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LA LEYENDA DEL LAGO SALADO

Por: José Antonio García y C S Juárez Romano


Hecho en páginas Web para la Internet:
Jaime Vásquez
 

 
 

    ¿CAPERUSITA ROJA O DON QUIJOTE DE LA MANCHA?

 

No valdría la pena entrar en mayores detalles de la historieta divulgada hasta la saciedad. En síntesis, el primer cacique mormón afirmó haber encontrado unas planchas de oro en "Hill Cowdery" (El Cerro de Cumora), el día 22 de septiembre de 1827. Que en compañía del "sr. Cowdery" inició la traducción de las planchas de oro grabadas en el idioma "egipcio reformado".

 

David Whitmer; uno de los "testigos" del libro de Mormón, dice que el método de traducción empleado por Joe era muy singular. Joe se sentaba a un lado de la mesa, Y O1iverio Cowdery (otro de los "testigos") se sentaba al lado opuesto. Las dichas planchas nunca estuvieron frente a sí, sino que a veces haciendo cortina con una manta entre ambos, y otras con las piedras en el sombrero y la cara metida en él, Joe pronunciaba lo que había de escribirse, al mismo tiempo que Cowdery anotaba lo dictado tal y como lo oía, y algo que resulta mucho más que curioso es que muy a pesar del "sobrenatural” funcionamiento de lo que se dice era “el Urim y Tumim”, gran multitud de auténticas fallas de pronunciación y gramática tuvieron que ser corregidas de inmediato por Cowdery. Con todo y eso; es bien sabido que desde su edición de 1830 al libro de Mormón se le han practicado más de 5.000 correcciones a su estilo seudo--bíblico, a su rimbombante verborrea y huera locuacidad e inmensa variedad de absurdos. En sus páginas aparecen unas 10.000 citas entre versículos y pasajes completos de la versión inglesa de la biblia llamada del King James (Versión del Rey Santiago) ¿Cómo es posible que Mormón a principios del siglo V usara un libro publicado en --1611-- 1191 años (12 siglos) después de enterradas las planchas en el año 420? Es lógico pues que Mormón ya sabía hablar, leer, y escribir el idioma inglés, desde luego que citó de la versión inglesa del King James, ¿por qué entonces se le ocurriría escribir en "egipcio reformado", y en planchas de oro, nada menos?" en vez de hacerlo en un material mas sencillo y de uso común entre la gente, y en la tierra de donde supuestamente procedían, como eran el papiro y el pergamino.

 

La incontrovertible realidad de los hechos es la siguiente: De genuina información autenticada que nos viene de honorables personalidades tales como -El Dr. R. G. Mc. Niece, por 20 años ministro de la Iglesia Bautista en Salt Lake City (Utah), gran analista del mormonismo, y contemporáneo de Brigham Young, declara que:--Allá por 1808 a 1809, un predicador presbiteriano de nombre -- Salomón Spaulding--quien naciera en --1761-- Y falleciera en--1816 se radicó en una pequeña ciudad llamada-- Conneaut en el Noroeste de Ohio. Por algún tiempo aviase dedicado al ministerio de la predicación en e1 Oeste de New York City. Retirado de esas actividades, vio frustrado, su intento de montar una pequeña fábrica de hierro, en Conneaut. Grandemente aficionado, como era, a la exégesis bíblica, al romance teologal y a la arqueología; le fascinaban especialmente los montículos o promontorios de tierra, de origen y hechura indios, que abundan en esa región. Decrépito, enfermo y abrumado de deudas, Spaulding se propuso escribir una novela referente a los primeros habitantes de América, en la que (imaginariamente) traía desde Palestina una colonia de las Diez Tribus Perdidas de Israel, a tierras Americanas; donde sus conflictos y querellas les llevaran a dividirse en dos pueblos, los Nefitas, y los Lamanitas; gente y circunstancias netamente ilusorias.

 

Su desbordante entusiasmo por la obra en proceso compelía a SpauLding a hablar a todo mundo de su ensayo literario. Pero, Salomón murió sin ver publicada (al menos legalmente hablando) su novela. Porque el manuscrito original sencillamente desapareció. ¡Fue vilmente robado!. Aquí, una vez más, entra en escena la estelar oportuna y "magistral” actuación de Sidney Rigdon. El mismo Spaulding imputaba a Rigdon el hurto de su manuscrito.

 

Cerca de dos años antes de la aparición del libro de Mormón, Rigdon estuvo pregonando a diestra y siniestra la vecina publicación de un libro extraído de planchas de oro, que había de revolucionar al mundo religioso; a la vez que propagaba raras y extrañas doctrinas, cuya analogía al contenido del libro de Mormón fue reconocida tan pronto y como éste fuera puesto en circulación (Los fundamentales -- Dr. R. G.

