Introducción:
A. Entre tanto que Jesús se
preparaba para comparar la justicia del reino de los cielos, con la
aplicación tradicional de la ley. Él hizo una fuerte y seria advertencia
para aquellos que querían ser sus discípulos y buscaban entrar al reino de
los cielos. Por ellos Jesús dijo en Mateo 5:20; "Porque os digo que
si vuestra justicia no fuere mayor que la de los escribas y fariseos, no
entraréis en el reino de los cielos."
B. Para poder apreciar y entender
la importancia de lo que Jesús dijo, estaremos viendo tres cosas. Qué
significa la justicia, cómo era la justicia de los escribas y fariseos y
cómo es nuestra justicia, pues debe ser una capaz de exceder, o ser mayor
a la de ellos.
1. ¿Qué significa la palabra
justicia?
A. Vine´s define la palabra
justicia cómo:
1. El carácter, o cualidad de
ser recto, o justo, se usa para indicar un atributo de Dios.
a. Rom. 3:5; "Y si
nuestra injusticia hace resaltar la justicia de Dios, ¿qué diremos? ¿Será
injusto Dios que da castigo? (Hablo como hombre.)"
b. La justicia de Dios
significa esencialmente lo mismo que su fidelidad, o veracidad, aquello
que ve en armonía con su propia naturaleza, y sus promesas: Rom. 3:25-26;
"A quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su
sangre, para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto, en
su paciencia, los pecados pasados, con la mira de manifestar en este
tiempo su justicia, a fin de que él sea el justo, y el que justifica al
que es de la fe de Jesús."
c. Dios manifestó su
justicia en la muerte de su Hijo, que es suficiente para mostrar al hombre
que Él no es indiferente para con el pecado, al contrario. Dijo Pablo que
en la muerte de Cristo, la mira de Dios era: “Manifestar en este
tiempo su justicia, a fin de que él sea el justo, y el que justifica al
que es de la fe de Jesús."
2. El Señor Jesús habló mucho
en sus enseñanzas, de lo que es la justicia.
a. Él enseñó que es todo
aquello que se conforma a la voluntad revelada de Dios, de todo aquello
que ha sido revelado por Dios para que sea reconocido y obedecido por el
hombre Mateo 3:15; "Pero Jesús le respondió: Deja ahora, porque así
conviene que cumplamos toda justicia. Entonces le dejó." 5:6;
"Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos
serán saciados."
b. También Jesús dijo que
es la totalidad de las cosas que Dios demanda de nosotros: Mateo 6:33;
"Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas
cosas os serán añadidas." De todos nuestros deberes para con Dios
y el prójimo.
3. El apóstol Pablo enseñó
diciendo que la justicia es toda acción recta, aquello que expresa el don
de la gracia (favor inmerecido) de Dios al hombre, por el cuál todo él
que crea en Jesús es introducido a la correcta relación con Dios. Esta
justicia no se puede alcanzar por obediencia a alguna ley, o por los
méritos propios del hombre, sino solo a través de la fe en Jesús. El que
confía en Cristo viene a ser “justicia en Dios en él”. El que viene a ser
en Cristo por la fe en él, viene a ser todo lo que Dios demanda de
nosotros.
a. 2 Cor. 5:21; "Al
que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros
fuésemos hechos justicia de Dios en él."
b. Debido a que Abraham
aceptó la palabra de Dios, y la hizo suya mediante aquél acto de la mente
y del espíritu que recibe el nombre de fe. Por su obediencia a Dios y a su
palabra, nuestro Dios lo aceptó como un hombre que cumplió con todo lo que
Él le pidió. Romanos 4:3; "Porque ¿qué dice la Escritura? Creyó Abraham a
Dios, y le fue contado por justicia." Concerniente a la promesa de que
Dios les daría un hijo dice en: (4:20-25).
c. Entonces, ¿qué es la
justicia de Dios? Es la cualidad de ser recto, o justo, es todo aquello
que se conforma a la voluntad revelada de Dios, de todo aquello que ha
sido revelado por Dios para que sea reconocido y obedecido por el hombre.
Es la totalidad de las cosas que Dios demanda de nosotros, incluyendo los
deberes con nuestro prójimo. La justicia son principios internos,
espirituales, es lavar el corazón no las manos, es hacer aquello que
agrada a Dios. ¿No fue eso lo que hizo Noé? Si, y por eso Dios:
1) "Guardó a
Noé, pregonero de justicia, con otras siete personas, trayendo el diluvio
sobre el mundo de los impíos."
2) Gén. 6:9; "Noé, varón justo, era perfecto en sus
generaciones; con Dios caminó Noé." Por ser justo, recto, santo y
obediente, halló gracia ante los ojos de Jehová.
2. ¿Quiénes eran los escribas y
fariseos, cómo era su justicia?
A. Los escribas eran los que
copiaban y explicaban las escrituras, la ley.
a. Mat. 23:2; "En la
cátedra (asiento) de Moisés se sientan los escribas y
......."
1) Moisés fue el gran
dador de la ley, en las sinagogas los escribas se sentaban en una silla,
tomaban la autoridad para enseñar y explicar la ley, debían de ser un
ejemplo. El pueblo vio que Jesús no enseñaba la palabra de Dios cómo los
escribas; (Mat. 7:29).
