A veces se tienen el concepto que la oración es magia,
nosotros oramos y a veces deseamos que con decir el amen, queremos ver
nuestras peticiones hechas realidad. También la oración no tiene poderes
místicos en el cual soluciones nuestros problemas. Tampoco la oración no es
un atajo en el sentido de que oramos y ya se da lo que pedimos, ejemplo: a
veces oramos para que Dios nos conceda trabajo, pero no hacemos nada por ir
a dejar papeles a las empresas se requiere de nuestra parte para que tenga
resultado. EL HOMBRE NO SABE COMO ORAR, (Veáse Romanos 8:26; Mateo
20:20-28). En la oración lo que debemos querer es conocer a Dios, ¡No
usarlo! Como se suele hacer oramos cuando tenemos algunas dificultad o
cuando queremos que el nos ayude. No podemos precisar saber el porque
algunas oraciones son contestadas de manera afirmativa y otras negativas,
seria tener la mente de Dios (Deuteronomio 29:29).
EL HOMBRE POR LO GENERAL NO SABE LO QUE PIDE.
Encontramos en Mateo 20:21, que Jesús desea que nosotros le
pidamos. Pero en el versículo siguiente Mateo 20:22; se ve que Jesús les
regaña por su petición a saber por dos razones: (1) La petición de ellos le
haría daños a ellos y a los demás. Luego que la oración no es egoísmo ya que
Jesús nos ha enseñado a orar por todos, solo por nuestras necesidades,
tribulaciones, sino que hay hermanos en otra localidades que también debemos
llevarlo en nuestras oraciones que también sufren igual o peor que nosotros;
pero si oramos solo por nosotros actuaríamos de manera muy egoísta. (2)
Tenían un falso concepto del reino. No es material sino espiritual era algo
que no habían aprendido. La oración no es nunca un sustituto del trabajo, ni
del estar velando, la oración es el fundamento de estos esfuerzos. Debe de
entenderse que la oración no es la vía para evadir la acción, de igual no es
la vía para sustituir nuestras obras. A veces oramos para que haya mas
obreros en la mies; pero no sabemos lo que eso implica, esto es que tenemos
que ir a predicar del evangelio es esa la manera de cómo habrán obreros. A
veces pedimos de que Dios nos de un auto (Mecerles Benz); pero pueda que esa
no sea una necesidad. Tenemos que saber lo que pedimos.
DIOS SABE LO QUE VAMOS A PEDIR ANTES DE QUE
LO PIDAMOS. Mateo 6:8; 7:11. ¿Puede el hombre hacer que Dios cambie de
opinión? Veáse dos ejemplo para esta pregunta: (1) Moisés lo hizo, Éxodo
32:14, (2) Ezequías lo hizo, 2 Reyes 20:1-6. En estos casos Dios ya había
dispuestos una decisión para ellos y en los casos anteriores vemos como
ellos a través de la oración hacen que Dios cambie en cuanto a una decisión
que atañe a ello en lo personal.
DEBE TENERSE A OTROS EN CONSIDERACIÓN.
Habrá algunos que oren pidiendo
lluvia, mientras que otros estarán orando porque brille el sol, no vamos
orar pensando solo en nosotros sino teniendo en consideración a otros. Hemos
de esperar en su voluntad y confiar en el.
Jesús y Pablo oraron 3 veces respecto a
cuestiones específicas, tan solo para que se les negaran piense un poco mas
¿Por qué continuar orando si uno no consigue lo quiere? Ahí entra en juego
el aceptar la voluntad de Dios y sobre todo de nuestra perseverancia en la
oración. El poder no se encuentra en la oración sino en ¡en Dios! Dios es un
Dios que escucha nuestras oraciones y contesta. La oración es poderosa
porque Dios escucha y obra.
Por:
Manuel López Lira