Mc Niece.) Por lo visto, este individuo, Rigdon, se las sabía de todas, todas, las suyas y las ajenas, corregidas y aumentadas.

 

Cuando el asunto estaba todavía fresco en l833, diez respetables ciudadanos atestaron notarialmente juramentados sobre el particular. Concordando unánimemente en los detalles siguientes -- QUE: En 1811 a 1812 , cada uno. de ellos (por separado) oyeron a Salomón Spaulding, leyendo un relato de carácter -~ ficción -- histórico -- religioso – “The Manuscrito Found” (“El Manuscrito, Encontrado")... título que él mismo le aplicaba. QUE: En él se refería a los indios Americanos como descendientes directos de las Diez Tribus Perdidas de Israel. QUE: Recordaban tales nombres extraños como esos de -- Lehi, Nefi, Lamán, Jarom Moroni y otros. QUE: La frase -- "y SUCEDIO " , se menciona con tan machacona insistencia a lo largo de toda la narración que por eso ellos apodaron cariñosamente a Spaulding -- "EL VIEJITO Y SUCEDIO" -A tal grado que cuando Esquire  Wright; oyó leer el 1ibro de Mormón en Conneaut; exclamó alegremente “¡AH, EL VIEJITO “Y SUCEDIO" HA RESUCITADO!" -- A Propósito el socio comercial de Oliverio Cowdery, Sr. Juez Lang, proporciona contundente evidencia adicional. al declarar QUE: Cowdery revisó "El Manuscrito Encontrado", de Spaulding, y que Rigdon ocultaba el mismo en la oficina de la imprenta en la ciudad de Pittsburgh. El Juez Lang, añade--"A menudo yo expreso mi categórica objeción al monótono abuso de la frase -- "Y SUCEDIO" -- indicando el hecho de que un erudito autor nunca la hubiése repetido tanto. A lo que Cowdery únicamente se limitaba a sonreír y encogerse de hombros insinuantemente” "Sin llegar a mayores detalles ni una sola palabra más, en confianza, puedo asegurarle que Cowdery revisó "El Manuscrito Encontrado", y que Smith Jr. y Rigdon lo aprobaron antes de que resultara en el Libro de Mormón" --(RENUNCIACION DEL MORMONISMO--Oliverio Cowdery -1937 -- Cleveland, Ohio -- págs. 8-10).

 

LOS DIEZ TESTIGOS citados son --Juan Spaulding (hermano), de Salomón), quien expresó lo siguiente -"Mi hermano me leyó sus páginas ... el Libro de Mormón es el mismo libro que escribió mi hermano”. Su esposa -- Martha Spaulding. Henry Lake (quien fuera socio empresarial de Spaulding), que también conoció el manuscrito, y afirmó que su contenido era el mismísimo que Smith Jr. atribuyera a Mormón. El Dr. Daniel M. Spencer, médico de Spaulding, armoniza su fidedigno testimonio;  siempre que visitaba a su paciente éste le hablaba con gran entusiasmo acerca del libro y le leía alguna parte del mismo; y que; el libro atribuido al Mormón era el mismo que había escrito Spaulding. Artemas Cunningham; quien visito a spaulding. en Octubre (1811) para solventar una deuda pendiente; Spaulding le mostró la historia que él había elaborado acerca de un remanente de las Diez Tribus Perdidas de Israel. Mr. Cunningham pasó la mitad de la noche escuchando la lectura de la historia. Cuando el libro de Mormón fue publicado él reconoció de inmediato que en resumen esa era la misma cosa que Spaulding le había leído. Los Otros testigos son -- John N Miller, quien trabajaba para Spaulding. Aaron Wright, 01iver Smith, Nahum Howard y Joseph Miller, de Amity, Pensilvania, donde Spaulding murió. Hay pues suficiente elemento de juicio para identificar al libro de Mormón como "El Manuscrito Encontrado”. Pero; los mormones y sus defensores, en un nulo como vano intento por defender lo indefendible; pretendiendo una vez más esquivar la fuerza de la razón, dicen tener e1 manuscrito de Salomón Spaulding en su biblioteca del Colegio de Oberlin, Ohio, traído desde Honolulú, Islas Hawaianas, en el año de (1844), y que no hay la más mínima conexión entre ambos. Y en uno de sus folletos distribuidos con mayor profusión, se imaginan cortar el nudo gordiano, argumentando que al compararlos hay tanta semejanza entre uno y otro, como la hay entre La Caperucita Roja y El Quijote De La Mancha. Pero; gracias a la diáfana luz de la evidencia acumulativa se constata que; el libro de Mormón no es ni La Caperucita Roja, ni El Caballero Andante de La Triste Figura, como tampoco el reflexivo y filosófico escudero Sancho Panza; sino más bien es el temible lobo feroz con sus amenazantes fauces abiertas, y sus garras y colmillos muy bien afilados y al acecho, pero; hábilmente camuflado bajo la inofensiva apariencia de una blanca y mansa ovejita. ¡Guardamos en todo momento de esa tenebrosa amenaza nos manda El Señor Jesucristo (Mateo 7:15).

