“LA FUNCIÓN DE LA ESPOSA EN EL HOGAR”

 

 

 

 

 
 

 

  

 

Introducción:

"Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él." (Gén. 2:18). Ayuda idónea, apropiada  para el hombre, una compañera, la mujer fue una obra maestra de Dios, Él capacitó a la mujer, la diseñó para que ayudará al hombre físicamente, emocionalmente, espiritualmente. Ella como ayuda idónea debe de identificarse con su marido en todo, estar muy interesada en él, en su trabajo, en sus problemas y en todo aspecto de su vida. Debe de apoyarle, animarle, ser esa ayuda idónea y no un estorbo. “del varón fue tomada” Gén. 2:23. “La mujer que me distes” Gén. 3:12. “ La mujer fue creada por causa del varón” 1. Cor. 11:8. Dios fue el que asignó a la mujer su función en el hogar y toda hna. debe de aceptarla.

 

¿CUAL ES ESA FUNCIÓN?  

 

A. Estar sujeta a su marido, obedecerlo en todo. Toda mujer debe de entender que es Dios el dijo esto, toda esposa que no quiere estar sujeta a su marido, que no quiere obedecer, es una mujer rebelde y está deshonrando a su cabeza. La mujer que toma decisiones sin contar con su marido, es una mujer que está tomando las riendas del hogar, ese hogar va a fracasar, va a sufrir porque es un hogar fuera de orden. La mujer debe de estar sujeta y ser obediente, así como la iglesia a Cristo. (Efesios  5:22-24; Colosenses 3:18; Tito 2:5; 1. Pedro 3:1, 5-6; Génesis 18:6, 12).

 

B. Respetar, honrar a su marido. Dios asignó al hombre como cabeza del hogar, estableció un orden que la esposa debe de respetar, dándole a su esposo el lugar que el se merece. La mujer debe de enseñarle a su marido que ella lo reconoce como cabeza del hogar. La iglesia reconoce a Cristo como cabeza de la iglesia y lo respeta dándole la honra que Él se merece, lo mismo se espera de la esposa. (1. Cor. 11:3, 8-9; Efe. 5:33; 1. Ped. 3:1-2; Prov. 21:19, 27:15-16).

 

C. Amar a su marido. ¿Como debe la mujer amar, o enseñarle a su marido su amor por él? Pablo nos dio un ejemplo cuando dijo; "Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella," (Efe. 5:25). ¿De que manera espera usted hermana que su esposo la ame?. Toda esposa espera que su esposo la quiera así como Cristo quiere a la iglesia, pero que de usted hermana, ¿que tanto usted está dispuesta a amar a su marido?. Este amor requiere de sinceridad, de honestidad, de humildad y de mucha voluntad para agradar a su marido en todo, incluyendo la disposición de no negarse a su marido, sino buscar su felicidad y completa satisfacción en el acto conyugal. Dios la creó para la felicidad de su marido.

(Gén. 2:18, 3:16; Cantares 7:10; Prov. 5:19, 18:22; Ecle. 9:9; 1. Cor. 7:3-5, 13:4-7; Tito 2:4).

 

D. Engendrar y amar a sus hijos. No hay nada que pueda substituir a la mujer, la esposa debe de reconocer ésta verdad y sentirse muy orgullosa de ello. La función de ella es engendrar los hijos, Dios la preparó, la capacitó para que fuera el instrumento por medio de la cual los hijos nacerían. Hay mujeres que pudiendo tener hijos, se niegan a tenerlos, dijo Pablo que habría personas amadores de si mismo, si afecto natural. (2. Tim. 3:2-3). Una hermana que tiene ésta actitud está faltando a la función que Dios le asignó y está siendo un estorbo para la felicidad del hogar. El amor no se expresa con palabras solamente, sino con hechos, con la conducta, con consideración. 

(Gén. 3:16; Sal. 127:3-5, 128:1-4; Tito 2:4; 1. Tim. 5:8; Prov. 31:13-15, 21; 2. Sam. 18:5, 33). 

