Introducción:
1. En esta carta el apóstol
Pablo señala a este joven evangelista, la característica de un buen
ministro de Jesucristo. La característica es la fidelidad, sumisión y
obediencia a la voluntad del Señor Jesucristo. Le manda que enseñe, e
instruya a los hermanos en todo lo que concierne a la sana doctrina. Dijo
Pablo; "Si esto enseñas a los hermanos, serás buen ministro de
Jesucristo, nutrido con las palabras de la fe y de la buena doctrina que
has seguido."
2. Al notar las palabras de
Pablo, no podemos ignorar la gran implicación que el apóstol muestra sí
se descuida el mandamiento de enseñar. No solo fallaremos en ser buenos
ministros del Señor, pero también está en riesgo nuestra salvación.
Nosotros necesitamos entender que impartir enseñanza es una
responsabilidad fundamental de cada cristiano, Pablo insistió en ello para
hacerlo ver eso a Timoteo; (4:11, 13).
3. La enseñanza debe de ser
una alta prioridad en todo cristiano, eso se puede ver en el daño que hace
la ignorancia. Recordemos lo que pasó con Israel; “Mi pueblo fue
destruido porque le faltó conocimiento” Sí nosotros fallamos en
enseñar diligentemente a los hermanos las cosas que ellos necesitan saber,
estaremos contribuyendo en su destrucción y el la condenación de su alma
por toda la eternidad. Pablo no quería que Timoteo hiciera eso;
(4:15-16).
A. Veamos tres cosas que
Timoteo debería de enseñar, que los hermanos necesitaban saber.
1. Que no se enseñase
diferente doctrina; (1:3-4).
a. Siempre ha habido
habrá falsos maestros y falsos hermanos que enseñaran cosas diferentes a
la doctrina del Señor. Personas que perturban a los hermanos y harán mucho
daño a la iglesia.
1) Notemos lo que le
dijo Pablo en 1 Timoteo 6:3-5; "Si alguno enseña otra cosa, y no se
conforma a las sanas palabras de nuestro Señor Jesucristo, y a la doctrina
que es conforme a la piedad, está envanecido... disputas necias de hombres
corruptos de entendimiento y privados de la verdad, que toman la piedad
como fuente de ganancia; apártate de los tales."
2) Notemos lo que dijo
Pablo a Timoteo de la apostasía que vendría; (4:1-3). Cómo hermanos
se apartarían de la fe y escucharían doctrinas de demonios siguiendo a
hombres.
3) Recordemos las
conmovedoras palabras de Pablo en Hechos 20:28-31; "Por tanto, mirad
por vosotros, y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto
por obispos, para apacentar la iglesia del Señor... Y de vosotros mismos
se levantarán hombres que hablen cosas perversas para arrastrar tras sí a
los discípulos. Por tanto, velad, acordándoos que por tres años, de noche
y de día, no he cesado de amonestar con lágrimas a cada uno."
4. Los hermanos
necesitan saber como identificar a estas personas para señalarlas y no ser
arrastrados por ellos. Dice en 2 Pedro 3:17; "Así que vosotros, oh
amados, sabiéndolo de antemano, guardaos, no sea que arrastrados por el
error de los inicuos, caigáis de vuestra firmeza." Dice en Apoc.
3:11; "Retén lo que tienes, para que ninguno tome tu corona."
2. Que el atavío de las
hermanas fuera con pudor y modestia, apropiado de mujeres que profesan
piedad; (2:9-10). ¿Qué revela mi vestidura y la de mis hijos? ¿Revela
piedad?
a. Aquí revela Pablo a
Timoteo cuáles son los principios que deben de gobernar la vestidura de
los hijos de Dios que profesan piedad. Un sermón de esta naturaleza, no va
a ser aceptado por muchos de mis hermanos en Cristo. Yo no dudo que
algunos en la audiencia, no van a estar de acuerdo conmigo acerca de lo
que voy a decir. Pero yo estoy convencido qué mis palabras están de
acuerdo a estos principios, cosas que necesitamos analizar sinceramente y
entender para cambiar nuestra actitud y nuestros conceptos concerniente a
la vestidura.