2) Los escribas tenían un
conocimiento amplio de la ley de Dios, notemos lo que dijo Jesús de los
pocos escribas que creyeron en él: Dice Mateo 13:52-53;
“Por eso todo
escriba que se ha convertido en un discípulo del reino de los cielos es
semejante al dueño de casa que saca de su tesoro cosas nuevas y cosas
viejas”.
b. Los fariseos eran una de
dos sectas prominentes de los judíos, eran rigurosos, estrictos, y ricos,
daban más importancia a lo exterior, que a las actitudes del corazón.
1) Eran altivos,
orgullosos, y tenían a los demás en poco; (Juan 7:45-52).
2) Ellos invalidaron
la palabra de Dios por sus tradiciones, dice: (Mateo 15:1-6).
c. Los escribas y los
fariseos eran iguales en una cosa, tenían la misma justicia, no querían a
Jesús porque él habló mucho de ellos. Por eso dijo a sus discípulos...
1) Mateo 23:3-6;
"No hagáis conforme a sus obras, porque dicen, y no hacen. Porque atan
cargas pesadas y difíciles de llevar, y las ponen sobre los hombros de los
hombres; pero ellos ni con un dedo quieren moverlas. Antes, hacen todas
sus obras para ser vistos por los hombres..... Aman los primeros asientos
en las cenas, y las primeras sillas en las sinagogas y que los hombres les
llamen, Rabí. Rabí.
2) Mateo 23:16-22;
Jesús les llamó, ”necios y ciegos”.
3) Mateo 23:23-24;
"¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque diezmáis la
menta y el eneldo y el comino, y dejáis lo más importante de la ley: la
justicia, la misericordia y la fe. Esto era necesario hacer, sin dejar de
hacer aquello. ¡Guías ciegos, que coláis el mosquito, y tragáis el
camello!"
4) Mateo 23:25-28;
"¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque limpiáis lo
de fuera del vaso y del plato, pero por dentro estáis llenos de robo y de
injusticia. ¡Fariseo ciego! Limpia primero lo de dentro del vaso y del
plato, para que también lo de fuera sea limpio. ¡Ay de vosotros, escribas
y fariseos, hipócritas! porque sois semejantes a sepulcros blanqueados,
que por fuera, a la verdad, se muestran hermosos, mas por dentro están
llenos de huesos de muertos y de toda inmundicia. Así también vosotros por
fuera, a la verdad, os mostráis justos a los hombres, pero por dentro
estáis llenos de hipocresía e iniquidad."
5) Mat. 23:32-33;
¡Vosotros también llenad la medida de vuestros padres! ¡Serpientes,
generación de víboras! ¿Cómo escaparéis de la condenación del infierno?
3. Nuestra justicia debe de
exceder, ser mayor que la de ellos.
A. ¿Tenemos nosotros la justicia
que Dios espera de nosotros, la justicia que tiene su asiento en el
corazón, que no determina lo poco que puede hacer por Dios sino lo mucho?
a. ¿Cómo podemos obtener la
justicia de Dios?
1) Siendo rectos,
íntegros, justos y santos en nuestra manera de vivir. Dice Job 1:1;
"Job era este hombre perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del
mal." Piadosos y temerosos de Dios, como Cornelio; (Hechos
10:1-2).
b. Viviendo en armonía con
la fe que profesamos; (Mateo 5:14-16).
c. Amando a los hermanos y
al prójimo, tratándolos con respeto y dignidad. Rom. 12:3; "Digo,
pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros,
que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino....."
12:9-10; "El amor sea sin fingimiento. Aborreced lo malo, seguid lo
bueno. Amaos los unos a los otros con amor fraternal; en cuanto a honra,
prefiriéndoos los unos a los otros."
d. Obedeciendo a Dios,
¿somos de los que oyen, pero no hacen? Dijo Jesús; “Porque me dicen
Señor, Señor y no hacen lo que yo digo”. ¿A qué les comparó?
(Mat. 7:24-27).
e. No tengamos en poco la
palabra de Dios, ni seamos enemigos de Cristo y de su doctrina así como lo
fueron los escribas y los fariseos; (Lucas 6:7, 11).
B. Sí nuestra justicia no es
mayor, o mejor que la de ellos, no entraremos al cielo.
a. La justicia del verdadero
cristiano tiene su asiento en el corazón, ¿por qué en el corazón?
"Porque del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los
adulterios, las fornicaciones, los hurtos, los falsos testimonios, las
blasfemias." ¿Cómo podría una persona con un corazón lleno de
cosas ir al cielo? No es posible.
b. El cristiano que irá al
cielo, es aquél que se ha arrepentido de corazón, que tiene la disposición
de tomar cada día su cruz y seguir a Cristo. Que motivado por la justicia
de Dios no se conforma a este mundo, sino que transforma (renueva) su
entendimiento para no pecar más, que reconoce que la voluntad de Dios es
agradable y perfecta; (Rom. 12:2).
Conclusión:
¿Cómo es su justicia? Cristo no quiere que sea como la de
los escribas y fariseos. ¿Es su justicia una que le motiva a ser santo?
Dijo Jesús que sin la santidad, nadie podrá ver a Dios. Dijo Pablo: 2 Cor.
7:1; "Puesto que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda
contaminación de carne y de espíritu, perfeccionando la santidad en el
temor de Dios." ¿Tiene usted la justicia que Dios espera de
nosotros? Entonces le obedeceremos en todo lo que Él nos pide, y nos
recompensará con el cielo. Pero sino; ¿Cómo escaparemos de la
condenación del infierno?
Juan A. Salazar