 

He aquí la luminosa realidad del asunto en toda su vasta plenitud, y que los mormones callan y tratan de ocultar: Y es que Salomón Spaulding escribió más de un sólo manuscrito. Dicho en otras palabras; ocurre que el libro de Mormón es producto de "El Manuscrito Encontrado", y no de "La Historia En Manuscrito"; también de Spaulding, el cual es el que ellos tienen en su poder.

 

A toda costa los mormones se afanan por hacer creer a la gente que hubo nada mas un solo manuscrito de Spaulding, sin embargo, como ya hemos dicho; las múltiples incontrastables evidencias que surgen al paso del tiempo han venido a demostrar todo lo contrario.

 

Como se presume que el libro de Mormón es "la firme y só1ida columna" en que se asienta "la gramática" estructura doctrinal de la secta en cuestión; se hace inevitable un acucioso examen de las aseveraciones vertidas por los "testigos" en cuánto a su origen y traducción.

 

En la introducción del libro puede verse—“El testimonio de Tres testigos” -- donde afirman haber visto las susodichas planchas, que sabían a ciencia cierta que habían sido traducidas por el don y el poder de Dios, porque así su voz nos lo declaró; por tanto, sabemos con certeza que la obra es verdadera. También testificamos haber visto los grabados sobre las planchas; y se nos han mostrado por el poder de Dios y no por el de ningún hombre... Sin embargo, la voz del Señor mandó que testificásemos de ello".

 

Por su parte; el insó1ito caso de honestidad en una mormona de Kirtland, Ohio, hace constar que David Whitmer confesó a ella que él nunca vio realmente las planchas. El trató de explicar su "testimonio" en la forma siguiente -- "Vamos a suponer que usted tuviera un amigo cuyo carácter fuera tal que sería imposible que él le mintiera, entonces; si él le describiera una ciudad que usted nunca ha visto, ¿no podría usted ver por el ojo de la fe, la ciudad desconocida exactamente tal y como él se la ha descrito?" (Nueva Luz en el Mormonismo, Dickerson, citado en La Historia De Los Mormones -- Linn, pág. 83).

Pomeroy Tucker; un íntimo amigo de Martín Harris (otro de los "testigos"), dice que -- "En respuesta a las preguntas de sus vecinos y conocidos, Harris solía usar el típico y consabido lenguaje de en cuanto, a ver -- Por el ojo de la fe -- Por el ojo del espíritu -- y demás expresiones similares" (Origen, Remontación Y Progreso del Mormonismo pág. 71).

 

Sometido, Harris, en otra ocasión, a un riguroso y exhaustivo interrogatorio, por el experto Jurisconsulto, Dr. Clark, en Palmyra; con lujo de sofista marrullería replicaba con las mismas evasivas, una tras otra las objetivas indagatorias; hasta que el connotado penalista le emplazara categóricamente; extrayendo del bolsillo de la chaqueta su lapicera y colocándola a la altura de los ojos del interpelado, le redujo concretando el punto -- " Vio usted ,las planchas con ,sus ojos naturales, así como ve esta lapicera en mi mano? Ahora:, diga: sí o No" -- A lo que Harris respondió -- "Pues bien, señor; de verlas, como veo esa lapicera en su mano, no las ví; sino que las ví -- por el ojo de la fe -- Las ví tan claramente como veo cualquier cosa alrrededor nuestro. .. Aún y cuando me las mostraron estaban cubiertas con una manta" (???) -- (La Historia De Los Mormones, 1inn, págs. 83 y 84).

 

Oliverio Cowdery, por su parte, concluyó su existencia definitivamente separado del mormonismo, y desligado de toda relación con Smith Jr, y su camarilla ejecutiva, y sin ceder ni un tan sólo ápice en sus múltiples razones para ello, las cuales reiteradamente expusiera por diversos medios. Entre otras que; las "profecías"  "visiones” y "revelaciones" eran rotundamente fraudulentas.

 

Se necesitaría de un prolongado espacio para describir a grandes rasgos los verdaderos motivos de estos "testigos", de su mal carácter y pésima reputación. Documentos de la esposa misma da Harris, en cuanto a la ambición de su marido por obtener pingues ganancias derivadas de la publicación del libro de Mormón. Los relatos del crimen y traición de Cowdery y whitmer. Los relatos (igualmente ficticios) de otras planchas encontradas y "testificadas" por otros mormones. Los absurdos "testimonios", en otros casos, y "revelaciones" por los mismos "tres testigos ". Toda esta larga cadena de genuinos y auténticos datos nos persuaden que los "testimonios" originales son más que dudosos. (Religious Delusiones -- Ilusiones Religiosas, J. V. Coombs, Standard Publishing Foundation, Cincinnati, Ohio, 1904).

 

Tocante a los caracteres de las planchas, el relato sui--generis, aparece en -- José Smith -- Historia -- pág. 63 - 65, págs. 59 y 60) Se dice que Martin Harris llevó consigo una copia de los caracteres de las planchas, a la ciudad de New York, para consultar a un experto en lengua egipcia, profesor Chales Anthon, quien manisfetó que los caracteres eran genuinos, legítimos egipcios, caldeos, asiríos y árabes, y que la traducción era correcta, más exacta que cualquiera de las traducciones del idioma egipcio que hasta entonces él había visto.

 

Pero; el profesor Anthon, en dos cartas personales (las cuales son conservadas intactas hasta el momento -- Cumorah Revisited -- Cumora Révisitada, Charles A. Shook, Standard Publishing, Foundation, Cincinnati, Ohio) una  a E. D. Howe, y la otra al Dr. Coit, rector de la iglesia de la Trinidad, New Rochelle, New York, se expresa de manera muy diferente a lo anteriormente citado. En su carta a Howe, Febrero 14 de 1834, Anthon escribe lo siguiente -- "Eran caracteres mal configurados, dispuestos en columnas, y evidentemente preparados por alguien que tenía ante sí, en ese momento, un libro conteniendo varios alfabetos. Letras griegas y hebreas, cruces y rúbricas, letras romanas invertidas o acostadas, fueron arregladas en columnas perpendiculares; que finalizaban en una tosca delineación de un círculo, dividido en varios compartimientos, adornados con marcas extrañas, manifiestamente copiadas del Calendario. Azteca. Ese papel contenía cualquier cosa; pero nunca "¡jeroglíficos egipcios!".

 

David Whitmer; en el diario -- Desert Evening News (Noticiero Vespertino el Desierto, Diciembre 24, 1885;), hizo algunas declaraciones concernientes a que Joe ofendió al ángel Moroni, y en castigo él le quitó las planchas y las piedras traductoras y las llevó, consigo al cielo, y que por eso la obra fue suspendida por cierto tiempo. Al fin cuando Joe "se arrepintió" de su indigna conducta, "él fue perdonado"; PERO, LAS PLANCHAS YA NO FUERON REGRESADAS "al caído Joe", pero, esa era una de las mil cosas que al "profeta" 1e valían un comino; pues frecuentemente él hacía a un lado su sombrero con el "Urim y Tumim" y echaba mano de su "piedra de ojear”,  las que eran comúnmente usadas por los "gambusinos", para localizar tesoros ocultos en 1a tierra, avarientos y supersticiosos individuos que abundaban en la época y región donde Joe se crió y de los cuales él fue uno de ellos, cosa que trata de negar – “Así fue como se originó el tan común rumor de que yo había sido buscador de dinero”, (José Smith -- Historia -- pág. 56 y pág 58).

 

Pues con aquella "piedra de ojear" podía traducir igualmente de bien y mucho más cómodo que con "Urim y Tumín”, ¿Traducir de qué?, preguntaríamos nosotros, si ya no tenia las planchas. De todas maneras, lo dicho por cowdery viene a desmentir "la solemne afirmación." de Joe. que – “Mediante la sabiduría de Dios ,(las planchas) permanecieron seguras, en su poder, hasta que cumplió con ellas lo que se requirió de é1, y que, cuando el mensajero, de conformidad con el arreglo, llegó por ellas se las, entregó; y é1 las tiene a su cargo hasta el día de hoy” (José Smith -Historia -- pfo. 60 pág. 59).

 

Cuando el príncipe y general Tito conquistó y arraso Jerusalén en el año 70 de nuestra Era; llevó a Roma el incensario de oro, y el arca del pacto cubierta de oro por todas partes en la que estaba una urna de oro que contenía el maná, la vara de Aarón que reverdeció y las tablas del pacto, y sobre ella los querubines de gloria que cubrían el propiciatorio (Carta a los Hebreos 9:4; 5.) Como parte del botín obtenido y comprobancia de su victoria bélica. Pero... ¡Qué ángel Moroni súper desconfiado y menos generoso, ya que ni una só1a de las planchas tan siquiera dejé a los mormones como garantía de la veracidad de su "revelación moderna".

 

 

 

 

 
 

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