b. Algunos
argumentarán diciendo que, cuanto cuerpo debe de cubrir nuestra vestidura
es cuestión de opinión, porque no hay ninguna verdad Bíblica donde Dios
haya especificado en su palabra esta cuestión. Otros, yo soy uno de ellos,
diremos que Dios sí ha hablado claramente de los principios qué deben de
gobernar nuestra manera de vestir. Y también ha especificado los
principios qué nos enseña cuanto debe de cubrir nuestra vestidura. Sí la
cuestión de la vestidura es asunto de opinión, entonces nadie tiene el
derecho de imponer sobre alguien cómo debe de vestirse. A cada quién se le
debe de permitir vestirse como mejor le parezca, sí él o ella como dice
Pablo en Romanos 14:22; "No se condena a sí mismo en lo que aprueba."
Sí la vestidura es cuestión de opinión, entonces debe de terminar entre
nosotros toda discusión sobre este tema, sin importar que clase de atavío
este bajo consideración.
1) Decoro: Vine´s.
Un atavío ordenado, decente, como corresponde a mujeres piadosas. La
mujer cristiana debe de vestirse decorosamente, decentemente. Dijo Pedro
qué es más importante lo interior de ella sí; (1 Ped. 3:4-5).
Pero esa vida y virtudes interiores son expresadas por lo exterior, por su
conducta, su pureza y su vestidura. (1 Timoteo 2:9-10).
Decoro también describe al hijo de Dios que se disciplina así mismo, y que
por su conducta moral, es tenido como una persona pura, respetable y
honorable. El atavío de todo cristiano que profesa piedad, no debe de ser
como los del mundo, tiene que ser diferente. Dice 1 Timoteo 4:12; "Ninguno
tenga en poco tu juventud, sino sé ejemplo de los creyentes en palabra,
conducta, amor, espíritu, fe y pureza." Cuando veo a los jóvenes
con esos shorts tan cortos, qué cuando se sientan no se fijan lo que
enseñan. Cuando los veo con esos pantalones y esas blusas pegadas a su
cuerpo, enseñando las líneas de su cuerpo. Yo me pregunto, ¿es esa
vestidura diferente a los del mundo? ¿Están siendo ejemplos de pureza?
2) Pudor: Vine´s.
Tener vergüenza, se utiliza con respecto al porte de las mujeres en la
iglesia. Pudor está relacionado con reverencia y es aquella modestia que
está arraigada en el carácter. Todo cristiano debe de vestirse con un
sentido de vergüenza, recato y decencia. Pudor es aquella vergüenza que
detiene a una persona buena, hacer un acto indigno. Es también un
sentido de vergüenza ante algo que se ha hecho; (Rom. 6:21).
3) Modestia:
Vine´s. Denota un juicio recto, sano de la mente. También significa ser
prudente, sabio, uno que piensa lo que va a hacer para que su decisión sea
sabia, sea buena. Los jóvenes deberían de ser prudentes en su atavío;
(Tito 2:6). Vine´s hace el comentario que modestia expresa
aquel control interno habitual del yo, con su refrenamiento constante de
todas las pasiones y deseos, que estorbaría que surgiera la tentaciones
sobre estas cosas. También se traduce como dominio propio, que es fuerza,
el dominio de nuestros apetitos, es sobriedad y continencia.
El dominio propio, la modestia nos va ayudar a tener la fuerza para
evitar ser arrastrados por los deseos de vestirnos de una manera sensual y
provocativa. Dijo Cristo en Mateo 5:28; "Pero yo os digo que
cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en
su corazón."