E. Cuidadosa de su casa. La mujer y el hogar son inseparables, nadie puede cuidar del hogar como la mujer, Dios le dio ese don, esa gracia, ese lugar, la hizo reina del hogar. Pero así como la hizo una reina, también le dio una función muy importante, que cuidara de su hogar.  “Hacendosas en el hogar” La Biblia de las Américas, “trabajadoras en la casa” Versión hispanoamericana, “dedicadas a las faenas de la casa” Interlineal Griego Español. Esta es una virtud que debería caracterizar a toda cristiana, pero en muchos caso no es así, tal hermana no se ha dado cuenta lo importante que es su trabajo, lo es por causa de su familia y por causa de Dios. Cuando la esposa descuida su hogar deshonra a su esposo, y a Dios está desobedeciendo. (Tito 2:5, 10; 1. Tim. 6:1; Efe. 5:22, 33; Col. 3:18; Prov. 31:10, 27-31).

 

F. Gobernar bien su casa. ¿Que es gobernar bien? Vine’s; Gobernar, vine de dos palabras griegas oikos= una casa, y despotes= un señor, un dueño. De allí tenemos la traducción gobernar bien la casa, también dice Thayer; Gobernar bien la casa, administrar, tratar con prudencia, conducir, guiar los asuntos de la casa.  En el plan de Dios la mujer es esa ayuda idónea que el marido necesita para conducir, dirigir su hogar sabiamente, la esposa debe de enseñarle a su esposo que está interesada, que ella es digna de esa confianza, que ella puede ayudarle a gobernar el hogar. Existen matrimonios donde los dos trabajan que tienen problemas grandes y muy serios por una razón, la administración de las finanzas, si estos problemas no se solucionan, nada bueno va a resultar. La esposa pude ser esa ayuda idónea, o una mujer comparada a la carcoma, ese insecto que consume la madera y que representa algo grave y continuo. En el hogar se puede consumir las finanzas, la salud, la paz y la felicidad, será la consecuencia de no gobernar bien la casa. (Prov. 12:4, 14:1, 24:3, 31:10-12; 1. Tim. 5:14).

 

LA MUJER QUE DESARROLLA SU FUNCIÓN TIENE DERECHOS EN SU HOGAR

 

A. De sentirse amada por su esposo e hijos. Hnos. hagamos un esfuerzo honesto en enseñarle a nuestra esposa lo que la amamos y lo importante que es ella en nuestra vida en nuestro hogar. ¿Como? con palabras y hechos, con simpatía, con apoyo, con consuelo, con paciencia, con la buena conducta, con consideración, con comprensión y con mucha ternura. (1. Ped. 3:7).

 

B. Tiene derecho a ser feliz. Hno. ¿está usted haciendo feliz a su mujer? ¿como lo puede hacer?. Respeto, honra, tomarla en cuenta y la satisfacción en el acto conyugal. (1. Cor. 7:3-5, 13:4-7).

 

C. De ser recompensada por su marido e hijos. Seamos agradecidos. (Prov. 31:10-11, 28-31).

 

Conclusión:

Hermanos, igual que al esposo, nuestro Dios le a asignado a la esposa su función en cuanto a la relación en el matrimonio, en el hogar. Nuestra tarea (de los dos), es practicar los deberes que a cada uno le corresponden, si algo nos va a motivar a obedecer estos deberes, va a ser el completo entendimiento de que es Dios el autor del hogar y el que asignó a cada persona, (marido, esposa e hijos) su función. Hagamos lo que Dios nos ha mandado para gozar de una buena relación con Él y alcancemos toda la felicidad que Él puso en el matrimonio. (Ecle. 9:9; Prov. 5:18-19, 18:4).

 

                                                                   Juan Antonio Salazar.

 

 

 

 

 

 

                                                                                    

 

                                                   

                                                                                           

 

 

 
 

  A Sermones del hermano: Juan A. Salazar:

 
 

A Pagina Principal:

 
   A Sermones de diferentes hermanos: