuestra juventud “no cuenta.” Pero esto no es cierto; (Gál. 6:7).
d. Nosotros
podemos marcarnos para toda la vida, y aunque nosotros recapacitemos y nos
volvamos al Señor, nosotros sufriremos las consecuencias para el resto de
nuestras vidas del daño que nosotros nos hemos infligido en nosotros
mismos.
2. La verdad es que hay
lugar dentro de las reglas que Dios nos ha puesto para vivir una vida
buena; (Sal. 34:11-16).
B. Pero también el joven se
puede robar de su juventud si, mientras permaneciendo dentro de los
límites de Dios, simplemente falla en “regocijarce” en su juventud,
fallando así en llenarse completamente de la bondad de Dios que él puso
allí.
1. Nosotros podemos
permitir que nuestra juventud se nos pase sin regocijarnos y perdamos así
la experiencia que hay en la juventud. Dijo David; “Joven fui y he
envejecido” Sal. 37:25).
2. El joven simplemente
falla en comprender que la juventud fue dada para ser disfrutada, es una
etapa de la vida que no ya no volverá; "Alégrate, joven, en tu
juventud".
3. Las personas jóvenes, y
los más viejos deben de saber que el Señor es un Dios bondadoso, que él
nos da la vida para ser felices y qué gustemos de su bondad; (1 Ped.
2:3; Sal. 37:4-6).
2.
ADVERTENCIAS ESCRITAS PARA LA JUVENTUD.
A. Nosotros necesitamos
saber que hay pecados en que las personas jóvenes son débiles. "Huye
también de las pasiones juveniles". (2 Tim. 2:22).
B. "Alégrate, joven,
en tu juventud". Nosotros necesitamos conseguir cada gota de
alegría que el Señor puso en la juventud.
C. Nosotros necesitamos
quedarnos dentro de los límites de la voluntad de Dios. "Pero sabe,
que sobre todas estas cosas te juzgará Dios." (Ecle. 11:9). "Porque Dios
traerá toda obra a juicio, juntamente con toda cosa encubierta, sea buena
o sea mala." (Ecle. 12:13-14).
D. "Acuérdate de tu
Creador en los días de tu juventud, antes que vengan los días malos, y
lleguen los años de los cuales digas: No tengo en ellos contentamiento;" (Ecle.
12:1). El joven necesita hacer en su juventud un tiempo de
devoción genuina al Señor, la juventud es cuando la persona decide si
sigue a Dios o no. "Y percibió Jehová olor grato; y dijo Jehová en
su corazón: No volveré más a maldecir la tierra por causa del hombre;
porque el intento del corazón del hombre es malo desde su juventud; ni
volveré más a destruir todo ser viviente, como he hecho." (Gén. 8:21).
También; "Te he hablado en tus prosperidades, mas dijiste: No
oiré. Este fue tu camino desde tu juventud, que nunca oíste mi voz." (Jer.
22:21).
E. "Quita, pues, de
tu corazón el enojo, y aparta de tu carne el mal; porque la adolescencia y
la juventud son vanidad." (Ecle. 11:10). Dios quiere ver al joven
feliz, pero es necesario que él quite de su corazón todo rencor, todo
resentimiento y que se refrene de esas pasiones juveniles que dejarán en
su vida miseria y remordimientos. Todo joven que se deje llevar por sus
malos deseos y sin ninguna restricción moral, tarde o temprano sufrirá las
consecuencias de ello; "Porque Dios traerá toda obra a juicio,
juntamente con toda cosa encubierta, sea buena o sea mala." (Ecle. 12:14).
3.
LA NECESIDAD DE NUESTROS JÓVENES EN EL TRABAJO DEL SEÑOR.
A.
La juventud es un tiempo cuando nosotros creemos que los cambios
importantes para lo bueno pueden llevarse acabo en la sociedad y en la
iglesia
B. Antes de que este
“idealismo juvenil” se rechace y se haga a un lado como algo que no
funcionará. Permítame recordarles que la mayoría de los grandes cambios
para lo bueno que se han logrado en la historia fueron iniciados por
aquéllos que no supieron hacer cualquier otra cosa buena que intentar
hacer algo.
1. A veces es una cosa
maravillosa ser ignorante del hecho de que “no puede hacerse.”
2. Nosotros los más
viejos necesitamos que tener cuidado (sobre todo en el trabajo del Señor)
para no ignorar el idealismo y la energía de nuestros jóvenes, ellos
pueden estar diciendo algunas cosas que nosotros necesitamos oír.
3. Algunos de nosotros
envejecimos antes de que fuera necesario y nosotros necesitamos evitar el
tener una actitud patrocinadora y decirle al joven: “Cuando usted haya
vivido así como yo, usted verá que ciertas cosas simplemente no son
posibles.”
C. Nuestras personas
jóvenes necesitan hacer el compromiso y asumir las responsabilidades en
nuestro trabajo congregacional.
1. La persona que es
bastante adulta para obedecer el evangelio, es bastante adulta también
para ser un miembro activo el cuerpo del Señor.
2.
Esta verdad la dijo Pablo; (Rom. 12:4-5; 1 Cor. 12:18; Efe. 4:16).
D. La contribución del trabajo
que nuestros jóvenes hacen no debe de ser vista como la de una ficha
“token”. En lugar de ello nosotros necesitamos ver qué es lo que ¡nuestras
jóvenes pueden traer a ese trabajo!.
Conclusión:
A. Todo joven y viejo por
igual necesitamos aprender y entender la voluntad de Dios, y ¿cual es?.
"El fin de todo el discurso oído es este: Teme a Dios, y guarda sus
mandamientos; porque esto es el todo del hombre. Porque Dios traerá toda
obra a juicio, juntamente con toda cosa encubierta, sea buena o sea mala."
(Ecle. 12:13-14).
B. Nosotros necesitamos
librarnos, desechar las disposiciones amargas y reconocer que Dios quiso
darnos la vida para que ser disfrutada en el sentido más alto; (Jn.
10:10; 1 Tim. 4:8).
1. Sí nosotros ya no
somos ningunos jóvenes, qué nuestra prioridad sea el ayudar a nuestros
jóvenes por la enseñanza y el ejemplo a que puedan ver que la vida es un
regalo bueno de Dios.
2. Sí usted es joven
debe de aprender a “regocijarse” totalmente en los días de su juventud.
Qué agradable es ver a un joven contento, feliz, pero que triste es verlo
triste porque uso drogas. Que triste es ver a la muchacha afligida porque
esta embarazada y no sabe que hacer, dijo Salomón; "El corazón
alegre hermosea el rostro; Mas por el dolor del corazón el espíritu se
abate." (Prov. 15:13)..
Juan
Antonio Salazar