4) Piedad:
Denota temor, reverencia a Dios, significa un genuino temor, un miedo a
desagradarle, un temor a apartarnos de Dios. Un temor que motiva a una
constante solicitud a conducirnos en el temor a Dios. Dice 1 Pedro 1:17;
"Y si invocáis por Padre a aquel que sin acepción de personas juzga
según la obra de cada uno, conducíos en temor........." Una
persona que anuncia, o proclama piedad es una que se distingue por su
actitud y su disposición de hacer lo que agrada a Dios. Es la descripción
de la mujer cristiana que Pablo describe como la que proclama su piedad
con su manera de vestir; (1 Timoteo 2:9-10). Examinemos
nuestra manera de vestir, y honestamente reconozcamos qué es lo que
refleja ese atavío.
3. Los requisitos para los
ancianos y diáconos; (3:1-13).
a. Los ancianos y
los diáconos son una parte muy importante de la iglesia, por una razón el
Señor los instituyó cuando Cristo diseñó su iglesia; (Efesios 4:11;
Tito 1:5).
1) Cada requisito es
la base de cristianos capacitados para servir en el cuerpo de Cristo, y de
personas que con su disposición harán de la congregación donde sirvan, una
iglesia mejor. Es necesario que ellos sean irreprensibles, o
irreprochable, marido de una sola mujer, sobrio,
prudente, de conducta decorosa, hospitalario, apto
para enseñar, no dado a la bebida, no pendenciero,
sino amable, no contencioso, no avaricioso. Que
gobierne bien su casa, teniendo a sus hijos sujetos con toda
dignidad, (pues si un hombre no sabe cómo gobernar su propia casa, ¿cómo
podrá cuidar de la iglesia de Dios?); no un recién convertido,
no sea que se envanezca y caiga en la condenación del el diablo.
Finalmente debe gozar también de una buena reputación entre los de
afuera de la iglesia, para que no caiga en descrédito y en el
lazo del diablo.
2) De la misma
manera también los diáconos deben ser dignos, de una sola
palabra, no dados al mucho vino, ni amantes de ganancias
deshonestas, que guarden el misterio de la fe con limpia conciencia.
Que también éstos sean sometidos a prueba primero; y si son
irreprensibles, que sirvan como diáconos. Que sus mujeres, de igual
manera deben ser dignas, no calumniadoras, sino sobrias, fieles en todo.
Que los diáconos sean maridos de una sola mujer, y que gobiernen bien
sus hijos y sus propias casas. Pues los que han servido bien como
diáconos obtienen para sí una posición honrosa y gran confianza en
la fe que es en Cristo Jesús.
3) El hombre ha
corrompido lo que estableció el Espíritu Santo concerniente quién va a
servir entre ellos como anciano. La iglesia episcopal apenas aprobó a un
homosexual para que sea uno de sus ancianos. Él dijo en de su aprobación
que lo que cuenta en la persona es su fe en Jesucristo, no sí es
homosexual o lesbiana. ¿Qué es lo que dice la palabra de Dios? Que los que
practican tales cosas, no heredarán el reino de los cielos; (1 Cor.
6:9-10).
Conclusión:
Hermanos; ahora que han
oído con mucha paciencia necesito un momento mas para recordarles lo que
hemos estudiado. ¿Que puedo hacer para salvar mi alma y las de los demás?
Reconocer la importancia de enseñar a los hermanos las cosas que necesitan
saber, los peligros que nos rodean. Necesitamos a hermanos que quieran
andar en el camino del Señor, que con determinación acepten sus
responsabilidades como Timoteo lo hizo; (1 Tim. 4:13, 15-16).
Yo estoy seguro que él quería ser un buen ministro de Jesucristo, y
que él se determinó a poner en practica lo que Pablo le mandó. Sí usted
quiere ser un buen ministro de Cristo, necesita hacer lo mismo que Timoteo,
“procurar con diligencia enseñar todo el consejo de Dios”. No ser como
dijo Isaías; "Sus atalayas son ciegos, todos ellos ignorantes; todos
ellos perros mudos, no pueden ladrar; soñolientos, echados, aman el dormir."
(Isa 56:10).
Juan Antonio Salazar